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Detenido un hombre por torturar a sus padres nonagenarios y mantenerlos entre basura

Los ancianos malvivían en una casa de Santander llena de suciedad, colchones podridos y comida en descomposición

Un juez de Santander ha ordenado la detención como imputado por delitos de tortura, malos tratos y abandono de familia a un vecino de esta localidad tras comprobar la situación en la que mantenía a sus padres, dos nonagenarios que malvivían entre basura, comida podrida y suciedad.

El auto del juez que establece detener a Jerónimo B. A. describe la situación que él mismo y su secretario judicial pudieron presenciar ayer cuando acudieron a inspeccionar la vivienda: basura por todos los lados, suciedad, un penetrante olor a orín, colchones podridos y comida mohosa o en descomposición.

Al entrar en la casa se encontraron al hombre, que está ciego, sentado en la mesa, comiendo con las manos "jamón cocido y pan de molde con abundante cantidad de moho". "Impresiona su estado de suciedad y el olor a orín que desprende, así como el llamativo estado de delgadez. La ropa presenta unas manchas que evidencian falta de aseo y en la conversación mantenida con él mismo manifiesta que hace meses que no es duchado", según el auto. La anciana estaba en un sillón, "en igual estado, presentando además unas evidentes úlceras que no se aprecian tratadas".

La comisión judicial registró después toda la vivienda y encontró basura y comida podrida por todas partes, una cocina sin electrodomésticos donde el olor era "nauseabundo", colchones que estaban "descompuestos por el orín", sábanas de las que "había desaparecido el blanco", y un servicio con suciedad "extrema".

El juez también ha recabado informes de una clínica, de los médicos forenses y de un centro social sobre la situación de los dos ancianos. De ellos "se infiere la situación precaria en la que se encuentra el matrimonio, los malos tratos a los que son sometidos y la presunta comisión de un delito de torturas", explica el auto. Ante esta situación, el Juzgado ha decidido amparar a los ancianos y ordenar su internamiento en el Hospital Marqués de Valdecilla para que reciban tratamiento.