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Combatir el calor sin arruinarse

Los nuevos equipos de aire acondicionado gastan hasta un 80% menos en electricidad

Equipo de aire acondicionado capaz de detectar la cantidad de luz solar y la presencia de personas.
Equipo de aire acondicionado capaz de detectar la cantidad de luz solar y la presencia de personas.

Más pronto que tarde habrá que echar mano del aire acondicionado. Las altas temperaturas de esta primavera anticipan un verano asfixiante. Lo puede ser también para la economía familiar si el equipo que cuelga de la pared tiene algunos años. Hay que tener en cuenta que los aparatos actuales nada tienen que ver con los de antes. “Atrás quedan los sistemas cuyos consumos eléctricos eran muy elevados. Entre un equipo de hace unos años y uno eficiente de ahora se puede estimar un ahorro de hasta un 80% aproximadamente e incluso más dependiendo de la clase energética”, dice Paulino Rivas, director de la web instalacionesyeficienciaenergetica.com.

El sistema estrella para sofocar las altas temperaturas dentro de las viviendas es la bomba de calor reversible (da calor y frío), el más demandado porque su coste es asumible y el mercado ofrece un amplio abanico de marcas, productos y precios. Es posible encontrar equipos a partir de 600 o 700 euros (unidad interior y unidad exterior), sin incluir los costes de instalación. El sector espera ansioso la nueva temporada estival para comprobar si las ventas vuelven a crecer. “Después de unos años complicados, parece que poco a poco se empieza a vislumbrar un cambio de tendencia positivo”, señala Paloma Sánchez-Cano, directora de marketing de Daikin. “Ya desde 2014, el mercado de aire acondicionado ha frenado la tendencia descendente que inició en 2007 y los fabricantes estamos impulsando nuestro negocio apoyándonos en aspectos como la eficiencia energética y el rendimiento”, explican en Samsung.

De vuelta al comprador, el precio no puede ser el único requisito para comprar un aparato, al menos si lo que se pretende es reducir la factura eléctrica a fin de mes y amortizar el equipo lo antes posible. Por ejemplo, “uno con calificación energética A++ puede llegar a consumir entre un 35% y un 40% menos que uno con calificación energética A”, explica Rivas.

Primer consejo: elegir equipos con tecnología inverter y la eficiencia energética más alta (desde el 1 de enero de 2013 es obligatorio el etiquetado de todos los equipos de aire acondicionado con una potencia nominal inferior a 12 kilovatios).

En el mercado hay bombas de calor a partir de 600 o 700 euros

Lo que más consume es el compresor de la bomba de calor. Los sistemas que llevan tecnología inverter, casi todos, ahorran entre un 30% a un 50% de energía con respecto a uno sin ella, además de conseguir mejor sensación térmica y reducir el nivel sonoro. Esto es así porque son capaces de alcanzar rápidamente la temperatura deseada y mantenerla de una forma constante, nada que ver con los modelos convencionales que arrancan y paran continuamente cuando alcanzan la temperatura fijada.

El tipo de equipo va a depender de los metros cuadrados de la estancia a climatizar, las horas de luz que recibe la vivienda, su orientación y otros parámetros, así que lo mejor es dejarse asesorar por un instalador homologado. Tendrá en cuenta, por ejemplo, que el sol no incida directamente en las unidades exteriores e interiores y se origine una corriente de aire adecuada.

A partir de aquí, cuantas más prestaciones mejor. Los nuevos equipos de la marca Panasonic incorporan un sistema de sensores inteligentes capaces de controlar la intensidad de la luz solar, el movimiento humano o la ausencia de actividad, ajustando automáticamente la potencia de refrigeración y ahorrando hasta un 38% adicional. Además, se puede controlar la temperatura mediante el móvil y a distancia. El coste de uno de estos climatizadores ronda los 1.049 euros.

Un equipo A consume hasta un 40% más de energía que uno A++

Conviene elegir equipos que se gobiernen mediante dispositivos móviles y que incluyan “filtros que atrapen las partículas de polvo microscópicas, virus, bacterias y olores y que tengan funciones como el modo nocturno, que permite ahorrar energía impidiendo sobrecalentar o enfriar en exceso el ambiente durante la noche”, explican en la firma Daikin.

Las forma si importa. El diseño triangular de los acondicionadores Samsung, con el ventilador más grande, hace posible que el aire frío circule más rápido, a mayor distancia y en espacios más amplios. Los nuevos modelos tienen el modo single user o solo en casa, así que emplean menor capacidad de compresión y se reduce el consumo. También cuentan con un sistema capaz de detectar errores y ofrecer soluciones mediante el móvil. Su precio parte de 885 euros.

Una vez instalado, toca concienciarse de algunas buenas prácticas. Una de ellas es la de fijar en el termostato una temperatura de consigna de 25ºC en época estival. Una variación de un grado hacia abajo eleva hasta un 8% el consumo de energía. “No por ajustar la temperatura muy baja al encender el equipo enfriará antes. De esta forma estaremos forzando el sistema y derrochando energía”, señala Rivas.

Otros usuarios van un paso más allá y optan por la refrigeración por suelo radiante. Aunque procedente de países nórdicos y centroeuropeos, este sistema gana fieles en nuestro país. Durante los meses de verano el agua circula por las tuberías en torno a 16ºC, mientras que durante el invierno lo hace a 40ºC. Más confort, distribución homogénea de la temperatura y ausencia de corrientes de aire son sus principales ventajas. “Permite instalarse en cualquier tipo de edificio, nuevo o a reformar, y con ahorros energéticos desde un 30% hasta un 90% con fuentes de energía renovables”, según Israel Ortega, director de Formación y Servicio Técnico de Uponor.

Hora de cambiar el refrigerante

Desde el 1 de enero de 2015 está totalmente prohibido en Europa el uso de gas refrigerante R22 en los equipos de aire acondicionado. Los usuarios cuyos aparatos utilicen este gas y tengan que hacer una recarga deben avisar a un instalador para que evalúe el estado de las tuberías y compruebe si el tubo de líquido y el del gas están correctamente aislados.

Se puede sustituir ese refrigerante por otro compatible, pero ni los rendimientos ni la capacidad serán iguales. “La unidad no está diseñada para otro refrigerante, por lo que los resultados pueden ser muy variables. Hay que tener en cuenta que una unidad que utilice el R22 lleva al menos unos 12 años en funcionamiento, con lo que ello conlleva”, indica Paloma Sánchez-Cano, directora de marketing de Daikin.

Actualmente los equipos de aire acondicionado que se comercializan emplean el refrigerante R-410A o el todavía más actual y ecológico R-32, ya que no contienen cloro y no dañan la capa de ozono, señala Paulino Rivas, director de instalacionesyeficienciaenergetica.com