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EEUU ARQUITECTURA

El gran lujo residencial toca el cielo de Nueva York con el uruguayo Viñoly

Fotografía cedida este sábado 20 de julio de 2013, por el estudio estadounidense de Rafael Viñoly que muestra los diseños del interior del edificio que será construído en la esquina de Park Avenue con la calle 57 y que cambiará por completo el "skyline" de Nueva York en 2015. Ampliar foto
Fotografía cedida este sábado 20 de julio de 2013, por el estudio estadounidense de Rafael Viñoly que muestra los diseños del interior del edificio que será construído en la esquina de Park Avenue con la calle 57 y que cambiará por completo el "skyline" de Nueva York en 2015. EFE

El gran lujo residencial tocará el cielo de Manhattan bajo la firma del arquitecto uruguayo Rafael Viñoly, quien ha diseñado una esbelta torre de 425 metros de altura en pleno corazón de la isla que se convertirá en el edificio de apartamentos más alto del continente americano.

Ubicado en la esquina de Park Avenue con la calle 57, este edificio cambiará por completo el "skyline" de Nueva York en 2015, cuando sus 96 pisos estén completamente acabados y repletos de inquilinos privilegiados que disfrutarán de unas espectaculares vistas que abarcan la ciudad entera.

"El hecho de que sea alto no es particularmente importante. Uno de los aspectos más importantes de nuestro éxito es sentir la sensación de que hemos conseguido un logro en cada proyecto", afirmó a Efe el arquitecto Rafael Viñoly, nacido en Montevideo en 1944.

Según explicó, el proceso de diseño no se basó en la creación de un edificio "súper alto" sino que fue el resultado de intentar crear una construcción "lo más eficiente posible".

"La exclusividad es lo que me vino a la mente inmediatamente", confesó el arquitecto uruguayo, ya que cuando lo diseñó pensó "en un tipo de riqueza que ni siquiera se conoce, de la que no se lee en los periódicos", agregó el arquitecto.

Estar tumbado en el sofá disfrutando de unas privilegiadas vistas al río Hudson o a Central Park, o tomar un baño contemplando desde lo más alto la ciudad de los rascacielos son algunas de estas "exclusividades" a las que se refiere Viñoly.

Pese a que los precios de los apartamentos oscilan desde los 7 millones de dólares hasta los 95 millones de los grandes áticos, desde que en marzo se lanzó oficialmente el proyecto ya se han recaudado cerca de 1.000 millones de dólares en ventas.

Fotografía cedida este sábado 20 de julio de 2013, por el estudio estadounidense de Rafael Viñoly que muestra los diseños del interior del edificio que será construído en la esquina de Park Avenue con la calle 57 y que cambiará por completo el ampliar foto
Fotografía cedida este sábado 20 de julio de 2013, por el estudio estadounidense de Rafael Viñoly que muestra los diseños del interior del edificio que será construído en la esquina de Park Avenue con la calle 57 y que cambiará por completo el "skyline" de Nueva York en 2015. EFE

Entre estos compradores de lujo predominan los estadounidenses, aunque también figuran clientes de América Latina, Oriente Medio, Reino Unido, China y Rusia.

"La acogida ha sido fabulosa, fuera de serie", destacó este arquitecto natural de Montevideo, que en los últimos años ha conseguido situarse entre los más prestigiosos del mundo, gracias a proyectos como el aeropuerto de Carrasco, en Montevideo, la sede del Congreso es el Foro Internacional de Tokio o diferentes edificios de universidades estadounidenses, como las de Chicago, Pennsylvania o San Antonio (Texas).

La torre, denominada por su dirección "432 Park Avenue", destaca por ser cuadrada y delgada, algo que no es habitual en la mayoría de los rascacielos que conforman el actual "skyline" de Nueva York.

Los enormes ventanales, los altos techos, los grandes espacios y un sistema de ascensor que da acceso privado a cada apartamento son las principales características de estas lujosas casas que superan en altura a los rascacielos más emblemáticos de la ciudad.

"Debido a su gran altura, '432 Park' hará una significativa contribución en la forma en la que se percibe la ciudad" y agregó que impactará en la imagen que el mundo tiene del icónico 'skyline' neoyorquino.

Así, el edificio de Viñoly superará los edificios de oficinas que hasta ahora habían coronado el cielo de Manhattan: la Torre de la Libertad, que se construye en la zona donde estuvieron las Torres Gemelas y que alcanzará 541 metros, pero 417 metros sin su aguja; y el icónico Empire State que logra los 443 metros, aunque solo 318 metros sin su aguja.

En opinión de Viñoly, los rascacielos seguirán siendo los protagonistas de las ciudades de los próximos años ya que "la densidad de las ciudades crea unas condiciones económicas que exigen maximizar el uso del suelo".

"Con una tecnología cada vez más avanzada, la arquitectura será cada vez más eficiente en todos los sentidos de la palabra", dijo, y gracias a ello "los edificios tendrán una mayor capacidad de respuesta".

La trayectoria profesional de Viñoly empezó en 1964 cuando fundó en Buenos Aires uno de los estudios de diseño más importantes de Latinoamérica y años más tarde, en 1979, se estableció en EEUU.

Ahora el uruguayo y su equipo están inmersos en nuevos proyectos, como el de una casa en Malibú, un edificio de oficinas en Shanghai, un prototipo de vivienda en un barrio pobre de Buenos Aires y un aeropuerto en Arabia Saudí.