Volkswagen nombra a Wayne Griffiths nuevo presidente de Seat

La marca trabaja en un coche eléctrico pequeño de “mucha importancia para España”, señala el grupo

El consejero delegado de Grupo Volkswagen, Herbert Diess, a la izquierda, junto al nuevo presidente de Seat, Wayne Griffiths, este miércoles.
El consejero delegado de Grupo Volkswagen, Herbert Diess, a la izquierda, junto al nuevo presidente de Seat, Wayne Griffiths, este miércoles.ALBERT GEA / Reuters

Grupo Volkswagen ha nombrado hoy al británico Wayne Griffiths nuevo presidente de Seat, movimiento con el que rompe nueve meses de interinidad desde que Luca de Meo anunciara su salida para poner rumbo a Renault. A Griffiths (Dukinfield, 1966), un ejecutivo que ha hecho carrera en el grupo alemán y que hasta la fecha ocupaba el cargo de vicepresidente ejecutivo comercial de la marca española, le avala el crecimiento de ventas experimentada por Seat en los últimos años y el lanzamiento de la marca Cupra, de la que es el consejero delegado. “Es el mejor momento para coger este cargo”, ha dicho Griffiths en un breve acto en la sede barcelonesa de Seat.

Su perfil más comercial y no tan vinculado a la producción lo habían convertido en el candidato favorito entre los miembros de la estructura actual del grupo, principalmente desde el comité de empresa. En los últimos meses ha asumido ese rol de primer ejecutivo pese a que Carsten Isensee, como es tradición en Volkswagen, figuraba como presidente en virtud de su mayor edad en el consejo hasta que fuera ungido el nuevo presidente.

El nombramiento ha contado con la participación del presidente de Grupo Volkswagen, Herbert Diess, quien ha reforzado el mensaje lanzado hace unos meses de que Seat invertirá en torno a 5.000 millones de euros en los próximos cinco años. Hoy, Diess ha afirmado que Seat está trabajando en un vehículo eléctrico pequeño, que debería tener un coste de entre 15.000 y 20.000 euros, y que tendría “mucha importancia para España”. El ejecutivo también ha señalado: “Será muy difícil hacerlo realidad”. Volkswagen ha retirado a Seat el encargo realizado para desarrollar una plataforma para el grupo que permita ensamblar vehículos eléctricos económicos, el gran reto de la automoción por la complejidad de aunar precios competitivos y fiabilidad.

Griffiths, como el resto de ejecutivos de la automoción, asume el cargo con un reto principal: devolver a Seat a los beneficios después de que la crisis del coronavirus truncara uno de los momentos más dulces de la historia reciente de la marca, con récords de ventas, altos niveles de producción en la fábrica de Martorell y rentabilidades desconocidas.

Pero también asume retos importantes en un sector que asume una completa revolución, la electrificación para reducir las emisiones y erigirse en una empresa de servicios de movilidad. El primero de esos pasos despegará en escasos días con el inicio de la producción del Cupra Formentor, un híbrido enchufable que debe ser la antesala del lanzamiento del El-Born, el vehículo con el que Seat pretende pugnar por el mercado de los eléctricos compactos, compitiendo incluso con el ID.3 de Volkswagen, llamado a ser el nuevo vehículo de masas del grupo alemán en el campo eléctrico. Ese vehículo, pese a haberse diseñado en Barcelona, no se fabricará allí, sino en Alemania.

Desde el punto de vista de marca, Griffiths deberá luchar por diseñar el futuro de la línea de vehículos de Seat, en el que se vislumbra el fin del Ibiza, y luchar por la asignación de coches eléctricos a Martorell, el reto de todas las plantas para asegurar su supervivencia. Para ello, la compañía trabaja para que un fabricante de baterías se instale en los terrenos que dejará libres Nissan a finales del próximo año.

Aunque Griffiths asume la presidencia de Seat, queda por decidir quién ocupará la presidencia del grupo Volkswagen en España, cargo que sí ocupaba Luca de Meo. Es desde esa posición desde donde el italiano optaba a ser el presidente de Anfac, la patronal española de las marcas de automoción.

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