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Una decena de guardias civiles serán expedientados por manifestarse demandando mejoras

Los agentes protestaron junto con cientos de compañeros el pasado 18 de octubre.- Interior les avisó de la posible sanción.- Ahora Rubalcaba ha dado el visto.- Podrían ser incluso expulsados

La Dirección General de la Policía y la Guardia Civil ha decidido abrir expediente a entre ocho y diez agentes del Instituto Armado que se manifestaron el pasado 18 de octubre en Madrid reivindicando, entre otras cosas, mejoras salariales que acerquen su sueldo y el de los miembros del Cuerpo Nacional de Policía a otros agentes autonómicos, han informado fuentes de la Guardia Civil. En los próximos días, la Dirección notificará los expedientes a los guardias civiles afectados, cuya apertura llega con el visto bueno del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Según el criterio de Interior, las leyes orgánicas aprobadas al final de la pasada legislatura prohíben expresamente a los guardias civiles participar en actos de naturaleza sindical. El director de Policía y Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez, firmó una circular, distribuida a todas las unidades de la Benemérita días antes de la manifestación, advirtiendo de que los agentes que acudiesen a la misma podrían incurrir en dos faltas muy graves, una por contravenir la Ley y otra por desacatar la orden que se les daba a través de esa circular.

A pesar de las advertencias, un buen número de agentes del Instituto Armado acudieron al acto. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), que se retiró como convocante pero animó a los agentes a acudir, cifró la asistencia de los guardias en más de 3.000. Antes de que comenzase el acto, el secretario general de AUGC, Alberto Moya, afirmó que las advertencias del Velázquez sólo habían servido de "acicate" para la afluencia masiva de guardias.

De tres años a la expulsión

Sosteniendo la pancarta que pedía 'dignidad económica y profesional' se situaron, junto a los representantes de los sindicatos policiales, varios dirigentes de AUGC y de la Unión de Guardias Civiles (UGC), aunque no todos se encuentran en disposición de ser sancionados, por no encontrarse ya en activo. Las fuentes consultadas aseguraron que el criterio para abrir expedientes es el de "especial significación" durante el acto. Con los datos aportados por el Servicio de Información de la Guardia Civil sobre la convocatoria y desarrollo del acto, la Dirección ha decidido la apertura de los expedientes tras consultar a los Servicios Jurídicos del Cuerpo. Después de que se comuniquen los expedientes, los afectados deberán prestar declaración ante el instructor. Meses después, ese instructor propondrá una sanción que, en última instancia, firmará el director general de Policía y Guardia Civil.

Las faltas muy graves pueden llevar aparejadas distintas sanciones, según el nuevo Régimen Disciplinario de Guardia Civil. Los guardias civiles que incurran en este tipo de faltas pueden perder puestos en el escalafón o ser suspendidos desde tres meses y un día hasta un máximo de seis años. También pueden ser expulsados definitivamente del Cuerpo.