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La Ley del Suelo supera el primer trámite en el Congreso

La Cámara rechaza las enmiendas a la totalidad presentadas por el PP y CiU; y el BNG retira la suya después de que la ministra Trujillo prometiera seguir trabajando con los grupos para mejorar el texto

La nueva Ley del Suelo ha superado esta tarde la primera fase de su tramitación en el Congreso de los Diputados, después de que el pleno rechazara las enmiendas a la totalidad presentadas por el PP y CiU, y de que el BNG retirara la suya a raíz de la promesa de la ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, de seguir trabajando con los grupos para mejorar el texto. Con esta norma, el Gobierno pretende acabar con los planes urbanísticos desaforados como el de Seseña (Toledo) o Cullera (Valencia). Para ello, el propio grupo socialista va a defender una enmienda al texto que dice que los desarrollos urbanísticos que supongan un aumento de la población del municipio superior al 20% se tramitarán como una revisión del Plan General. Así, aumentarán los controles y el tiempo de tramitación.

Las enmiendas a la totalidad de estos dos grupos parlamentarios fueron rechazadas por 160 votos, mientras que recibieron 136 votos a favor y 5 abstenciones. Ahora, el Proyecto de Ley del Suelo pasará a la Comisión de Fomento y Vivienda para debatir las enmiendas al articulado. En cualquier caso, la tramitación parlamentaria se prevé sin complicaciones, dado que el Gobierno ya cuenta con los apoyos de IU-ICV, ERC y del propio PSOE. Además, la titular de Vivienda firmó en julio pasado una declaración en la que estos dos grupos se comprometían a respaldar la Ley del Suelo a su paso por el Congreso. Durante su intervención para presentar el texto del proyecto de ley, Trujillo ha resaltado que "es un proyecto en contra de la especulación urbanística, a favor de la transparencia y la participación de ciudadanos y para hacer ciudades más sostenibles y cohesionadas". También ha negado que suponga una ingerencia en las competencias autonómicas, como criticaban CiU y BNG.

Precisamente por este motivo, por no chocar con las competencias exclusivas en vivienda y ordenación del territorio de las regiones, el Ejecutivo reconoce que no ha podido ir más allá en el intento de hacer muy difíciles los desarrollos urbanísticos exagerados.

Aun así, la nueva ley intentará evitar trampas, al contabilizarse dentro de ese 20% todas las operaciones que se hagan en ese suelo urbanizado durante dos años. De esta manera se quiere evitar, como ocurre ahora, que las actuaciones urbanísticas se produzcan en tandas pequeñas que evitan su revisión. Aunque cada comunidad autónoma tiene su propia legislación, en muchos casos la operación es autorizada por el ayuntamiento o supone la autorización de puro trámite de un servicio de la comunidad autónoma. Ahora los controles se extremarán sustancialmente al tener que pasar por el filtro del Plan General de Ordenación Urbana.

Ésta es la enmienda más relevante que ha presentado el PSOE creando un nuevo apartado al artículo 15 de la ley que salió de la mano de la ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo. El portavoz parlamentario del PSOE en esta ley y en los temas de vivienda, Francisco Contreras, resalta el calado de esta media habida cuenta de que con la ley de 1998, del PP, que el Gobierno quiere cambiar, todo el suelo en España es urbanizable.