Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Grandes temas de la copla para desengancharse del amor

El musical 'Enamorados anónimos' llega a la Gran Vía con un reparto joven y de la mano de Blanca Li y Javier Limón

Todo el mundo ha sufrido por amor alguna vez. Para dejar de hacerlo, y "desenamorarse del amor", un grupo de jóvenes va a ingresar en un centro de desenamoramiento, que se abrirá en el teatro Rialto de Madrid a partir del próximo 16 de octubre. Se trata de Enamorados anónimos, un musical de los productores de Hoy no me puedo levantar que al ritmo de las canciones de Mecano llenaron ese mismo teatro durante tres temporadas.

"Esto es sólo un guiño de lo que se podrá ver en el estreno", comenta nerviosa Blanca Li, la directora artística. Hoy era el día de presentación del elenco, un secreto que se ha guardado celosamente durante los meses de ensayos y cástings y del que sólo se anticipó un nombre el pasado día 19: Alba Flores. La hija de Antonio Flores continúa así su carrera interpretativa, que comenzó con la versión flamenca de El sueño de una noche de verano con música de Antonio Carmona.

El nerviosismo del reparto era notable en la primera prueba ante las cámaras y los periodistas. Más aún cuando la mayor parte de ellos no han actuado nunca. El elenco sigue la vía abierta por Hoy no me puedo levantar de buscar caras jóvenes, desconocidas pero que aquí, además, tienen una dificultad añadida. "Hemos preferido buscar cantantes de copla y de flamenco para luego enseñarles a actuar", comenta Li de su joven reparto. "Ya es bastante difícil cantar este género", añade. Sin embargo, a los asiduos al Rialto les resultará familiar la cara de la directora del proceso de desintoxicación del amor. Mara Barros vuelve al teatro donde interpretó varios personajes para dar vida a la descreída terapeuta que lucha por un objetivo imposible: que la gente se olvide del amor.

En un escenario completamente cerrado por paredes blancas fluorescentes, Trinidad Montero y Alejandro Vargas se encargan de dar voz a La bienpagá uno de los temas de siempre que se pueden escuchar en el musical. Y es que al director musical, Javier Limón, la copla que le interesa es la de "primera mitad de siglo. La que tenía que ver con Falla, con Debussy y el impresionismo", comenta. Ellos son una de las tres parejas que están ingresadas en el centro de desenamoramiento y de las que a lo largo de la función conoceremos sus avatares.

"El musical de la copla en Broadway"

Limón (productor de Buika o Diego el Cigala), ha sido el que se ha encargado de versionar los temas, que incluyen uno de Sabina y otro de Joan Manuel Serrat. Al frente de una banda de latin-jazz estos temas de siempre adquieren nuevos ritmos para acercar el género a los más jóvenes. Y es que no hay que olvidar que, en España, el público que se acerca a los musicales es mayoritariamente joven. El productor Jose María Cámara afirma que se dirigen a ese público "que encuentra en los musicales una ventana a la fantasía" y gracias a los que la compañía recaudó tres millones de euros durante todo el tiempo que el musical de las canciones de Mecano estuvo en Madrid. Pero no pretenden quedare ahí.

Su objetivo es llegar a todo tipo de público. Incluso llegar a convertirse en "el musical de la copla en Broadway", afirma Cámara. "Ya es hora de que nos quitemos los complejos y levantemos la cabeza. Tenemos un mercado rico y maduro para producir espectáculos que puedan recorrer el camino a la inversa", sostiene el productor que es el responsable, junto con Limón, de este nuevo musical auctóctono, después de los que han intentado, con más o menos fortuna, crear una historia a partir de las canciones de grupos tan variados como el dúo dinámico o cómplices, con un proyecto que quedó en mero esbozo, o el gran éxito fraguado con los temas del trío madrileño de los hermanos Cano y Ana Torroja.

La última sorpresa que se guardan para el día del estreno es el vestuario, que no se ha podido ver en el pase de prensa y que corre a cargo de Paco Delgado, que fue el encargado de vestir a los personajes de La mala educación o Reinas. Los ensayos, a un ritmo frenético, continúan para que los cantantes puedan demostrar que también son capaces de defender un personaje "de principio a fin" en dos semanas, aunque Li, como directora artística se muestra satisfecha con el trabajo. También con el de sus bailarines. Un cuerpo de baile de 14 jóvenes que dominan tres disciplinas que para la coreógrafa son básicas: "el clásico, el español y el contemporáneo". "Así he podido jugar y tratar de sorprender creando pequeños momentos mágicos en medio de la obra que no tienen nada que ver con el mundo de la copla", afirma ilusionada la ganadora del último premio MAX a la mejor coreografía por su espectáculo Poeta en Nueva York.