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Identificar y pulir el perfil profesional, claves para encontrar empleo

Cambio acelerado, revolución digital, inversión para superar la crisis económica. ¿Un futuro difícil? No para quien se forme en las habilidades que demanda el mercado. La vida laboral depende cada vez más de una formación adecuada

Existe la duda de si la revolución digital es una buena noticia a la hora de aspirar a un empleo de calidad. La respuesta no puede darse de forma generalizada, sino que depende de una cuestión individual: este escenario beneficia a aquellos que consigan anticiparse a las nuevas necesidades profesionales, digitales sí o sí.

Europa necesita casi 30 millones de trabajadores con habilidades digitales. Y en el nivel de especialista tecnológico, 160.000 empresas españolas contratarían ya a este tipo de profesionales, pero el drama es que el sistema educativo actual solo ofrece 25.000 al año. ¿De qué perfiles hablamos? En los rankings de profesiones más demandadas siempre aparecen en los primeros puestos directores digitales, especialistas en inteligencia artificial, científicos de datos, directores en ciberseguridad, expertos en comercio electrónico y marketing digital o especialistas en robótica y automatización.

Para entrar en esta élite profesional que se rifa el mercado solo hay una puerta, la formación de calidad. La capacidad competitiva depende de ese primer movimiento: elegir el programa educativo más eficiente y con resultados medibles.

El valor y la eficiencia del MIB, el programa estrella de ISDI

Ante esa decisión vital, ISDI (Instituto Superior para el Desarrollo de Internet) propone un programa diseñado para anticipar la transformación personal frente a la transformación digital acelerada: el Master Internet Business, MIB. El MIB es un programa diseñado para desarrollar estos nuevos perfiles profesionales, y también para ayudar a la transformación digital de las empresas y a la creación de los nuevos emprendedores que crearán las nuevas empresas digitales.

Frente a la mareante oferta de programas, cursos o másteres, MIB aporta los datos de empleabilidad. Tras completar el MIB, el 75% de los alumnos encuentra trabajo en menos de un año y el 25% restante decide crear su propia empresa digital, a veces asociados con otros compañeros de máster.

El 75% de los alumnos del MIB encuentran trabajo en menos de un año, mientras que el 25% restante decide crear su propia empresa digital

Emilio Mellado pertenece a ese 25% de exalumnos que creó su propia empresa digital tras cursar el máster: es el creador de Chipi, una app agregadora de servicios de movilidad urbana. “El MIB da un punto de partida básico, alcanzas un nivel y tus probabilidades de éxito aumentan mucho, evitando caer en problemas muy típicos”, comenta. “Y luego la estructura es clave, te da el foco. Ahonda en determinados temas, sí, pero la clave es que te moldea la cabeza. Al final eso es lo importante, porque la tecnología cambia, el marketing cambia, las redes cambian, pero siempre vas a necesitar la estrategia”.

Varios factores explican el éxito de esta propuesta académica, según ISDI. Por un lado, el programa se diseña adaptándolo a las necesidades del mercado: visión, estrategia de negocio, marketing digital, innovación y design thinking, agile; tecnología digital, inteligencia artificial y blockchain; interfaces, web, movilidad y aplicaciones; omnicanalidad; contenidos digitales y redes sociales; métricas y análisis de datos; entorno jurídico, ética, emprendimiento y transformación digital, etc.

Modelo práctico: digitalizar una pyme

Pero en formación el cómo es tan importante como el qué. ISDI es la única escuela de negocios en España que aplica un modelo práctico que incluye el desarrollo por parte de los alumnos de un proyecto troncal (Backbone Project): la digitalización completa de una pyme. Y, además, propone a los estudiantes el reto de crear y lanzar al mercado una empresa real de comercio electrónico, con inversión real en marketing, entrega de productos, gestión de clientes y facturación.

“El proyecto troncal es intensidad, mucha ilusión, porque crearlo desde cero y ver que tiene sentido es brutal. Ahí damos lo mejor de nosotros mismos y demostramos todo lo que hemos aprendido”, apunta la alumna Elena Aguilar Rodríguez. Por su parte, su compañero Alberto Salviejo destaca “la forma diferente de afrontar dinámicas de trabajo del día día, mucho más ágil, más enfocada en los problemas concretos. La transformación digital está aquí para quedarse y tiene muchos beneficios para nosotros como personas y como profesionales”.

El tercer factor diferencial es el ecosistema, la comunidad xISDI de antiguos alumnos (MIBers) que sigue ofreciendo formación actualizada (aprendizaje continuo, actualización, seminarios), certificados en áreas específicas como las tecnologías de voz o de marketing, con acceso gratuito. También seguimiento de trayectorias profesionales y asesoría de expertos, bolsa de empleo, la plataforma Talent Box, que ofrece recursos de desarrollo profesional y apoyo al emprendimiento, proyectos de networking, etc.

“El máster me permitió detectar las áreas donde realmente tenía interés: buscadores, KPIs y comercio electrónico”, explica la exalumna Mariana Aranguren. “Decidí que quería trabajar en uno de los grandes de internet, Amazon. Gracias al MIB conseguí el contacto y, tras un periodo largo de entrevistas, lo logré”. “Los profesores fueron maravillosos —continúa María— humildes, accesibles, muy cracs en su materia y, además, apasionados por enseñar”.

Decidí que quería trabajar en uno de los grandes de internet, Amazon. Gracias al MIB conseguí el contacto y, tras un periodo largo de entrevistas, lo logré
Mariana Aranguren, exalumna del MIB en ISDI

El MIB se imparte físicamente en Madrid y Barcelona y también en formato e-learning. El programa consta de 450 horas repartidas en nueve meses y su formato híbrido presencial/digital combina las cualidades de ambos. Las clases físicas mantienen ese contacto humano importante para el modelo de ecosistema y de networking. Pero si la evolución de la covid-19 lo requieriera, las clases online replican el aula con los mismos contenidos y sensación de grupo.

De hecho, la pandemia no ha frenado los objetivos del MIB: 460 expertos y profesores han impartido clases durante ese curso, más de 520 alumnos se matricularon y las clases presenciales se organizaron con las medidas sanitarias recomendadas por las autoridades.

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