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SINESTRO DEL EJÉRCITO ESPAÑOL EN AFGANISTÁN

El Rey, el Príncipe y Zapatero reciben en Getafe los féretros de los 17 militares muertos

El ministro Bono afirma que todos los cadáveres están identificados "indubitadamente"

El avión Hércules del Ejército que transportaba los féretros de los 17 militartes fallecidos en Afganistán el pasado martes ha aterrizado poco después de las 20.00 horas en la base aérea de Getafe (Madrid). Allí, han sido recibidos con honores por el Rey Juan Carlos, el Príncipe Felipe y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que han arropado a las familias en este trance. Tras una breve y solemne ceremonia, que ha durado una hora, los cadáveres han sido conducidos al hospital militar Gómez Ulla de Madrid para realizarles las autopsias. Allí, se instalarán también las capillas ardientes.

El Rey Juan Carlos ha presidido la delegación oficial, de la que también han formado parte el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Mientras los ataúdes descendían uno a uno a hombros del aparato, la Banda del Regimiento Inmemorial del Rey interpretaba en la pista de esta base aérea el himno nacional, la marcha fúnebre, y el himno a los caídos La muerte no es el final. Tras bajar del aparato, los féretros han sido transportados hasta los 17 catafalcos instalados en uno de los extremos de la pista, junto con los coches fúnebres. A continuación se ha oficiado un responso y después los féretros han partido en los coches rumbo al hospital.

Las familias de los fallecidos, trasladadas a Getafe en aviones fletados por Defensa, han seguido el acto entre evidentes muestras de dolor en un espacio habilitado para ellos y las autoridades, también a pie de pista. Las familias de los militares, pertenecientes a la base militar de Figueirido (Pontevedra), a la de El Copero (Sevilla) y a la de Colmenar Viejo, se encontraban en Getafe desde primera hora de la tarde a la espera de la llegada del aparato, que partió a las 4.30 horas de Herat, al oeste de Afganistán. También en las pistas, miembros de la unidad de las fuerzas de acción rápida, a la que pertenecían los militares muertos, han recibido en formación a sus compañeros.

La visita del presidente

Las personas más próximas a los fallecidos han recibido esta mañana en Figueirido y El Copero la visita del presidente del Gobierno, quien a las 16.30 se ha desplazado a la base de Colmenar Viejo. Casi dos horas antes que el Hércules, a las 18.05, ha llegado a la base de Torrejón de Ardoz (Madrid) un Airbus con los militares heridos en el aterrizaje forzoso del helicóptero que volaba en la misma misión que el aparato siniestrado, excepto uno de los soldados heridos leves, que por prescripción médica se ha quedado en la base de Herat. En el mismo avión ha regresado también parte del equipo técnico que acompañó al ministro de Defensa, José Bono, a Afganistán. A su llegada a Torrejón, los militares -a quienes esperaban algunos familiares- se han trasladado en un autobús a Getafe para recibir a los fallecidos.

Por su parte, el ministro de Defensa ha regresado de Herat en el mismo vuelo que los fallecidos. Bono, que ayer viajó a la base española para gestionar personalmente las tareas de identificación de los soldados y para supervisar la investigación sobre las causas del siniestro, ha declarado antes de partir que "todos los cadáveres regresan hoy a España identificados indubitadamente". El ministro ha explicado que "no ha hecho falta recurrir a la prueba del ADN para llevar a término las identificaciones", sino que se ha recurrido a las huellas dactilares y las placas odontológicas de los difuntos.

Según el ministro, su departamento "informó ayer a todas las familias de que la identificación de todos los restos mortales de sus allegados había concluido". Las labores de identificación, ha añadido Bono, han sido realizadas por un equipo del Departamento de Identificación de la Guardia Civil dirigido por el capitán Expósito, e integrado por 9 agentes más, que contaron con la ayuda de dos patólogos militares. En todo caso, los cadáveres tendrán que ser sometidos a la autopsia, de acuerdo con la normativa. Fuentes de Defensa han precisado que las autopsias se acelerarán lo máximo posible y, una vez terminadas, se instalará un velatorio en el hospital. Si nadie pide una segunda identificación, se celebrará el funeral de Estado, aún sin fecha, y se entregarán los restos mortales de los soldados a sus respectivas familias para darles sepultura.