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Un oficial asegura que informó a Defensa de que "había 30 cuerpos por identificar"

El coordinador de la recuperación de cadáveres del Yak dice que Trillo le pidió traerlos "cuanto antes". - Segunda jornada del juicio por los errores en las identificaciones con la comparecencia de varios testigos

"Cuando vuelvo de Turquía sabía que había 30 sin identificar", ha reconocido el comandante auditor jurídico militar Alberto Ruiz de los Pazos, información que asegura que transmitió a Defensa a su regreso de Turquía tras el accidente del Yak-42. A pesar de lo declarado por el principal acusado, el general Vicente Navarro, Ruiz de los Pazos, citado como testigo, ha confirmado que escuchó a las autoridades turcas comunicar a los mandos militares españoles -generales Vicente Navarro y Antonio Beltrán- que habían entregado 32 cadáveres identificados y 30 sin identificar.

Durante la segunda sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Nacional, ha trascendido que Defensa apremió para que se repatriaran cuanto antes los 62 cadáveres de los militares fallecidos. "Había que darse prisa para salir y acabar con el enferetrado porque había que llegar a tiempo al funeral de Estado que se iba a oficiar en la base de Torrejón", ha afirmado este miércoles Antonio González, uno de los capitanes enfermeros enviado a Turquía tras el accidente del Yak-42. Otro de los testigos que han declarado ante el juez, el general José Antonio Beltrán, que coordinó la recuperación de los cuerpos, también ha insistido en que fueron apremiados para cerrar la operación y ha asegurado que "la única orden" que recibió del ex ministro Federico Trillo fue que trabajara para "cuanto antes" traerse los cadáveres a España.

De acuerdo con unos documentos de Defensa a los que ha tenido acceso EL PAÍS, sólo un día después del siniestro Trillo recibió la información de que los trabajos para reconocer los cuerpos serían muy complicados porque algunos estaban muy quemados. Estos datos se los transmitió el general Vicente Navarro, pero Trillo aceleró los trámites para que se pudiera celebrar el funeral 48 horas después y entregar los féretros a las familias.

González ha relatado que se desplazó desde España el mismo día del accidente en un avión en el que también viajaron Trillo, el general José Antonio Beltrán (coordinador de la operación de recuperación de los cadáveres) y dos de los acusados: el comandante médico José Ramírez y el capitán médico Miguel Sáez. "No recibí ninguna instrucción concreta", ha indicado al ser preguntado por el fiscal Fernando Burgos, si alguna de esas autoridades o superiores con las que se desplazó dieron algún tipo de orden para realizar la misión.

Con número, sin nombre

Por su parte, el general Beltrán, tras detallar su estancia en Turquía, ha indicado que allí no se trató la cuestión de que si antes de partir debían estar todos los cadáveres identificados. El coordinador de la recuperación de los cuerpos ha matizado que "todos los féretros tenían número, pero no tenían nombre" y ha reconocido que firmó un documento turco o acta, "preparado" por los turcos, en el que se señala que algunos cadáveres no están identificados. "No debía firmar eso, pero bueno lo firmé y lo asumo", ha lamentado. Beltrán ha admitido que se fió del general Vicente Navarro quien le dijo que los 62 cadáveres estaban identificados.

En la sesión del martes se interrogó a los tres acusados, el general Navarro, el comandante Ramírez y el capitán Sáez, que trasladaron la culpabilidad a las autoridades turcas. Navarro, al que se le imputa un delito de falsificación oficial por los errores en la identificación de 30 de los 62 cuerpos de los militares fallecidos en el siniestro ocurrido en Turquía en 2003, admitió que hubo errores en la entrega de los cadáveres y afirmó que el entonces ministro de Defensa, Federico Trillo, no le ordenó identificarlos sino que fue él mismo quien tomó las decisiones para no prolongar el duelo de las familias. Pese a que los familiares de las víctimas solicitaron la comparecencia del ex titular de Defensa, además de las del ex presidente José María Aznar y el ex ministro socialista José Bono, el tribunal volvió a descartarlas ayer por considerar que su testimonio no era "relevante".

Navarro se quejó este martes de los obstáculos que les plantearon los equipos de forenses turcos e incluso alegó que el acta para repatriar los cadáveres lo firmó sin leer un párrafo que explicaba que la mitad de los cuerpos no fueron identificados, porque estaba escrito en turco. "No nos queremos quitar de encima la responsabilidad. Llevo seis años preguntándome qué ocurrió. Había tres listas y pude haber bailado números", aseguró Navarro. Ramírez y Sáez declararon en la sesión vespertina del juicio que su trabajo se limitó a anotar las lesiones de los cadáveres y "describir" lo que tenían delante.