Guindos insiste en que Dijsselbloem debería arrepentirse por insultar a los países del Sur

El presidente del Eurogrupo criticó en un diario alemán que no puedes pedir ayuda si te has gastado el dinero "en alcohol y mujeres"

Luis de Guindos, ministro de Economía de España, con el ministro de Finanzas de Portugal, Mario Centeno, el lunes en el Eurogrupo. En vídeo, comparecencia de Dijsselbloem tras sus polémicas palabras.

La indignación contra las palabras que el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, dijo en un diario alemán en relación con el sur de Europa y su forma de malgastar el dinero sigue creciendo. El ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, ha vuelto a tachar de "desafortunadas" las declaraciones y ha insistido, como ya expresó ayer en Bruselas, en que debería arrepentirse. El primer ministro portugués, por su parte, también ha contestado al presidente del Eurogrupo y critica sus comentarios por racistas, sexistas y xenófobos: "El señor Dijsselbloem debe desaparecer".

Más información
Dijsselbloem: “No puedo gastarme el dinero en alcohol y mujeres y después pedir ayuda”
Lío en el Eurogrupo por la presidencia del holandés Jeroen Dijsselbloem
El holandés Dijsselbloem se aferra a la presidencia del Eurogrupo
Dijsselbloem endurece el discurso con el ajuste fiscal en España
In English: Eurogroup chief’s “liquor and women” jibe “unfortunate:” Spain’s economy minister

Las polémicas palabras del holandés Dijsselbloem al Frankfurter Allgemeine Zeitung, dentro de una extensa entrevista, fueron las siguientes: "El pacto dentro de la zona Euro se basa en la confianza. En la crisis del euro, los países del euro del Norte han mostrado su solidaridad con los países en crisis. Como socialdemócrata considero la solidaridad extremadamente importante. Pero quien la exige también tiene obligaciones. No puedo gastarme todo mi dinero en licor y mujeres y a continuación pedir ayuda. Este principio se aplica a nivel personal, local, nacional e incluso a nivel europeo".

Guindos, en los pasillos del Congreso, al ser preguntado por esas palabras ha señalado: "Las declaraciones me parecen desafortunadas desde el punto de vista de la forma y del fondo" y ha lamentado que Dijsselbloem no quiera retractarse. "Esperaba que se hubiera arrepentido", ha comentado, subrayando su sorpresa porque Dijsselbloem no haya rectificado tras la polémica generada por sus palabras.

Momento de relevo

La polémica por las declaraciones llega justo cuando la posición de Dijsselbloem es muy débil. La debacle de los socialdemócratas en las elecciones holandesas deja en el aire la continuidad del presidente del Eurogrupo ya que, aunque no es una norma escrita, este puesto al frente del grupo de ministros de Economía del euro lo ocupa siempre un ministro. De momento, Dijsselbloem seguirá en ese puesto en funciones, durante la transición de su ejecutivo. Pero entre los socios del euro ya hay movimientos para ver quién ocupa la silla. "En principio, no soy candidato a la presidencia del Eurogrupo", aseguró el lunes el español Luis de Guindos a su entrada a la reunión de ministros en Bruselas.

Conoce en profundidad todas las caras de la moneda.
Suscríbete

Guindos no ha llegado hoy al punto de pedir abiertamente su dimisión, pero otros políticos y eurodiputados ya lo hicieron ayer, entre ellos, el eurodiputado del PP Esteban González Pons. En la comisión de Economía de la Eurocámara, Ernest Urtasun (ICV) y Gabriel Mato (PPE) le exigieron también una disculpa, que el holandés se negó a ofrecer. "Soy socialdemócrata y valoro mucho el principio de solidaridad en una sociedad, en Europa. Pero la solidaridad debe ir siempre acompañada de compromisos y esfuerzos", insistió en el Parlamento Europeo.

Sobre la firma

Juan José Mateo

Es redactor de la sección de Madrid y está especializado en información política. Trabaja en el EL PAÍS desde 2005. Es licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo por la Escuela UAM / EL PAÍS.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS