Control descuidado sobre los maltratadores

La Fiscalía denuncia a varios trabajadores de la empresa que controla las pulseras electrónicas para maltratadores por no avisar a la policía cuando éstos se acercaban a las mujeres

La Fiscalía de Madrid ha denunciado a varios trabajadores de la empresa que se encarga de vigilar los "sistemas de detección de proximidad" de maltratadores, las conocidas como pulseras electrónicas, por no realizar adecuadamente su labor de control. La denuncia se basa en que algunos empleados habrían permitido a los sometidos a la medida "entrar en la zona de exclusión, sin ponerlo en conocimiento de la autoridad judicial que acordó el alejamiento".

La Fiscalía insiste en que esto no causó incidente alguno ni se produjeron situaciones de riesgo para las mujeres víctimas de violencia machista. Aún así, denunció la situación por considerar que, cuando el agresor entra en la zona que tiene prohibida, los vigilantes del sistema de alejamiento no sólo deben avisarle a él sino que deben comunicarlo inmediatamente a las fuerzas de seguridad. La Consejería de Justicia de Madrid confirma que el procedimiento habitual si se incumple la medida de alejamiento es "avisar a la Policía y a la autoridad judicial". Cosa que, supuestamente, no todos los trabajadores de la empresa hacían. La denuncia de la Fiscalía recae también sobre cuatro de las personas que tenían impuestas medidas de alejamiento por "posible delito de quebrantamiento de la medida".

La Consejería de Justicia de la Comunidad de Madrid, que adjudicó el seguimiento de estos sistemas a la empresa ERO&STAFF S. L., ha solicitado a la compañía los partes de las actuaciones de los trabajadores denunciados para analizar si actuaron de forma incorrecta, pero todavía no ha recibido respuesta. La empresa rehusó ayer dar explicaciones. El Juzgado de Instrucción nº 31 de Madrid es el encargado de tramitar la denuncia.

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