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Espionaje político en la Comunidad de Madrid

Rubalcaba tilda de "infamia" las acusaciones contra Interior

De Cospedal será "absolutamente contundente" para proteger la "trayectoria intachable" del partido.- Granados: "No tengo ni idea de quién puede estar detrás pero es muy poderoso"

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha tachado esta mañana de "infamia" el intento del PP de vincular al Ministerio del Interior con la trama de espionaje a miembros del Gobierno de Madrid y del Ayuntamiento de la capital destapada el pasado lunes por este periódico. Rubalcaba ha dicho que "no hay ninguna prueba" para hacer una acusación "tan grave". Ante la insistencia de los periodistas, que le han vuelto a preguntar por su responsabilidad en la trama y la implicación del CNI, ha respondido con ironía: "Si, y Mortadelo y Filemón. Vamos a ser serios". Preguntado ayer sobre la profesionalidad de los espías, citó otro cómic: "Parecen Pepe Gotera y Otilio".

También desde el Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega ha dicho que el Ejecutivo "ha visto y ve con mucha preocupación" las informaciones y considera que, de confirmarse, supondrían "una violación extremadamente grave de los derechos de la ciudadanía". A su juicio, los ciudadanos "esperan explicaciones" del Gobierno de Madrid que, a su juicio, es quien debe darlas porque al ser elegidos adquirieron "un contrato" con los votantes. Los hechos "se han producido donde se han producido y están donde están, en sus ámbitos y sus círculos", ha recordado a Esperanza Aguirre. "Cuanto antes se expliquen, antes saldarán su deuda", ha dicho sobre el Gobierno regional, a quien ha pedido que actúe "con responsabilidad". Sobre las insinuaciones de Esteban González Pons, que ayer quiso implicar a Interior, De la Vega ha recordado lo que le contestó José Luis Rodríguez Zapatero: "Ellos saben bien dónde deben mirar".

Del otro lado, la atención estaba puesta hoy en la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, encargada ayer por Mariano Rajoy de investigar internamente el asunto. La número dos del PP ha dado por cierto que existen los seguimientos, "algunos con mayor verosimilitud, otros todavía no se sabe". De ser ciertos estos hechos "inaceptables", Cospedal ha prometido llegar hasta el final y ser "absolutamente contundente" en la exigencia de responsabilidades políticas para proteger la "trayectoria intachable" de su partido. De Cospedal, que se ha enfrentado a un interrogatorio en la sede nacional del PP del que ha escapado diciendo casi nada y capeando todas las preguntas comprometidas, ha explicado que ya se ha reunido con Aguirre, Granados y Prada. No ha revelado el contenido de las conversaciones, salvo que Aguirre la ha dicho que no tiene conocimiento de la trama de espionaje y que ella la cree.

La persona a la que apuntan todas las miradas, el consejero madrileño de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados, también ha vuelto hoy sobre el tema. "Yo no tengo ni idea de quién puede estar detrás, pero quien esté detrás es alguien muy poderoso", ha declarado a Onda Cero Granados, que admite la existencia de la trama pero niega que los espías trabajen para el Gobierno regional y con fondos públicos, al tiempo que exige pruebas de las denuncias. EL PAÍS, que ya publicó imágenes de los seguimientos a Ignacio González, recopila hoy las principales evidencias. "Desde la Consejería de Interior ni se ha montado una red de espionaje para seguir a nadie, ni tenemos el menor interés en saber a qué hora sale de su casa Manolo Cobo, ni con quién come Alfredo Prada... ni mucho menos en seguir al vicepresidente de la Comunidad de Madrid hasta Cartagena de Indias o hasta Suráfrica", ha reiterado.

El número tres en la Comunidad de Madrid ha señalado que "cuando se recaba información sobre Manuel Cobo [vicealcalde de Madrid] y Alfredo Prada [ex consejero madrileño de Justicia y hoy alto cargo de la dirección nacional del PP], Marcos Peña no trabajaba en la Comunidad de Madrid. Entonces, difícilmente podía estar recabando esa información". Peña es un ex policía nacional fichado por el consejero Granados el 27 de junio de 2008 como asesor de seguridad. "Si Peña llega cuatro meses después de que supuestamente se hayan hecho esos seguimientos, difícilmente puede ser el autor", ha dicho Granados. En esta línea, el consejero ha afirmado también que este último "ni estaba ni se le esperaba en ese momento". "Además, esas no son en absoluto las funciones del Peña ni de ninguno de los funcionarios. Ni antes de que llegara Peña, ni después", ha precisado. Preguntado por quiénes han podido ser los autores del seguimiento al vicepresidente Ignacio González en Suráfrica, el responsable de Interior de la Comunidad de Madrid ha manifestado que "en lugar de hablar por hablar, prefiero que alguien ponga encima de la mesa las pruebas de esos seguimienos".

Respecto a la relación con la guerra por el poder en Caja Madrid, Granados ha opinado que "es verdad que coincide temporalmente y, desde luego, a lo largo de la pasada legislatura y de ésta todos los días tenemos que tomar decisiones en beneficio del interés general y que afectan a gente en sus intereses particulares, algunas veces a gente muy poderosa". Granados se refiere a la reforma de la Ley de Cajas regional, aprobada el último día de 2008 y que refuerza el poder de Aguirre al tiempo que resta representatividad al Ayuntamiento de Madrid (del 70 al 30%). La reforma trata de impedir, además, la continuidad de Miguel Blesa al frente de la entidad, la cuarta de España. Blesa fue aupado al cargo por Alberto Ruiz-Gallardón, que apoya las aspiraciones de éste de seguir al frente de Caja Madrid. "Si esto sale de ahí a mí no me extrañaría", ha dicho. Los seguimientos fueron realizados hace diez meses, mientras que la batalla entre aguirristas y gallardonistas en Caja Madrid se desató en septiembre.

El secretario de Comunicación del PP de Madrid y consejero de Sanidad, Juan José Güemes, también se ha referido esta mañana al asunto, del que se había mantenido al margen hasta ahora. Güemes no se ha apartado ni un mílimetro de la línea marcada por Esperanza Aguirre: desmentir y amenzar con querellas. Según Güemes, la red de espionaje dirigida por la Comunidad de Madrid "no existe", se trata de "un enorme bulo" inventado por EL PAÍS del que "tendrá que responder ante los tribunales".