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CRISIS PORTUGAL

Passos Coelho excluye un segundo rescate pero no un apoyo "cautelar"

El primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho. EFEArchivo Ampliar foto
El primer ministro de Portugal, Pedro Passos Coelho. EFE/Archivo EFE

El primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, excluyó hoy que su país vaya a necesitar un segundo rescate pero su equipo aún sopesa si será necesaria una línea de apoyo "cautelar" después de que agoten en junio los fondos del programa.

El jefe del Ejecutivo defendió que el país tiene "prácticamente asegurada" su financiación para este año y prepara su estrategia para garantizar fondos a partir de 2015, por lo que un segundo rescate no está entre las opciones del Gobierno.

Sostuvo también que la actual situación no se puede comparar con los momentos previos a la solicitud del rescate por parte del Gobierno portugués a la UE y al Fondo Monetario Internacional (FMI) en abril de 2011.

"La cuestión, por tanto, no es saber si podemos evitar un segundo rescate con la ayuda del Partido Socialista (PS), porque nosotros no necesitamos un segundo rescate", recalcó Passos Coelho en declaraciones a los periodistas.

Sin embargo, el Ejecutivo conservador todavía estudia la opción de pedir una línea de crédito cautelar a los socios europeos que funcione a modo de un mecanismo de apoyo para facilitar la colocación de deuda en el mercado.

Passos Coelho afirmó que esta posibilidad será discutida "a su hora" y rechazó que el retraso del debate se deba a "intenciones electorales" de cara a los comicios europeos del próximo 25 de mayo.

Además, consideró que sería "recomendable" aunque "no obligatoria" una aproximación con el Partido Socialista (PS), el principal de la oposición, sobre cuál debería ser la salida del rescate.

Ese dilema acecha al Gobierno a medida que se aproxima el fin de de la liberación de los fondos del rescate de 78.000 millones de euros con el que se financia desde mayo de 2011.

Una vez acabada esa ayuda, que ha supuesto la aplicación de un severo programa de ajustes y reformas, el Gobierno luso tiene previsto regresar a los mercados para asegurar su financiación autónoma a tasas de interés sostenibles.

La confianza de los inversores sobre el futuro de la economía portuguesa ha aumentado desde el inicio del año, lo que se ha visto reflejado en una bajada sostenida de los intereses de la deuda portuguesa.

Las obligaciones de la deuda lusa a diez años, consideradas como referente en el mercado secundario, llegaron hoy a un mínimo de mayo de 2010 al situar su tasa de interés del 4,8 %.