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EL DEBATE SOBRE LA REFORMA DEL ESTATUTO VASCO

Zapatero responde a Batasuna y exige que "cese de una vez el ruido de las bombas y las pistolas"

Insiste en que el 'plan Ibarretxe' "no va a tener nunca vigencia"

Apenas un día después de pactar con el PP la creación de una comisión para abordar conjuntamente las reformas constitucionales y estatutarias bajo la sombra de la aprobación en Vitoria del plan Ibarretxe, el presidente del Gobierno se ha desplazado a San Sebastián, donde ha contestado al ofrecimiento de diálogo para la "desmilitarización multilateral" del conflicto vasco que ayer le ofreció la ilegalizada Batasuna. Zapatero ha afirmado que está dispuesto a escuchar a la izquierda aberzale, pero es imprescindible que primero "cese de una vez el ruido de las bombas y las pistolas".

En un acto municipal del PSE, el presidente ha hecho sus primeras declaraciones tras pactar ayer con Rajoy la puesta en marcha de una comisión, integrada por el Gobierno, el PP y el PSOE, para debatir los cambios en la "arquitectura institucional" y tras recibir la carta en la que el líder de Batasuna, Arnaldo Otegi, le emplaza a entablar un proceso negociador para solucionar de una vez el "conflicto" del País Vasco. La respuesta al ofrecimiento de Batasuna ha sido la misma que ayer adelantó brevemente la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega: Zapatero ha dicho que "quiere escuchar" a la izquierda aberzale, pero "es necesario que cese de una vez el ruido de las bombas y las pistolas, que [Batasuna] tenga valentía de condenar y rechazar la violencia".

Rechazo al plan del 'lehendakari'

En todo caso, y tras reiterar que el plan Ibarretxe "va a ser rechazado y nunca va a tener vigencia", ha augurado un "un tiempo nuevo que acaba de nacer" en el País Vasco: "la esperanza para Euskadi ha comenzado y el final será la paz y la convivencia entre todos". El presidente asegura que apuesta "fuertemente por ver el fin de la violencia en Euskadi" y los ciudadanos saben "hasta qué punto soy capaz de hacer esfuerzos por la paz que quieren los vascos y todos los españoles". Además, ha recordado a las víctimas del terrorismo, con el deseo de que su sufrimiento "no le vuelva a pasar a nadie".

Ese futuro, ha dicho, no pasa por el plan Ibarretxe, sino por la colaboración de todos, incluido el PP. En este sentido, ha elogiado la "actitud" de su líder, Mariano Rajoy, en la reunión de ayer. Zapatero ha explicado que el rechazo al plan Ibarretxe "no es el punto final a nada, debe servir ante todo como una lección que proclamo desde la humildad, el respeto, y la voluntad de diálogo. Una lección para que en Euskadi construyamos un plan que no lleve el nombre de ninguno de nosotros, en el que todos nos podamos sentir reconocidos, y que todos podamos defenderlo porque hemos sido capaces de aportar a esa construcción", ha dicho. "Un marco para convivir, un Estatuto de Autonomía, debe llevar el nombre de todos o de la inmensa mayoría, porque si no, no sirve".

Aunque ha constatado también las "profundas discrepancias políticas" con el PP, ha señalado que "la derecha de este país es imprescindible para avanzar en las reformas y para tener cada día una mejor convivencia". Así, ha asegurado a los vascos que existe un Gobierno de España que "respeta su identidad, que cree en la construcción de una posición que defienda el Estatuto y que es posible el aumento de autogobierno pero que hay que conseguirlo con el acuerdo de todos".