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Volkswagen invertirá en España 4.200 millones en el próximo lustro

El Consorcio asegura nuevos modelos y mejorará las plantas de Barcelona y Pamplona

Rajoy anuncia que el próximo viernes el Consejo de Ministros aprobará un nuevo PIVE

Coches manufacturados en la fábrica de Volkswagen de Pamplona
Coches manufacturados en la fábrica de Volkswagen de Pamplona EFE

El conjunto de la industria española del automóvil ha recibido en torno a 3.500 millones de euros en los últimos cuatro años. De ahí la sorpresa generada este viernes por Grupo Volkswagen, que pasado el mediodía se descolgó con un anuncio importante: invertirá en sus dos plantas españolas 4.200 millones de euros en los próximos cinco años, hasta 2019. Tanto la planta de Martorell (Barcelona) como la de Pamplona podrán utilizar esos recursos para la mejora de instalaciones e investigación y desarrollo (I+D). El esfuerzo inversor garantizará su futuro a medio plazo y será visible con la producción de nuevos vehículos.

De las dos fábricas de España el año pasado salieron 748.400 vehículos, un 13% más que en 2013

Antes de hacerlo público, el vicepresidente mundial de compras del consorcio alemán, Javier García Sanz, se lo comunicó al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en una reunión celebrada en Moncloa. El anuncio acabó desvirtuando parcialmente la cumbre que al mediodía se celebró en Barcelona entre Rajoy y los representantes de la industria española del automóvil, organizada por la patronal de los fabricantes Anfac. Y eso que en ese encuentro Rajoy confirmó algo muy esperado por el sector desde hacía semanas: el próximo viernes se aprobará la octava edición del PIVE, el programa de ayuda a la adquisición de vehículos. A falta de que se concreten las condiciones, se prevén 225 millones de euros públicos. La adquisición de cada vehículo eficiente se primaría con una ayuda de 750 euros del Gobierno y de otros 750 euros que pondrían las marcas. Muy posiblemente será el último PIVE que apruebe un Gobierno español, debido a la oposición de la Unión Europea.

“El Gobierno responde con hechos”, dijo Rajoy después que agradeciera que la industria empezara a reinvertir en plena crisis y destacara el anuncio de Volkswagen, que calificó de “espaldarazo sin parangón” a la industria española, de la que se verá beneficiada también la auxiliar del automóvil.

El grupo germano era consciente de su golpe de efecto, que supone más que duplicar la inversión anual realizada en España en los últimos años. Mediante un comunicado destacó que se trata de la mayor inversión industrial efectuada nunca en España. “El grupo Volkswagen reafirma su compromiso como motor de la economía española con la mayor inversión industrial realizada en la historia de nuestro país”, había señalado García Sanz a Rajoy, según un comunicado.

En el marco de la reunión de Moncloa, el directivo del consorcio alemán indicó también que España “es un país clave en la estrategia de Grupo Volkswagen” y subrayó que la inyección de recursos “supone una garantía para el futuro de las instalaciones del grupo en España, que se van a preparar para la asignación de nuevos modelos”. Entre Martorell y Landaben produjeron el año pasado 748.400 vehículos, con un crecimiento del 13,1%.

Aunque parecen superadas las amenazas que pesaban sobre la planta de Martorell, las nuevas inversiones le permitirán ver el futuro con mayor tranquilidad. El éxito del León y del Audi Q3 (que también fabrica) le ha permitido salir del segmento de fábrica especializada en vehículos con poco valor añadido y eso llega en un momento interesante, justo cuando Seat prepara su desembarco en el segmento de los SUV, prevista para el próximo año. La voluntad de Seat es crear una familia de todoterrenos urbanos y esas inversiones podrían caer como agua de mayo.

El presidente del comité de empresa de Seat, Matías Carnero, sostuvo que el plan inversor puede “ser un paso importante para que Seat busque su propio camino, con un segmento y una gama propia”. También para lograr ese objetivo de “rentabilidad sostenida” del que habla siempre que puede el presidente de la marca española, Jürgen Stackmann, y para lograr la asignación y reasignación de modelos del grupo. Las instalaciones de Pamplona, donde se produce el Volkswagen Polo que se comercializa en casi toda Europa, se encuentran en la misma situación.

Anfac celebró la noticia, llevada con una importante cautela por Volkswagen. Su presidente, José Luis López-Schümmer, pidió ayer a Rajoy “seguir aspirando a mantener las reformas”, tanto en el campo de la competitividad, el I+D como los precios energéticos.