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Pretendientes bancarios sin derecho (aún) a roce

El mercado cree que Unicredit volverá a intentar una fusión con Commerzbank, que crearía un gigante bancario en Europa

Vista de la Torre Unicredit en la ciudad de Milán.
Vista de la Torre Unicredit en la ciudad de Milán.

La historia de Unicredit, el mayor banco en Italia, y Commerzbank, la segunda mayor entidad financiera alemana, es la de una atracción que no acaba de consumarse. El flirteo comenzó en 2017, con un tanteo de la entidad italiana que no logró materializarse en una propuesta concreta por la oposición política en Alemania a los acuerdos bancarios transfronterizos, y porque Unicredit se encontraba en medio de una reestructuración forzosa que le permitía poco margen de movimiento. Ahora, con la mayor parte de este ajuste completado, la apuesta de Unicredit es más fuerte para llevar a buen puerto el ansiado matrimonio.

 A inicios de abril, Financial Times publicó que Unicredit estaba preparando una suculenta oferta para hacerse con una parte importante de Commerzbank. Según las fuentes del diario británico, la operación podría consistir en una fusión con su filial alemana HypoVereinsbank (HVB), que adquirió en 2005, lo que daría a la entidad combinada en torno a una décima parte del mercado alemán de préstamos y permitiría a Unicredit alejarse del deteriorado mercado italiano, altamente expuesto a la desproporcionada deuda soberana del país, que ya suma niveles del 130% del PIB.

Para Unicredit la operación diluiría su exposición a un país tan inestable como Italia

La puerta para retomar el flirteo transnacional se abrió tras el fracaso de la negociación entre Deutsche Bank y Commerzbank, después de que los “cinco sabios” que asesoran al Gobierno alemán consideraran que la unión de ambos daría lugar a un gigante sistémico difícil de gestionar en caso de crisis, con demasiados riesgos y escasos beneficios. La semana pasada los rumores de compra aumentaron cuando la agencia Reuters informó que Unicredit había contratado a dos bancos de inversión, JP Morgan y Lazard, para que lo ayudaran a decidirse sobre la posible adquisición de la entidad alemana. Unas horas después, el banco italiano, liderado por el francés Jean Pierre Mustier desde 2016, desmintió a medias la información y aseguró que no ha firmado ningún acuerdo relativo a posibles operaciones de mercado que publican los medios, sin ofrecer más detalles. También reiteró que está centrado en “lograr los objetivos que se ha fijado para 2019 y desarrollar su plan estratégico”. Fuentes de Unicredit consultadas por este periódico rechazaron comentar “conjeturas y rumores de mercado”.

Una operación de tal envergadura, extremadamente compleja y ambiciosa, requiere cautela. Para completarse deberá salvar no pocos obstáculos técnicos y políticos, además de contar con el visto bueno del Estado alemán, que posee el 15% de Commerzbank desde que lo rescató en 2008, tras la quiebra de Lehman Brothers.

Oposición sindical

La fusión también debería recibir el plácet de los sindicatos, que ya fueron otro de los grandes frenos para la unión entre Commerzbank y Deutsche Bank, ante el elevado número de despidos que se avecinaba. En el caso de Unicredit, la tesitura no sería tan crítica en este aspecto, ya que no habría grandes duplicidades en la red de oficinas y personal, según explica el analista Luca Erzegovesi, de la Universidad de Trento. Las 447 sedes con las que cuenta HVB están centradas en los prósperos Estados sureños de Baviera y Baden-Wurtemberg, mientras que las 1.000 sucursales de Commerzbank se extienden por todo el país.

Erzegovesi cree que si el matrimonio se cristalizara, Unicredit se convertiría en “un grupo todavía menos italiano”, y recuerda que ya está diversificado en Austria y Europa del este. “Sumando los volúmenes de Commerzbank (99.000 millones de euros de préstamos y 130.000 millones de depósitos) a la actual operativa de Unicredit en Alemania (86.000 millones de préstamos y 90.000 millones de depósitos), el área de negocios alemana subiría al primer lugar del grupo, superando a la italiana (143.000 millones de préstamos y 148.000 millones de depósitos)”, señala el profesor.

Erzegovesi también subraya que la fusión tendría “beneficios” en términos de valoración en Bolsa para Unicredit y lograría reducir el tipo de interés al que se financia el banco con la emisión de bonos, ya que actualmente el mercado percibe que la entidad lleva aparejado un alto “riesgo italiano” en un momento en el que la prima de riesgo local ha alcanzado los 280 puntos básicos. Unicredit es uno de los bancos europeos más expuestos a la deuda soberana y cuenta en su balance con 54.000 millones de euros invertidos en títulos italianos.

Para el profesor Giuseppe Torluccio, de la Universidad de Bolonia, distanciarse del mercado italiano es uno de los temas clave de la operación. “Alemania crece a una velocidad superior respecto a Italia, por lo que Unicredit aumentaría su presencia en un mercado que impulsa a toda Europa”, indica.

Desde el punto de vista estratégico, la maniobra aumentaría el peso de la entidad italiana como banco “paneuropeo”, como se define el propio Unicredit, al contar con una red de 26 millones de clientes única en Europa. “Siempre se ha propuesto al mercado como un banco paneuropeo, pero los inversores siempre lo han visto como un grupo italiano, porque la mitad de su actividad está todavía concentrada en Italia y eso tiene sus consecuencias, porque hablamos de un país con una deuda pública elevada y con Gobiernos muy inestables, lo que genera un impacto negativo”, señala el analista de la entidad italiana Banca Akros, Luigi Tramontana. Y añade: “La compra de Commerzbank permitiría a Unicredit relanzar su actividad hacia Alemania, que sería su mercado principal y así podría ser realmente percibido como un banco paneuropeo”.

Otro elemento a favor de la operación para Tramontana es la posibilidad, aunque complicada, de generar sinergias relevantes. Además, la fusión de la filial HypoVereinsbank (HVB) con Commerzbank podría suponer un ahorro de costes antes de impuestos de 1.600 millones de euros, según un análisis de Banca Akros. Aunque el experto ve “menos de un 50%” de posibilidades de que la operación llegue a buen puerto y alerta sobre el posible riesgo de una ampliación de capital para hacer frente a la operación.

En general, los analistas han acogido la idea de una eventual oferta con frialdad. Los expertos de Mediobanca creen que se trata de una operación “plausible en la teoría, pero irrealizable en la práctica”. En Equita subrayan que “Commerzbank tiene la mitad de rentabilidad que Unicredit y el riesgo de implementación de la integración excedería los beneficios de cualquier sinergia de costes”. Los expertos de Jefferies, a pesar de no excluir ninguna opción, ven una “baja probabilidad de éxito para una fusión transfronteriza a gran escala a causa de los riesgos de ejecución y del marco regulatorio no favorable”.

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