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Ocho de cada diez mayores de 30 años rechaza el alquiler

El 59% de los jóvenes emancipados se ven obligados a vivir en viviendas arrendadas, según Century 21

El 45% de los menores de 35 años todavía vive con sus padres.
El 45% de los menores de 35 años todavía vive con sus padres.

Los precios de la vivienda lastran el futuro de los jóvenes españoles. El 45% de los menores de 35 años todavía vive con sus padres y la emancipación se sigue retrasando. Los jóvenes españoles solo abandonan la casa de los padres para empezar una nueva vida en pareja más cerca ya de cumplir la treintena.

Esto es así porque el 42% no cuenta con ningún ingreso propio y el 20% ingresa menos de 1.000 euros. Una situación que provoca que ocho de cada diez no vivan donde le gustarías por falta de recursos económicos, según el segundo Observatorio de la Vivienda en España, elaborado por la red de intermediación inmobiliaria Century 21 en colaboración con SigmaDos.

Los que han conseguido independizarse no lo tienen mucho mejor. El 55% de los jóvenes de 18 a 34 años es económicamente dependiente y un 33% de los que ya no viven en la casa familiar, siguen siendo dependientes de sus familias. Aún así, el salir de la casa familiar les permite cumplir sus objetivos: tener un proyecto de vida propio, poder vivir en pareja, tener más libertad y responsabilidad y crecer como persona.

El 59% de los jóvenes ya emancipados se ven obligados, por sus salarios y su falta de ahorros, a vivir en viviendas de alquiler, aunque la mayoría quiere convertirse en propietario. "Si bien la vivienda en propiedad es la opción elegida mayoritariamente en todos los grupos de edad, y supera el 85% entre los mayores de 30 años, los datos revelan que el alquiler gana terreno entre los más jóvenes, con un 35% en el grupo de edad de 18 a 24 años, siendo la opcion elegida por dos de cada tres emancipados", indica el estudio. Aunque viven de alquiler, gastan más que aquellos que viven en propiedad. Son 473 euros de media, 10 euros más que los que han comprado un piso. Para los próximos ocho años y si su situación laboral lo permite, sueñan con formar una familia en una casa en propiedad (72%) con una superficie por encima de los 106 metros cuadrados, con tres habitaciones y dos baños, si bien renuncian a que esté en el centro de la ciudad, en un barrio más asequible o con menos extras. "Nuestros jóvenes muestran así un pensamiento convencional, que sigue el modelo que han visto en sus padres. Porque, a pesar de las actitudes más superficiales, es una generación conservadora, fiel a valores tradicionales como la familia, la creación de un hogar, la estabilidad y la ilusión por la propiedad", indican en Century 21.

Los jóvenes prefieren la opción de vivir en pareja, como segunda opción solos y como tercera alternativa está hacerlo en pisos compartidos.

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