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Madrid, devastada y en coreano

Filtrada una campaña todavía inédita de la Warner, que 'destruye' una veintena de ciudades para promocionar una película

Cartel de 'Yo soy leyenda' en coreano con un Madrid en ruinas.
Cartel de 'Yo soy leyenda' en coreano con un Madrid en ruinas.

Una imagen apocalíptica de Madrid -y de Londres, y de París, y de Nueva York, y de Sidney...- con inquietantes mensajes en coreano circula por la red. Algunos blogs aseguran que este cartel, en el que se ve a la diosa Cibeles sin cabeza, el Palacio de Telecomunicaciones con la torre mochada, coches volcados por la Castellana, el césped creciendo salvajemente entre el asfalto y bandadas de cuervos sobre los tejados, es parte de la campaña coreana de promoción de la última película protagonizada por Will Smith, I am legend, que se titulará en castellano Soy leyenda. Pero fuentes de la productora, Warner Bros, aseguran que no lo es. O al menos no del todo.

La película, que se estrenará el 19 de diciembre en España y de forma simultánea en la gran mayoría de los países, muestra un mundo atroz en el que sólo queda un hombre, el único superviviente a un virus letal que ha acabado con la raza humana. Pero no está solo. Miles de mutantes, víctimas de esta plaga imparable, incurable e ideada por el hombre, le acechan esperando que cometa un error para acabar con él. El superviviente, Robert Neville (Will Smith), lleva tres años viviendo en un Nueva York en ruinas, en el que sólo quedan restos inertes de la civilización y en el que la naturaleza devora la ciudad vacía. La última esperanza de la humanidad no sólo resulta ser inmune al virus, sino que además es un brillante científico. Mientras lucha por mantenerse con vida, busca una cura en su propia sangre y envía mensajes por radio en busca de otros supervivientes.

Aunque la trama del filme -basado en una novela de ciencia ficción de Richard Mathenon y que ya ha sido llevada en dos ocasiones más al cine- se desarrolla íntegramente en la gran manzana, la Warner ha destruido los monumentos más conocidos de una veintena de grandes ciudades del mundo para promocionar la película. Son imágenes dantescas e impactantes de la Ópera de Sydney abandonada, la Torre Eiffel de París a punto de caerse, el puente de la Torre de Londres roto sobre el Támesis, la Torre de Tokio criando malvas con el monte Fuji al fondo,... y la Cibeles de Madrid decapitada con el Palacio de Comunicaciones al fondo, flamante nueva sede del Ayuntamiento capitalino que en la imagen parece haber sufrido el paso de un ciclón. Hoy, varios blog españoles (por ejemplo netambulo.com) han recogido esta jugosa imagen y han asegurado que forma parte de la campaña de la película en Corea del Norte.

¿De dónde ha salido?

Un portavoz de la productora en Madrid admite que el cartel es ciertamente de la Warner, pero niega que esta imagen de un Madrid en ruinas se esté usando o se vaya a usar para lanzar el filme, dirigido por Francis Lawrence, en este país asiático. "No tiene sentido ninguno. La idea es que cada país use la imagen destruida de su ciudad", explica el portavoz de los estudios, que añade que para Corea del Sur está previsto "el skyline destrozado de Seúl". Así que estos carteles madrileños no se verán jamás en Corea, aunque sí en España. "Es más o menos la misma imagen en sepia, aunque con el título de la película en castellano, claro está", añade la misma fuente, que no sabe qué ha podido ocurrir para que este Madrid con subtítulos en coreano esté circulando en internet.

"Esta foto fue efectivamente concebida para promocionar la película, pero aún no hemos decidido qué uso le vamos a dar, si va a estar en las marquesinas, o en las entradas de los cines", asegura el portavoz. La campaña está en pleno proceso de preparación, ya que se lanzará la misma semana del estreno. En todo caso, se trata de material de promoción paralelo. El cartel de la película es vertical, como todos. En él aparece el actor andando por una Nueva York en las últimas.

Sobre el origen de estas imágenes tan llamativas, el estudio niega que se trate de un caso más de marketing viral, es decir, la difusión en internet de una campaña con apariencia de verosimilitud para crear expectación sobre un evento o producto. "La Warner no tiene nada que ver con la difusión de estas imágenes ni a nivel internacional ni a nivel local, la campaña aún no se ha lanzado. Los carteles los ha colgadouna web estadounidense y de ahí están saltando de un lado a otro", indica la fuente, que no quiere acusar a nadie de la filtración y menos a sus responsables de publicidad. "Hay muchos modos de difundir material inédito", añade.