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Un coche eléctrico frente al Pilar

La vuelta en coche eléctrico a España continuó el viernes de Almazán a Zaragoza a bordo de un Volkswagen e-Golf, con autonomía para más de 200 kilómetros

Pedro Martínez, empleado de Endesa, y Esther Gimeno, actriz, viajan en un e-Golf.
Pedro Martínez, empleado de Endesa, y Esther Gimeno, actriz, viajan en un e-Golf.

Los aerogeneradores del norte de Castilla-León mutan en vides si uno se dirige al sureste desde Burgos. Las cepas y las bodegas vanguardistas conforman un auténtico parque temático de una de las denominaciones de origen vinícolas más apreciadas de España. En 2016 se vendieron 92 millones de botellas, casi todas dentro de España, de Ribera del Duero, el caldo que toma el nombre del río que baña la región, el tercero más largo de la Península. Esa corriente atraviesa numerosas poblaciones de origen romano y medieval, como Almazán, la elegida por Endesa para iniciar la tercera etapa de la vuelta en coche eléctrico que la compañía se ha propuesto completar hasta el 11 de junio.

Desde este pueblo soriano partió, el viernes 26 de mayo, el Volkswagen e-Golf pilotado por Pedro Martínez, empleado de Endesa. A su lado iba la actriz maña Esther Gimeno. La villa medieval de Almazán ha recuperado buena parte de su legado histórico y y el entorno natural del río Duero a través de un plan del Ministerio de Fomento. Una carretera y un puente peatonal cruzan el exuberante cauce en pleno casco urbano. Sobre él pasaron los protagonistas de esta etapa en su camino por el este de la Península hasta Zaragoza. 180 kilómetros de recorrido que realizaron sin repostar gracias a la mejora en la autonomía de la nueva versión del e-Golf, que conducían.

La batería de este modelo, que Volkswagen acaba de comercializar, tiene autonomía para 300 kilómetros frente a los 190 del anterior. El rendimiento efectivo, si se conduce con normalidad, sin preocuparse por la eficiencia, supera los 200 kilómetros. Así, con el climatizador conectado durante todo el trayecto, puesto que fuera la temperatura rondaba los 32 grados, y sin necesidad de prestar mucha atención al consumo para regular la conducción, llegaron a Zaragoza con energía de sobra.

Plaza frente a la Basílica del Pilar el pasado viernes a mediodía. ampliar foto
Plaza frente a la Basílica del Pilar el pasado viernes a mediodía.

"No iba preocupado por el estatus de la batería", apunta Pedro Martínez. Este empleado de Endesa adquirió su primer coche eléctrico en septiembre de 2016 gracias a las facilidades que le ofreció la empresa. Lo que sí tuvo muy presente Martínez durante la conducción fue la capacidad del e-Golf. En varios momentos del viaje, Martínez aceleró en cuestión de segundos sin brusquedad, gracias al aumento de la potencia a 136 caballos. "Es impresionante", añade.

Desde que maneja un eléctrico casi se ha olvidado de su coche diésel. "Solo lo cogemos para viajes largos, es decir, una o dos veces al año". Su copiloto, Esther Gimeno, que es la primera vez que monta en un vehículo de estas características, lo celebra. La humorista cree que ya es posible prescindir del diesel o gasolina. "Cuando necesites cubrir distancias largas, alquilas un coche y te quitas problemas", sostiene Gimeno, que ha girado por España, aunque no ha sido en coche a pilas, durante los últimos dos años con Chochos, el musical, un espectáculo cómico que reivindica a grandes mujeres de la Historia.

Como cargar un móvil

La batería del e-Golf se carga al 80% en unas 13 horas con un enchufe convencional. La velocidad se reduce considerablemente si se hace en una estación de carga semi rápida: cuatro horas, y se acorta drásticamente cuando se hace con el sistema CCS (Combined Charging System). Este dispositivo de carga superrápida permite alcanzar el 80% en tres cuartos de hora.

Esther Gimeno, actriz, y Pedro Martínez, empleado de Endesa, a su llegada a la plaza del Pilar de Zaragoza. ampliar foto
Esther Gimeno, actriz, y Pedro Martínez, empleado de Endesa, a su llegada a la plaza del Pilar de Zaragoza.

"La recarga del eléctrico al final es como la de un móvil, lo conectas cuando llegas a casa y te olvidas", expone el empleado de Endesa. "Tan solo hace falta prever la batería que necesitarás al día siguiente", añade.

La manera más cómoda y eficaz de cargar un vehículo eléctrico es través de un dispositivo de carga individual semi rápido. Para ello es necesario disponer de plaza de aparcamiento propia. Depender de los postes públicos en las calles complica mucho el proceso. "No en todas partes tienes uno cerca de tu casa", apunta Martínez, mientras conduce el e-Golf a la altura de Calatayud.

Muchos fabricantes de automóviles facilitan el acceso a estos dispositivos de carga al comprar el coche. El aspecto de estos aparatos es el de cubo de aproximadamente un palmo de lado, que se ancla en la pared y se conecta a un cable surtidor de unos cinco metros de longitud. Para colocar uno en la plaza de garaje lo habitual es lanzar un cable desde el contador de la vivienda. Según la planta en la que se encuentre la plaza y la distancia con los contadores, el precio de instalación varía. La media está en mil euros. No es necesario pedir permiso a la comunidad de vecinos, pero conviene informarle, ya que hay que realizar obras en zonas comunes del edificio.

"Es muy discreto, casi ni se ve", cuenta Martínez sobre el punto de recarga, mientras entra en la plaza del Pilar de Zaragoza. Frente a la monumental basílica, construida entre los siglos XVII y XX, termina la tercera etapa de la vuelta eléctrica a España. Allí el avezado chófer recorre los últimos metros recordando la fiabilidad de las baterías. "Hemos llegado con bastante carga de sobra, pero en alguna ocasión, con mi eléctrico personal, he estirado los últimos vatios de la batería hasta el límite, y nunca me he quedado tirado".

Esta noticia, patrocinada por Endesa, ha sido elaborada por un colaborador de EL PAÍS.

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