Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
MATANZA EN MADRID | La investigación policial

Los terroristas del 11-M financiaron los atentados con la venta de hachís y éxtasis

Ángel Acebes asegura que el grupo responsable de la matanza de Madrid ha sido neutralizado

El ministro de Interior en funciones, Ángel Acebes, ha ofrecido este mediodía un resumen de las investigaciones en torno a los atentados del 11 de marzo en Madrid. Acebes, que ha dado por neutralizado el grupo que perpetró la matanza después del reguero de detenciones y la inmolación de siete de los culpables en Leganés, ha explicado que los terroristas financiaron su ataque gracias a la venta de droga.

Acebes ha señalado a Serhane Ben Abdelmajid Farkhet, El Tunecino, como el líder de la célula terrorista, quien se dedicaba a captar adeptos en las mezquitas y que fue uno de los islamistas que se suicidaron cuando se vieron cercados por la policía en Leganés. El ministro ha explicado que El Tunecino tenía residencia en España desde hace años, había sido estudiante de Económicas en la Universidad Autónoma de Madrid, estuvo empleado en una inmobiliaria y estaba casado con una marroquí de 17 años.

Junto a este radical islámico figuraba Jamal Zougan, que fue reconocido por varios testigos como uno de los terroristas que introdujo las mochilas con explosivos en los trenes, aglutinaba a un grupo de marroquíes seguidores del islamismo radical que realizaban actos religiosos en privado en los que bebían agua santa traída de la Meca, según el ministro, que ha añadido que Zougan vendió además las tarjetas de los móviles que hicieron detonar las bombas del 11-M.

La financiación de los ataques, según Acebes, corrió a cargo de Jamal Ahmidan, El Chino, quien consiguió el dinero necesario para cometer los atentados traficando con hachís y éxtasis. Además, el ministro en funciones ha abierto la posibilidad de que exista un "líder ideológico" con más influencia sobre la célula desarticulada que El Tunecino. Este dirigente terrorista se haría llamar El Emir y, según Acebes, pudo inmolarse en el piso de Leganés junto a El Tunecino, El Chino y otros cuatro activistas. El Emir sería un hombre con mayor preparación religiosa y más experiencia en lo relativo a la preparación de atentados. La Policía especula con la posibilidad de que hubiera estado en Afganistán o hubiera pasados por otros campos de entrenamiento vinculados a organizaciones extremistas, según el ministro.

200 kilos de dinamita traída de Asturias

En cuanto al explosivo utilizado en los atentados, el titular de Interior ha explicado que toda la Goma 2 ECO para el 11-M, para el atentado frustrado contra las vías del AVE Madrid-Sevilla y para el suicidio colectivo del piso de Leganés fue comprada en Asturias gracias a la mediación de varios delincuentes comunes. La dinamita fue trasladada a Madrid en un Volkswagen Golf. La policía ha calculado que ese modelo de coche puede transportar un máximo de 200 kilos del tipo de explosivo utilizado por los terroristas, por lo que es posible que los autores del 11-M se quedaran sin Goma 2 tras las inmolaciones de Leganés.

El ministro en funciones ha insistido en que el grupo responsable de la masacre de Atocha y de la colocación de las bombas en las vías del AVE Madrid-Sevilla ha quedado desarticulado con el suicidio de siete de los terroristas y las detención de otros 25, de los cuales 19 se encuentran en prisión y otros seis siguen en dependencias policiales. De todos modos, Ángel Acebes no ha descartado que otros grupos terroristas similares puedan cometer nuevos atentados en nuestro país. Según el ministro, los terroristas del 11-M formaban una célula local, pero sus líderes tenían contacto con otros grupos similares y con organizaciones islamistas radicales.