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Motos por minutos para ganar tiempo

Cooltra pone en marcha una flota de 250 ciclomotores eléctricos que se alquilan con una 'app'

Timo Buetefisch, director general de Cooltra.
Timo Buetefisch, director general de Cooltra.

Una flota de 250 motos eléctricas está repartida desde hace un mes por las calles de Barcelona. Cada una, lista para ser usada por quien la necesite y esté más cerca. Tienen un casco bajo el asiento y la batería suficiente para recorrer al menos 10 kilómetros. No necesitan llaves ni tarjetas: se activan con el móvil y se pueden dejar en cualquier plaza de aparcamiento. Para conducirlas, basta con descargarse la aplicación de eCooltra, el primer sistema de alquiler de motos en España en el que el usuario paga por cada minuto de duración del trayecto y cuyos vehículos se pueden recoger y devolver en cualquier punto de la ciudad.

eCooltra es una filial de Cooltra, una firma nacida en 2006 en Cataluña y que hoy cuenta con 35 establecimientos en cinco países. La empresa fue fundada por su actual director general, Timo Buetefisch, y un par de socios que con el tiempo diluyeron su participación para dejar entrar a fondos alemanes. Lo que comenzó como un negocio de alquiler de motos para turistas hoy incluye préstamos a largo plazo para residentes, para otras compañías, venta de vehículos y tours.

Su iniciativa más reciente, eCooltra, ha necesitado dos años de I+D y una inversión de 1,5 millones de euros. Al contar con solo un mes de vida, el proyecto aún no es rentable. Sin embargo, Buetefisch asegura que el sistema suma unos 300 clientes cada semana y que las perspectivas son buenas a largo plazo. La compañía utilizará otros 700.000 euros más para replicar el sistema en Madrid, donde prevé empezar a operar el último trimestre de este año. París y Roma son las otras sedes en las que se implementará en 2017. "Nuestros socios tienen una visión para el futuro de este proyecto y cuentan con los medios financieros para llevarlo a cabo", afirma el directivo.

Buen resultado

La matriz, Cooltra, ingresó siete millones de euros en 2015, una facturación modesta, pero un 40% superior a la del ejercicio anterior. Su actividad principal radica en el alquiler a corto plazo, que aporta el 40% de la cifra de negocios. Aunque la división corporativa crece con fuerza y ya supone el 30%. Tras años en expansión, la compañía decidió desarrollar un proyecto que agrupara las principales tendencias al alza en el sector de la movilidad urbana, que resume en tres: tamaño, ecologismo y propiedad. La gente opta cada vez más por vehículos pequeños como motocicletas, bicicletas o coches compactos para moverse de forma más ágil y ahorrar tiempo en la búsqueda de estacionamiento. Al mismo tiempo, la preferencia por los modelos eléctricos aumenta ante sus beneficios para el medio ambiente y los incentivos para promoverlos. Y por último está el auge de los servicios compartidos frente a la propiedad individual. Para Buetefisch, su nuevo producto combina los tres factores.

La dinámica de eCooltra es la misma que usa la empresa de alquiler de coches Car2Go, que de momento solo funciona en Madrid. El conductor ha de registrarse por Internet, instalar la app, abrirla para buscar el vehícu­lo más cercano y reservarlo. El cliente puede tardar media hora como máximo para desplazarse hasta donde esté la moto, aunque a partir de los 15 minutos la compañía le comenzará a cobrar una tarifa de 24 céntimos por minuto. Los traslados dentro de la ciudad, por tanto, no deberían superar los ocho euros. "Es un poco más caro que el transporte público, pero resulta más ágil, te permite ir más libre. El único que te ofrece el mismo servicio puerta a puerta es el taxi, pero cuesta tres o cuatro veces más", afirma Buetefisch.

Las motos tienen una potencia equivalente a la de un ciclomotor y pertenecen a dos marcas: la alemana Govecs y la española Scutum. Se pueden aparcar en cualquier plaza válida dentro de un área que abarca casi toda Barcelona, aunque excluye barrios como el Gótico, El Raval y Gracia, donde solo se pueden dejar en las vías principales por motivos de seguridad. El servicio está pensado para gente de entre 25 y 40 años con carné que le permita conducir por lo menos un ciclomotor. Para encontrar algo similar hay que ir a Berlín, donde desde el año pasado funciona eMio. Con un volumen de motos parecido al de eCooltra en una ciudad que duplica en número de habitantes a Barcelona, su par alemán presenta algunas diferencias, como el cobro de una cuota por registrarse y el uso de llaves.

"Pero no creo que Berlín sea una ciudad adecuada, por el clima", sostiene el directivo, un alemán que llegó hace 14 años a Barcelona para estudiar un MBA en el IESE y terminó estableciéndose en la ciudad. Para él, el sur de Europa resulta una zona más atractiva para el alquiler de motos. Barcelona, que cuenta con un parque de 229.377 motocicletas y 55.030 ciclomotores, es una de las urbes europeas con más motos per capita. Otro mercado que apuesta por estos vehículos es Italia, donde la firma tiene delegaciones, al igual que en Francia, Portugal y Brasil. En todas se puede acceder a los servicios para particulares y empresas. El 20% de la flota, compuesta por un total de 6.000 motos eléctricas y de combustión, se reserva para estos últimos, entre los que se encuentran clientes como las empresas de mensajería MRW y Unipost.

Eléctricos en auge

Los modelos que solo se alimentan de electricidad todavía suponen un pequeño porcentaje del parque de vehículos español, pero su venta se ha duplicado en los últimos cinco años, según los datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles, Turismos y Camiones (ANFAC). Las matriculaciones anuales ascendieron a 2.926 en 2015, un 131% más que las 1.263 de 2011, y los modelos disponibles en el país ya suman 14, cinco más que en 2012.

Los coches lideran el avance en la expansión de vehículos eléctricos mientras que los autobuses se encuentran a la cola. Las matriculaciones de turismos y todoterrenos que consumen este tipo de energía se han incrementado desde 2011, cuando apenas se registraron 367 frente a los 1.342 del año pasado. La venta de motocicletas eléctricas, en cambio, ha caído en los últimos cuatro años hasta las 702 en 2015: la mitad que en 2012.

La electricidad como fuente de energía sigue siendo tanto un atractivo como un freno. Por un lado están las ventajas que ofrecen las Administraciones a esta clase de vehículos, como las ayudas del Plan Movea, de hasta 5.500 euros para adquirir uno. Por otro, la escasa autonomía que ofrecen frente a los motores de combustión, el mayor tiempo de recarga y la falta de infraestructura en la vía pública. España solo cuenta con 1.546 puntos de recarga para enchufables —eléctricos e híbridos—. La mayoría se encuentra en Cataluña, que acoge a uno de cada cuatro, pese a que Madrid es la comunidad autónoma con más vehículos de este tipo. La limitación se hace evidente en el propio Plan Movea: de la partida destinada a la instalación de puntos de recarga no se utilizaron 3.850.000 euros.