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Órdago del jefe de Air France: si la plantilla no vota a favor de su oferta salarial, dimitirá

El presidente de la aerolínea, enfrascada en huelgas, desafía a los sindicatos al consultar directamente a los empleados para que acaben las protestas

El consejero delegado de Air France, Jean-Marc Janaillac
El consejero delegado de Air France, Jean-Marc Janaillac REUTERS

Fuertes turbulencias sin visos de mejora en el seno de Air France, donde dirección y sindicatos mantienen desde hace semanas un duro pulso salarial que podría provocar la caída de la cúpula de la aerolínea francesa. Porque el presidente de la compañía, Jean-Marc Janaillac, ha lanzado un desafío inusual aunque no inédito: una consulta en línea entre los empleados para ver si aceptan el aumento salarial propuesto por la dirección y considerado insuficiente por los sindicatos favorables a mantener una huelga intermitente desde febrero que, en su última jornada hasta el momento, este martes, ha causado la cancelación de una cuarta parte de los vuelos. Si la oferta de acuerdo salarial es rechazada, Janaillac ha dicho que dimitirá de inmediato. La cuestión es qué pasa si gana la votación, ante el rechazo sindical hasta ahora de su propuesta.

El referéndum, que comenzará este jueves, contiene una sola pregunta a responder, de forma anónima y sin valor legal: “Para permitir una salida positiva al conflicto en curso, ¿es usted favorable al acuerdo salarial propuesto el 16 de abril de 2018?” Este prevé un aumento inmediato del 2%, así como un 1,65% para el trienio 2019-2021 (un acumulado del 5%) subordinado a un “pacto de crecimiento”.

En un mensaje a los trabajadores de Air France al que tuvo acceso la agencia France Presse, Janaillac afirma que ante “un conflicto que nos divide, nos debilita y nos pone en peligro”, la propuesta ofrecida por la dirección es “la única capaz de garantizar un proyecto de futuro” para la compañía.

Pero para los sindicatos, la oferta es insuficiente. El colectivo reclama una subida solo este año del 5%: un aumento inmediato del 3,8%, en consecuencia con la inflación acumulada entre 2012 y 2017, y otro del 1,3% en octubre, para igualar la inflación estimada para 2018.

La consulta se prolongará hasta el 4 de mayo, día previsto para anunciar los resultados. La directiva ha declarado que espera que hasta entonces no haya más jornadas de huelga, al considerar que mientras se pregunta a los trabajadores interesados no se deberían implementar medidas de presión. Pero los sindicatos consideran que un referéndum no resuelve el problema de fondo de la huelga, y han anunciado que tomarán una decisión sobre si continuar la protesta el mismo jueves en que comienza la consulta.

“No entendemos esta testarudez y no vemos el interés de que el presidente ponga en la balanza su marcha”, dijo el presidente del Sindicato nacional de pilotos de línea (SNPL), Philippe Evain, a AFP tras conocer la disposición de Janaillac a abandonar su puesto, anunciada el viernes pasado. Para este sindicato, el más poderoso de la protesta —pero no el único, como destacó este mismo martes el sindicato UNSA PNC, el segundo más fuerte de Air France y que reúne al personal de cabina—, la amenaza de dimisión de Janaillac no es más que una “maniobra desesperada”.

Según Air France, la huelga le ha costado ya a la empresa alrededor de 300 millones de euros.

“No puedo aceptar este despilfarro cuando una gran mayoría de los asalariados no está siguiendo la huelga”, respondió el jefe de la aerolínea en un comunicado. Para este martes, último día previsto hasta el momento de paro, Air France adelantó que estaban asegurados casi el 75% de los vuelos. Según las previsiones, alrededor del 27,2% de los pilotos de la compañía tenían previsto secundar la huelga, cuyo primer paro tuvo lugar en febrero. A ellos se suman el 19,9% de los TCP y el 15,6% del personal de tierra, destaca Europa Press.

Pese a que es una medida extrema e inusual, la amenaza de dimisión lanzada por Janaillac si no gana la consulta no es inédita. Cuenta de hecho con un precedente dentro de la misma compañía. Según recuerda el diario Les Echos, en 1994, Air France estaba a punto de desaparecer ahogada por sus deudas. Su presidente, Christian Blanc, propuso un plan de ahorro drástico que implicaba la supresión de 5.000 puestos de trabajo, congelación salarial durante tres años y alargamiento de la jornada laboral, entre otros. Seis sindicatos de la compañía aceptaron la propuesta, ocho la rechazaron. Ante el estancamiento de las negociaciones, Blanc recurrió por primera vez en la historia empresarial de Francia al recurso de la consulta del personal. Y lanzó varios desafíos: No solo la respuesta debía ser “clara y masiva”. Además, si perdía lo que rápidamente fue considerado un plebiscito, presentaría su dimisión, como amenaza ahora también su sucesor.

A Blanc, el órdago le salió redondo: con una participación del 83,6%, el sí a sus propuestas ganó con el 81,3% de los votos. Veinticuatro años más tarde, Janaillac se juega también el todo por el todo.