Las vacaciones en las que se encuentra Robbie Williams este verano no le han resultado del todo fáciles. El cantante, que permanece con su padre, su novia y unos amigos en Bahamas, está siendo investigado por la policía, ya que el último fin de semana dos paparazzi que le seguían sufrieron el robo de sus equipos por un valor estimado en 20.000 dólares. Y la irrupción en la habitación de su hotel sucedió justo después de obtener las fotos deseadas y de que Robbie y sus acompañantes se dieran cuenta de ello. "No pensamos que Williams haya sido quien ejecutó el robo, pero éste pudo haberse derivado tras ellos darse cuenta'', ha dicho el detective que lleva la investigación, Ellsworth Moss. "Él no es sospechoso en este momento, pero no sabemos a dónde nos puede llevar la investigación''.AP