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Condenados a penas de casi 1.500 años dos etarras que atentaron en Madrid en 2001

Una tercera terrorista ha sido condenada a 20 años de prisión

La Audiencia Nacional ha condenado a 20 años de cárcel a la dirigente etarra Ainhoa Múgica y a 1.521 y 1.476 años, respectivamente, a los presuntos miembros del comando Madrid de ETA Manex Zubiaga y Lexuri Gallastegi por el atentado del 6 denoviembre de 2001 contra el subsecretario general de Policía Científica, Juan Junquera, en el que éste y otras 96 personas resultaron lesionadas.

La sentencia establece también que el límite de cumplimiento de las penas de prisión "no excederá los 30 años" e impone a los tres terroristas una indemnización conjunta para los heridos y condena a Subyaga y Gallastegi al alejamiento de sus víctimas y del "lugar de los hechos delictivos" durante diez años. El tribunal se ha basado en las declaraciones inculpatorias realizadas por Egües, que ubican a Múgica como "la mente que idea la accesibilidad a un piso, donde se ubique el material necesario ara preparar y cometer las acciones delictivas, y se deduce que también da lugar a la entrega del armamento y explosivos".

El tribunal considera probado que en 2001 el comando Madrid recabó información para atentar, además de contra Junquera, contra cuatro magistrados (dos de la Audiencia Nacional, uno del Supremo y otro del Tribunal de Cuentas) así como contra el director de gabinete de Presidencia de Moncloa y dos concejales del Ayuntamiento de Madrid.

La desarticulación de este comando Madrid, con la detención el mismo día de este atentado de Ana Belén Egües y Aitor García Aliaga (ya condenados por estos hechos a 1.042 años de cárcel), fue posible gracias a la colaboración de un "héroe anónimo" que les siguió con su vehículo. Les siguió hasta la calle de Baterías, donde los etarras se apearon del coche para seguir a pie su huída y se lo comunicó a los agentes, lo que permitió que finalmente fueran detenido en el cruce de las calles de Mandarina con Ciconia.

Un plan que comenzó en 2001

"Fruto de las informaciones obtenidas", relata la sentencia, los miembros del "comando" conocieron los itinerarios del subsecretario de Policía Científica y, tras intentar matarle en mayo y junio de 2001, Gallastegi, Zubiaga, Egües y García Aliaga "retomaron el plan de acabar con su vida empleando un coche-bomba" en septiembre.

Para ello sustrajeron dos vehículos, a uno de los cuales, "todos los miembros del comando" le instalaron un artefacto explosivo y lo aparcaron en la calle de Corazón de María con Cardenal Silicio, "a sabiendas de que el vehículo" de Junquera "utilizaba esa vía".

En el momento en que el subsecretario pasó a las nueve de la mañana en su coche "a la altura del vehículo cargado de explosivos", Aliaga "accionó el mando a distancia" que hizo explotar el coche bomba, hiriendo a Junquera y a otras 96 personas.

Mientras, dos miembros del comando se dieron a la fuga en el otro coche que habían sustraído, pero un ciudadano les vio y sospechó que la pareja podía haber sido la autora del atentado.