Ayuda para más de un millón de niños en situación de vulnerabilidad

Sus yogures colocaron a Danone como una empresa pionera y adelantada a su tiempo. Un siglo después es uno de los grandes referentes de la alimentación que ha afianzado sus primigenios valores y su compromiso para contribuir a mejorar la salud de la sociedad y reforzar la sostenibilidad del planeta

Danone quiere ayudar a más de un millón de niños en situación de vulnerabilidad junto a organizaciones como Cruz Roja y FESBAL (Federación Española de Bancos de Alimentos) a través de la iniciativa #UnaGranFamilia. Pero también en el contexto de la pandemia la compañía se ha sumado al movimiento social y colaborativo Health Warriors para entregar comida saludable, unas 140.000 durante la pandemia, a familias en las que las desigualdades han provocado grandes problemas de acceso, incluso a la alimentación más básica.

Son solo dos iniciativas de otras muchas que lleva a cabo la empresa, nacida hace 101 años en el barrio del Raval, en Barcelona.

Ayudar a mejorar la salud de la población es algo que se ha mantenido intacto en el ADN de la compañía desde entonces. “Nuestra misión es aportar salud a través de la alimentación y la hidratación al mayor número de personas y, aunque hayamos cumplido un siglo, nuestra esencia no ha cambiado. Aportar salud a través de nuestros productos es hoy más urgente que nunca”, reflexiona Paolo Tafuri, director general de Danone España.

Hoy Danone está presente en más de 120 países. Su compromiso social y hacia el entorno ha convertido a la firma en la primera empresa de gran consumo en certificarse como BCorp en España. Un movimiento que nació en Estados Unidos en 2006 y que refrenda a las empresas socialmente responsables y comprometidas con la mejora de la sociedad y que cumplen voluntariamente unos estándares muy estrictos, como la generación de beneficios para todas las partes interesadas y no solo para los accionistas.

Danone es la primera empresa de gran consumo en certificarse como BCorp en España

Durante este viaje por los cien años de historia de Danone hay algo que nunca ha cambiado: “Nuestra vocación local y nuestra vocación social”, explica Tafuri.

“Desde Danone —continúa— promovemos que los ingredientes que utilizamos tengan un origen local para crear oportunidades en la España vacía y para que la relación con nuestros proveedores sea de calidad”. El 100% de la leche que utiliza Danone procede de las 200 familias ganaderas de zonas rurales en España con las que trabaja desde hace más de 25 años. Danone también “promueve el relevo generacional entre nuestros ganaderos, con contratos a largo plazo y formación de las nuevas generaciones que se incorporan”.

La vocación social de Danone se refleja en las acciones que impulsa o en las que colabora como, entre otras, Alimentando el cambio. Un movimiento revolucionario apoyado por instituciones, organizaciones sin ánimo de lucro y expertos para promover dietas saludables que se articulan en base a tres ejes.

Salud en las aulas

El primero de los ejes es fomentar la alimentación saludable. El sobrepeso y la obesidad infantil afectan al 41% de los niños en España; de ellos, el 81% serán adultos obesos. La promoción de la salud integral en las aulas es esencial. En el marco del movimiento Alimentando el Cambio se ha impulsado el programa educativo Fluye. Esta propuesta, que ya se trabaja en algunos colegios, trata temas tan fundamentales como los hábitos saludables, la nutrición o la educación emocional. Fluye se impulsa gracias a la colaboración de diversas organizaciones, entre las que se encuentran la Fundación Trilema, Danone, Ashoka y el Ministerio de Educación y Formación Profesional.

Además de la educación como herramienta para empoderar a los niños y a las niñas para que tomen decisiones saludables, Danone también fomenta la alimentación saludable a través de la innovación y reformulación de sus productos (ha reducido un 22% los azúcares añadidos), de la promoción del marketing responsable y a través de la implantación de Nutriscore, un etiquetado en los productos que facilita su comprensión nutricional e inspira decisiones de compra saludables.

La segunda palanca es la promoción de una alimentación sostenible. El sistema alimentario es responsable del 25% de las emisiones de CO2. Danone apuesta por la Agricultura Regenerativa como solución a la problemática generada hasta ahora por el sistema alimentario en torno al impacto ambiental, pues a través de estas prácticas se protegen los suelos, el agua, la biodiversidad, el bienestar animal y se reducen las emisiones de CO2. Por otro lado, impulsa la alimentación sostenible apoyando las dietas flexitarianas, basadas en el impulso del consumo de alimentos de origen vegetal sin excluir los alimentos de origen animal. Estas dietas son variadas y equilibradas y se calcula que podrían reducir un 17% la huella de carbono y un 40% el consumo de agua.

El tercer y último eje de Alimentando el cambio hace referencia a una alimentación saludable, sostenible e inclusiva, en especial en los contextos socioeconómicos más desfavorables donde la tasa de obesidad o sobrepeso entre los niños sube al 47% y en donde el 85,8% de los pequeños más vulnerables no cumple con la recomendación de la OMS de practicar una hora de ejercicio físico diario.

Para hacer frente a este desafío, la compañía no solo está colaborando con el reparto de alimentos saludables a familias en las que las desigualdades han provocado grandes problemas de acceso a una alimentación básica sino que, además, creó hace 17 años las Escuelas Danone, que ofrecen formación extraescolar en deporte y hábitos saludables (higiene, sueño, alimentación, salud mental) a mil niños al año cuyos colegios se encuentran en zonas de especial vulnerabilidad. Los datos de 2019 muestran que el 16% de estos niños han mejorado su dieta y que hay una reducción de la obesidad infantil del 3,3%.

En tiempos de pandemia, Danone se ha volcado en distintas iniciativas para paliar las desigualdades

Durante los días más difíciles del confinamiento, Danone, la Fundación Trilema y Save the Children desarrollaron la iniciativa Aprender en casa para asegurar el acceso a recursos educativos a todas las familias, facilitándoles también acceso al programa educativo de salud integral Fluye. Cerca de 6.000 niños y niñas con situaciones socioeconómicas muy vulnerables tuvieron acceso a materiales educativos adaptados y a personal docente y especializado de acompañamiento.