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ACS redujo la deuda a la mitad en 2016

La constructora ganó 751 millones de euros, un 3,5% más que en 2015, con unas ventas de 31.975 millones, un 4% menos

Florentino Pérez, presidente de ACS.
Florentino Pérez, presidente de ACS.

ACS, la empresa constructora y de servicios que dirige Florentino Pérez, logró el año pasado reducir su deuda a menos de la mitad. Si a finales de 2015 la deuda neta del grupo ascendía a 2.624 millones, a finales de 2016 se quedó en 1.214 millones, gracias a la política de desinversiones del grupo, especialmente, la venta de Urbaser al grupo chino China Tianying por al menos 1.164 millones (2.212 incluyendo la deuda). La empresa logró un beneficio de 751 millones de euros, un 3,5% más que el año anterior, con unas ventas de 31.975 millones, un 4% menos que un año antes.

Uno de los mayores problemas de ACS era desde hace algunos años la abultada deuda con la que cargaba el grupo. Por ello, la empresa puso en marcha una política de desinversiones que le ha permitido despojarse del 75,4% del pasivo en cinco años. A finales de 2012, la deuda neta ascendía a casi 5.000 millones y se ha reducido a 1.214 a finales de 2016. En el último ejercicio, además, gracias a la venta de Urbaser, la filial de recogida de basura, limpieza y tratamiento de residuos, la deuda se ha reducido un 53,7%, de 2.624 millones a 1.214, lo que representa un ratio de 0,6 veces el Beneficio Bruto de Explotación (Ebitda), que ascendió a 2.023 millones, un 5,5% menos que en 2015. Al reducir la deuda, los gastos financieros descendieron en 2016 un 25%.

El beneficio neto de ACS fue de 751 millones de euros, un 3,5% más. La rama de construcción fue la que más aportó al beneficio, con 311 millones (+2,2%), seguida de los servicios industriales, que ganaron 305 millones (-3%). Los servicios aportaron otros 84 millones (+14,9%). En esta última partida está incluida la contribución de Urbaser hasta noviembre, cuando se acordó la venta, cerrada en diciembre. La venta de Urbaser generó unas plusvalías a ACS de 357 millones. A esa cifra se le resta 305 millones de "provisiones excepcionales realizadas en 2016" para cubrir el impacto de los cambios fiscales aprobados recientemente en España (reforma del impuesto de sociedades de diciembre) y el deterioro de otros activos financieros. Así, la Corporación suma otros 52 millones al beneficio neto.

La constructora cerró el año con un ligero descenso de la cifra de facturación, que alcanzó los 31.975 millones de euros, un 4% menos que el año anterior (un 2,7%, calcula la empresa eliminando "el efecto del tipo de cambio y la venta de activos de energía renovable en 2015"). En una nota, ACS achaca este descenso a "la actividad de construcción en Australia, afectada por la terminación de grandes proyectos de gas natural licuado (GNL) durante la primera parte de 2015, y a la caída de producción de Servicios Industriales en México, impactado por la volatilidad de los precios del crudo". Esperan, no obstante, que en ambas geografías mejore el desempeño en 2017, ya que aprecian "señales de recuperación".

Las ventas de ACS en España supusieron un 13% de la facturación, muy por detrás de otras regiones, como América del Norte, donde concentra el 46% del negocio, o Asia Pacífico, con el 26%. Europa (8%), América del Sur (6%) y África (1%) completan la distribución geográfica de las ventas.

La empresa declara tener una cartera de pedidos valorada en 66.526 millones de euros al cierre de 2016, un 12,9% superior a la de 2015, lo que permite a la empresa prever "un crecimiento importante para los próximos años". Asia Pacífico concentra la mayor parte de la cartera (un 38%), por los contratos de servicios de minería que allí tiene adjudicados y que tienen mayor duración que otros: Le sigue América del Norte (36%). España se queda con el 10%.

El grupo alemán Hochtief no descartaría construir el Muro de Trump

ENRIQUE MÜLLER

Marcelino Fernández Verdes, consejero delegado de Hochtief —el principal grupo constructor de Alemania y filial de ACS—, ha asegurado que, aunque no tiene nada decidido, su compañía no descartaría construir el polémico muro soñado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para impedir la entrada a su país de inmigrantes ilegales provenientes de México.

En el marco de la presentación del balance anual de la multinacional alemana, que tuvo un en 2016 un beneficio neto de 320,5 millones de euros, preguntado por los periodistas sobre si la compañía aceptaría el encargo en caso de que se abra el concurso para levantarlo, señaló: "No hay nada decidido todavía. Pero estamos abiertos a todos los contratos en Estados Unidos“. Este país se ha convertido en uno de los principales mercados para la empresa germana. Las dos filiales de Hochtief en EE.UU, Flatiron y Turner dan empleo a unas 10.000 personas y actualmente participan en licitaciones por un volumen de 65.000 millones de dólares.

Los costes de la construcción del muro, según cálculos no oficiales del sector, pueden elevarse hasta los 24.000 millones de dólares y su financiación, según el deseo del presidente Trump, debería ser asumida por México de forma directa o indirecta.

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