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La frenética agenda del comisario Cañete

El responsable europeo de Acción por el Clima y Energía se ha revelado como un activo impulsor de las conexiones, la diversificación de fuentes y el mercado único

Desde que Miguel Arias Cañete accedió al cargo de comisario de Acción por el Clima y Energía su actividad ha sido frenética. Al comisario Cañete se le ve entusiasmado con el cargo. Tuvo que someterse, como todos los comisarios, al examen de evaluación y soportar algunas consecuencias derivadas de declaraciones estentóreas (“Si haces un abuso de superioridad intelectual, parece que eres un machista y estás acorralando a una mujer indefensa”); pero, superado el duro trámite, no ha parado.

El comisario aprovecha cualquier circunstancia para aparecer en primer plano y normalmente los lunes, después de pasar los fines de semana en España (en Madrid o en Jerez de la Frontera, donde tiene residencia, o donde cuadre) suele aprovechar para participar en actos para los que es reclamado y a los que, por su predisposición y buen talante, siempre está abierto.
Así ocurrió el pasado lunes en la sede de Representación de la Comisión Europea en Madrid con la presentación del Trans Adriático Pipeline (TAP), el gasoducto que conecta el mar Caspio con Italia a través de Turquía, Grecia y Albania y refuerza la apuesta para que toda Europa pueda mejorar el acceso a la red gasista, algo que es vital para España.

Cañete es muy sensible, como se supone cualquier español, a este tema por el aislamiento energético que ha tenido España durante años (de hecho, la participación de Enagás, la empresa que se encarga del transporte del gas en España, en el TAP con un 16% se considera como un paso esencial en ese sentido, además de su expansión). Pero siendo un proyecto ambicioso no estará completo si España no consigue conectar el denominado Midcat (gasoducto que une con Francia a través de Cataluña). Este trazado recibió un impulso en el Acuerdo de Madrid de los primeros ministros de Francia, Manuel Valls, y Portugal, Pedro Passos Coello; el presidente español, Mariano Rajoy, el presidente europeo, Jean-Claude Juncker, además de Cañete, que se las procuró para estar en evento tan determinante.

Precisamente, las inversiones energéticas van a ser claves en el futuro europeo en aras a lograr un mercado único y el denominado Plan Juncker necesita proyectros para darle contenido. Y eso Cañete sabe que hay que aprovecharlo. Cuando en Europa hay voluntad de hacer las cosas, se hacen, y Cañete se ha puesto por la labor. Y parece que Francia, que durante años ha dado la espalda a los intereses españoles, ha cambiado, como subrayó el propio Cañete en el acto del lunes.

Eso es fundamental para España, que recientemente también inauguró la conexión eléctrica soterrada por la misma zona y aceleró otros proyectos por el Golfo de Vizcaya y el Pirineo. Aunque Cañete no dio una fecha exacta, parece que el Midcat podrá ser una realidad en 2020, como dijo el ministro de Industria José Manuel Soria. Para asegurarse, Cañete ha puesto en marcha un grupo del que de momento solo se sabe que será de “alto nivel”. Después del gas se fue a Bruselas y allí tuvo para hablar del clima y defender los acuerdos de Kioto y la diversificación de fuentes con los ministros del ramo, entre ellos, su sucesora, Isabel García Tejerina.

A Cañete pocas cosas se le ponen por delante y, en esas, tanto defiende el fractura hidráulica (conocida como francking), que el Gobierno español ha incorporado en el proyecto de nueva Ley de de Hidrocarburos ante la oposición del PSOE y otros grupos parlamentarios (“ha revolucionado la economía”, sostuvo en una entrevista en EL PAÍS), como se reúne con los fabricantes de automóviles para conocer la situación del sector y revisar la regulación sobre emisiones de CO2 de los vehículos y que está dentro de las competencias como comisario.

Este lunes, para seguir la costumbre, el comisario participará en Madrid en el tercer Foro Red de Casas, que se celebra en Casa América, para volver a hablar de los proyectos de conexiones y otros asuntos de su competencia con los presidentes de Enagás, Antonio Llardén, y de INELFE (Interconexión Eléctrica Francia-España), Carlos Collantes.