Los sindicatos echan el primer pulso de la legislatura al nuevo Gobierno

CC OO y UGT anuncian la primera gran movilización desde 2012 ante los “límites” de Rajoy al diálogo social

Los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, al salir de la reunión con Mariano Rajoy en La MoncloaVídeo: ATLAS

Los sindicatos salieron decepcionados de la reunión del jueves con Mariano Rajoy y los líderes empresariales. Para esta legislatura, se han marcado el objetivo la recuperación, al menos en parte, de derechos perdidos en la anterior legislatura y que los trabajadores ganen poder adquistivo. Pero en la cita de Moncloa constataron que las líneas rojas de Rajoy (restricciones presupuestarias y nada de cambios profundos en la reforma laboral) se alejan mucho de sus metas. Así que han anunciado concentraciones en toda España el 15 de diciembre y una “gran manifestación” en Madrid tres días después.

“La voluntad del Gobierno hay que engrasarla con la movilización”, advirtió el jueves Ignacio Fernández Toxo, secretario general de CC OO, tras salir de Moncloa junto a Pepe Álvarez, su homólogo en UGT. Y este viernes, sin hacerse esperar, ambos concretaron lo que quería decir esa frase: en diciembre ambas formaciones convocan concentraciones y una “gran manifestación” en Madrid. A la vista de los límites que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, había señalado previamente ya tenían pensada la convocatoria. Pero quisieron esperar al encuentro y escuchar lo que les decían Rajoy y Báñez. Lo que oyeron les decepcionó. “Salgo como he entrado”, llegó a decir Álvarez.

CC OO y UGT quieren que en esta legislatura se reviertan buena parte de las políticas que el Gobierno aplicó la pasada legislatura: reclaman la derogación de la reforma laboral y la revisión de la reforma de pensiones de 2013. También piden otra política fiscal que ponga en marcha un plan de choque por el empleo, una renta mínima de 426 euros para unos dos millones de parados o una subida importante del SMI (hasta 1.000 euros al final de la legislatura). Pero el campo de juego que marcó Rajoy en la reunión, delimitado por los objetivos de déficit (3,1% del PIB en 2017) y descartar grandes cambios en la reforma laboral, no solo está lejos de estos objetivos máximos sino que deja poco margen para la negociación, creen ambas centrales. “No noté propósito de acuerdo ni en los temas que podían serle más fáciles”, lamentaba Álvarez en conversación telefónica con este diario.

Presupuestos de 2017

El objetivo inmediato de las movilizaciones, explica Toxo, es incidir en los Presupuestos de 2017 y en la elaboración de los detalles de las medidas para cumplir con los objetivos de déficit que el Gobierno tiene que enviar a Bruselas en las próximas semanas. Rajoy estableció “tantos límites” al diálogo que alejan las soluciones de “los problemas de desempleo, pobreza y pensiones que tiene la sociedad”, analizaba el líder de CC OO.

Pero hay más motivaciones tras estas convocatorias. En los últimos años, los sindicatos han visto como los Gobiernos han faltado en varias ocasiones a compromisos que se habían alcanzado con ellos. Álvarez recuerda como en 2008, al inicio de la crisis, el Ejecutivo de Zapatero renunció a su promesa de elevar el salario mínimo a 1.000 euros y eso pesa en su rechazo al plan de ocho años que Rajoy propuso para subir el SMI.

En CC OO no olvidan lo que sucedió en el verano de 2014, ya con Rajoy en Moncloa. En julio, tras una reunión con igual formato que la del jueves, asumieron una declaración conjunta de 21 páginas de la que solo se cumplió un compromiso: crear una nueva ayuda para parados de larga duración sin ingresos que, finalmente, tuvo mucho menos alcance del que pensaban que iba a tener. Del mapa de prestaciones que iba a dar pie a una redefinición del sistema de protección frente al desempleo, por poner un ejemplo de otro contenido de aquella declaración, nunca se supo nada.

“Estamos en un punto en que la movilización busca dar impulso a la negociación”, apunta Toxo, subrayando su apuesta por el pacto y rechazando hablar de la manifestación como un primer paso hacia una huelga general. Álvarez, más proclive a hablar de un gran paro, señala que “esto es para empezar a coger músculo”. “Si la vía es establecer restricciones presupuestarias sin más recaudación, el conflicto está servido”, añade.

Pero ese choque no solo llegará con el Gobierno, también se dará con la patronal si “solo está dispuesta a que los salarios suban el 1,5% el año que viene”, ahonda Álvarez. Sindicatos y empresarios están negociando estos meses la renovación del pacto para los convenios de 2017. Las centrales de trabajadores demandan un aumento que se sitúe entre el 1,8% y el 3%. El presidente de Cepyme, Antonio Garamendi, sugirió que su oferta podría estar en un tope del 1,5% y es algo que rechazan las dos organizaciones obreras.

El PSOE "entiende" las movilizaciones y Podemos las secundará

"Entendemos perfectamente las razones de los sindicatos a convocar movilizaciones, entendemos la frustración y la decepción de los representantes de los trabajadores ante la negativa de Rajoy para rectificar las políticas que han llevado, con la reforma laboral del PP, a tirar por los suelos la calidad de los empleos y salarios de los trabajadores", ha observado Rafael Simancas, portavoz socialista de Empleo en el Congreso.

Por su parte, el portavoz parlamentario de Podemos, Íñigo Errejón, ha anunciado que su partido secundará la protesta. "Que sepan que cuentan con nuestro apoyo y les acompañaremos, no solo en la calle, sino también en nuestro trabajo en las instituciones, demostrando que las cosas se pueden hacer de otra forma", ha expuesto.

Sobre la firma

Manuel V. Gómez

Es corresponsal en Bruselas. Ha desarrollado casi toda su carrera en la sección de Economía de EL PAÍS, donde se ha encargado entre 2008 y 2021 de seguir el mercado laboral español, el sistema de pensiones y el diálogo social. Licenciado en Historia por la Universitat de València, en 2006 cursó el master de periodismo UAM/EL PAÍS.

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