Cándido Méndez adelanta a 2016 su salida de la dirección de UGT

El secretario general no se presentará a las elecciones, adelantadas un año

Cándido Méndez, secretario general de UGT
Cándido Méndez, secretario general de UGTJavier Lizón (EFE)

Cándido Méndez dejará de ser secretario general de UGT un año antes de lo previsto. Se marchará en 2016. El calendario contemplaba que el próximo congreso confederal se celebrara en 2017, pero el líder de UGT propondrá hoy acelerar los plazos al comité del sindicato. Y en ese congreso, Méndez no volverá a presentar su candidatura, según ha ratificado él mismo a este diario.

Los quebraderos de cabeza de Méndez han crecido desde que se celebró el último congreso. Al acabar este, en abril del año pasado, el principal reto de la organización era la reestructuración interna para fusionar federaciones sectoriales que permitan a la organización reducir sus estructuras ante la caída de ingresos, tanto los procedentes de las subvenciones como de los afiliados. Pero justo entonces en la ruta de Méndez se cruzaron los escándalos en Andalucía: el caso de los ERE y las supuestas comisiones irregulares de UGT y CC OO, y las presuntas facturas falsas de la organización en la formación.

Este escándalo estuvo a punto de llevarle a tirar la toalla el otoño del año pasado, admiten en el sindicato. Sin embargo, los secretarios generales de varias federaciones le convencieron de que no lo hiciera y continuara con la reestructuración encomendada.

Desde una de las federaciones que convencieron el año pasado a Méndez para que no dimitiera, se apunta que si no se fue entonces no tiene sentido relacionar ahora el adelanto con los escándalos. Otro de los que evitó la salida, en cambio, admite que eso lógicamente está presente en la decisión de adelantar su salida y, sobre todo, en su ánimo.

Méndez ya había tomado la decisión de dejar la secretaría general de la UGT antes de hora hace meses. No obstante, no ha sido hasta ahora, en que él va a proponer el adelanto al comité confederal cuando ha trascendido, algo que ha adelantado La Razón. A la hora de elegir el calendario de celebración del que será el XLII congreso ordinario de UGT, ha pesado que este año y el próximo se concentran buena parte de las elecciones sindicales.

Cuando concluya la salida de Méndez, que sucedió al histórico Nicolás Redondo en 1994, UGT cerrará una etapa marcada por liderazgos largos. El año pasado dejaron su puesto Manuel Fernández Lito, fallecido recientemente, tras 25 años al frente de la federación de industrial, y José Ángel Fernández Villa, secretario general del sindicato minero integrado en UGT y ahora investigado por regularizar 1,4 millones durante la amnistía fiscal de 2012.

Antes de marcharse, Méndez tiene que acabar las tareas que le encomendó el pasado congreso. Ahí destaca la fusión de federaciones sectoriales que consiste en reducir las que hay, de seis a tres o cuatro, la cifra definitiva está por concretar. Además, la actual dirección del sindicato quiere continuar con el proceso de reestructuración interna y con la tarea comenzada en las organizaciones sectoriales en las territoriales. En este caso, no se trata tanto de reducir el número de uniones territoriales como de adelgazar sus estructuras políticas.

Sobre los posibles sucesores, pocos se atreven a aventurar nombres. “Todavía faltan dos años”, argumentan. No obstante, sí que se adelanta un perfil: alguien con experiencia en la dirección y en puestos de responsabilidad que tenga unos 50 años. Y ahí varias fuentes consultadas citaban un nombre: Miguel Ángel Cilleros, secretario general de la recientemente fusionada federación de transporte y hostelería.

Sobre la firma

Manuel V. Gómez

Es corresponsal en Bruselas. Ha desarrollado casi toda su carrera en la sección de Economía de EL PAÍS, donde se ha encargado entre 2008 y 2021 de seguir el mercado laboral español, el sistema de pensiones y el diálogo social. Licenciado en Historia por la Universitat de València, en 2006 cursó el master de periodismo UAM/EL PAÍS.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS