Hacienda armonizará los impuestos autonómicos el próximo año

La ministra pretende vincular la reforma fiscal con la de la financiación autonómica

La ministra portavoz y de Hacienda, María Jesús Montero, el martes tras el Consejo de Ministros.
La ministra portavoz y de Hacienda, María Jesús Montero, el martes tras el Consejo de Ministros.Europa Press

El Gobierno de coalición se ha comprometido con ERC a armonizar los impuestos autonómicos para que Madrid pague más a cambio del apoyo de los independentistas a los Presupuestos. En realidad, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ya planeaba armonizar los tributos regionales desde hace tiempo. No es algo improvisado: ya en 2017, los expertos para la reforma de la financiación autonómica reunidos por Cristóbal Montoro (PP) propusieron una revisión del impuesto de patrimonio, sucesiones y donaciones, y transmisiones patrimoniales para fijar tipos mínimos que eviten distorsiones en la eficacia y eficiencia tributaria.

María Jesús Montero prepara una reforma fiscal que incluirá una armonización de los tributos autonómicos: sucesiones, donaciones, impuesto de transmisiones patrimoniales e impuesto de patrimonio. La ministra pretende que las comunidades no puedan bajarlos más allá de un mínimo, ni subirlos por encima de un tope. Este esquema obligará a la Comunidad de Madrid, entre otras, a subir la mayoría de sus tributos. Aunque ERC anunció el martes que este es uno de los acuerdos a cambio de su apoyo a los Presupuestos de 2021, lo cierto es que Hacienda lleva tiempo con este plan, que prevé aprobar el próximo año.

A pesar de lo llamativo del acuerdo, Montero no prometió nada nuevo ni revolucionario a Gabriel Rufián. Es algo que lleva años aceptado por los académicos. El comité de expertos para la reforma de la financiación autonómica que creó Cristóbal Montoro, anterior ministro de Hacienda (PP), en 2016 defiende la armonización de los tributos autonómicos. Montoro también defendió que había que armonizar la fiscalidad regional para reducir las diferencias entre territorios, aunque entre sus planes no entraba endurecer el impuesto sobre patrimonio.

La ministra de Hacienda explicaba en una reciente entrevista con EL PAÍS que la reforma de la financiación autonómica y la consiguiente armonización fiscal “no se ha hecho ahora por una cuestión de que la ley de Presupuestos no permite el cambio de una ley orgánica”. Pero insistía en que quiere ponerla en marcha en 2021. Hacienda quiere vincular la reforma de los impuestos autonómicos a la del sistema de financiación, que lleva empantanado desde 2014. El ministerio tiene en un cajón todos los trabajos técnicos para abordar este asunto, pero la dificultad política para abrir este melón, uno de los más espinosos de la escena política española, ha retrasado la reforma. La ministra asegura que quiere ponerla en marcha el próximo año

La polvareda sobre la competencia tributaria de Madrid se levanta con cierta frecuencia. Sobre todo, cuando algún responsable político acusa a la comunidad gobernada por el PP de dumping fiscal (competencia fiscal a la baja). Y esto volvió a ocurrir este martes. El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, anunció que había alcanzado un acuerdo con el Gobierno para apoyar los Presupuestos Generales del Estado de 2021. En el precio que se ha cobrado por su voto se incluye la creación de un comité bilateral para estudiar una “reforma fiscal total, justa y progresiva”. Rufián precisó que pretende que el impuesto de patrimonio sea más progresivo para las grandes fortunas y “acabar con el dumping fiscal de facto y con el paraíso fiscal montado por la derecha en la Comunidad de Madrid”.

El líder independentista reclama desde hace tiempo un mismo impuesto de patrimonio para toda España, para evitar las diferencias entre territorios. Eso es precisamente lo que hizo el portavoz de ERC en el Congreso el pasado martes. Su discurso es similar al que esgrimen otras comunidades gobernadas por el PSOE, con Valencia a la cabeza, que acusan a Madrid de competencia desleal porque tiene los impuestos más reducidos que el resto. Estas autonomías afirman que Madrid se puede permitir esa baja tributación porque concentra más riqueza. Una situación que creen injusta.

Un vistazo al mapa de impuestos de las comunidades desvela que tras estos hay cierta ideología. Las autonomías donde más tiempo ha gobernado el partido socialista suelen tener los impuestos más elevados, porque los Gobiernos de izquierdas consideran prioritario reforzar el Estado de bienestar. Por el contrario, las autonomías donde más tiempo han gobernado los populares suelen tener los impuestos más reducidos. En el PP creen que la baja fiscalidad ayuda a estimular la economía y el crecimiento. Por eso Madrid hace bandera de tener los impuestos más reducidos. Pero el debate es si esta comunidad se beneficia además de acoger la sede de las grandes empresas y de ser el corazón de la Administración pública estatal, lo que le confiere más riqueza y, sobre todo más margen para poder bajar tributos. Algo que otras autonomías no pueden hacer.

”También he sido consejera autonómica y comprendo ese sentimiento”, explicó la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en la reciente entrevista con este periódico. “Comunidades mejor financiadas pueden tener más capacidad de bajar impuestos que comunidades que están peor financiadas. Es una cuestión que por supuesto hay que corregir, porque no se puede ejercer la capacidad fiscal si el modelo te aporta una capacidad distinta que el que aporta a la comunidad vecina”, abundó la ministra, que se extendió en la explicación: “Esa situación también se produce porque aquellos territorios con menos renta por razones históricas, porque tienen menos sedes fiscales de empresas, o por muchas otras razones, se ven obligados a subir más el tipo para recaudar lo mismo que aquellos que tienen más rentas”. Montero defendió que el sistema tributario tiene que ser progresivo y equitativo entre territorios. “Yo siempre he sido de la opinión que los impuestos los pagan los ciudadanos, no los territorios, y una fiscalidad justa es una fiscalidad que hace que los ciudadanos que más capacidad tienen más aporten y los ciudadanos que menos capacidad tienen menos aporten”.

Armonizar impuestos

La cuestión es que las leyes tributarias permiten a Madrid rebajar al mínimo los impuestos sobre los que tiene competencia. Es la autonomía donde se paga menos IRPF, impuesto de sucesiones y donaciones y prácticamente nada por el impuesto de patrimonio. De hecho, Madrid tiene bonificado al 100% el impuesto sobre el patrimonio, lo que en la práctica consiste en dejarlo exento. Solo esta decisión le cuesta a la Comunidad de Madrid cerca de 1.000 millones cada año.

¿Se puede considerar esto como dumping fiscal? “Probablemente el término técnicamente no sea del todo correcto”, reconoció Montero, que describió su postura: “Es bueno, y además va innato que las autonomías puedan ejercer su autonomía fiscal y desarrollar su sistema fiscal, pero sin que se produzcan injusticias. No se pueden producir situaciones en las que los ciudadanos de un territorio, porque tienen menos renta que los del territorio de al lado, se vean a obligados a subir el tipo mucho más, con lo que eso conlleva de mayor aportación de aquellos que menos tienen”.

Lo cierto es que Madrid calcula que en los últimos 15 años las rebajas fiscales han permitido a los madrileños ahorrarse 48.292 millones de euros. La otra cara de la misma moneda refleja otra historia: Madrid ha dejado de ingresar esa cantidad desde 2004. Solo el año pasado, Madrid dejó de recaudar 4.571 millones de euros por sus regalos fiscales, según cálculos de la administración presidida por Isabel Díaz-Ayuso.


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