Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

EE UU demanda a Barclays por el fraude de las hipotecas tóxicas

El Departamento de Justicia busca una compensación por los miles de millones en pérdidas que causó a los inversores

La fiscal general, Loretta Lynch
La fiscal general, Loretta Lynch AFP

El Departamento de Justicia de Estados Unidos fuerza la mano, al demandar a Barclays por engañar a los inversores que adquirieron activos de deuda estructurados con hipotecas insolventes. La entidad británica es una de las cuatro que tiene la justicia estadounidense bajo el punto de mira por los abusos que llevaron a la pasada crisis financiera de 2008, la mayor desde la Gran Depresión, que se escenificó con la quiebra de Lehman Brothers.

La historia es conocida pero la acción es inusual, porque revela que las negociaciones para llegar a un acuerdo fracasaron y que se rompió la baraja. El departamento que dirige Loretta Lynch acusa al banco europeo de haber provocado decenas de miles de millones en pérdidas con su trama fraudulenta, que se desarrolló entre 2005 y 2007. Cita, además, a dos antiguos empleados que vendieron estos activos respaldados por hipotecas de dudosa calidad.

Más de la mitad de las hipotecas que se utilizaron para estructurar estos activos eran insolventes, de acuerdo con la información sobre la que se apoya la causa del Departamento de Justicia. El valor total de estos paquetes de deuda contaminados por hipotecas insolventes ascendía a 31.000 millones de dólares. El expediente pasa así a la administración de Donald Trump, que será la que tenga que batallar la causa legal.

Barclays respondió asegurando que defenderá sus intereses. La acción judicial se conoce mientras Deutsche Bank trata de negociar un pacto con las autoridades estadounidenses para zanjar el expediente por el empaquetado y la venta deuda tóxica. El grupo financiero alemán negocia la rebaja de una sanción máxima de 14.000 millones de dólares, para dejarla en 5.500 millones, el dinero que tiene en reserva para zanjar el litigio.

Deutsche Bank ya pactó hace tres años el pago de 1.900 millones para quitarse de encima unas demandas de inversores por la venta de activos insolventes, por eso espera reducir la reprimenda. El Departamento de Justicia tiene también investigaciones abiertas contra Credit Suisse y Royal Bank of Scotland por las irregularidades que cometieron al estructurar los activos de deuda que luego se negociaban en el mercado.

Los grandes bancos de EE UU ya pactaron cada uno por separado con los reguladores, para evitar que el caso llegara a los tribunales y eliminar un punto de incertidumbre en sus resultados. Bank of América desembolsó 16.650 millones de dólares hace dos años. JPMorgan Chase fue sancionado con 13.000 millones. Goldman Sachs pactó el pasado abril 5.000 millones, que se sumaron a los 5.200 millones de Citigroup y los 5.000 millones de Morgan Stanley