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CARNE CONSUMO UE

La CE publica su evaluación sobre el fraude de la carne de caballo

Bandejas de carne picada se venden en un supermercado Tesco de Londres, Reino Unido. EFEArchivo Ampliar foto
Bandejas de carne picada se venden en un supermercado Tesco de Londres, Reino Unido. EFE/Archivo EFE

La Comisión Europea (CE) publica hoy los resultados de las pruebas hechas por los Estados miembros para detectar la presencia de caballo en productos cárnicos que se vendían etiquetados como vacuno.

Los resultados incluirán "datos por países y a nivel europeo", explicó hoy a Efe el portavoz comunitario de Sanidad y Consumo, Frédéric Vincent, quien añadió que en el caso de España se han analizado 150 muestras de productos cárnicos.

Las autoridades sanitarias han detectado ADN de equino sin etiquetar en un 4 % de las pruebas realizadas para verificar el fraude de la carne de caballo en España y han descartado "problemas de seguridad alimentaria" porque no se han encontrado restos de fármacos veterinarios prohibidos.

El Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha difundido, en un comunicado, los resultados de los análisis efectuados dentro del Plan Europeo para determinar el alcance del "fraude" en la venta de productos cárnicos etiquetados como vacuno.

Francia, Reino Unido, Italia, Alemania y Polonia llevaron a cabo un número similar de pruebas entre principios de marzo y principios de abril, mientras que el resto de Estados miembros analizaron entre 10 y 100 muestras, hasta llegar a un total de 2.250 controles.

Estos datos servirán para evaluar el alcance del fraude de la carne de caballo etiquetada como vacuno, un escándalo que salió a la luz al descubrirse ADN equino en hamburguesas, lasañas, salsas boloñesa y otros preparados a base de carne distribuidos en varios Estados miembros.

Además de las pruebas sobre ADN equino en la ternera utilizada en productos procesados, los Veintisiete han llevado a cabo otros análisis extraordinarios para determinar si la carne de caballo que llega a los mataderos europeos contiene rastros de fenilbutazona, un antiinflamatorio veterinario empleado en caballos destinados a deporte y silla o espectáculos, pero no a consumo humano.

En particular, el Comité Permanente de la Cadena Alimentaria recomendó realizar un test por cada 50 toneladas de carne de caballo, así como llevar a cabo como mínimo cinco pruebas en cada país sobre esta sustancia potencialmente nociva para la salud humana.

En el caso de España, se han obtenido resultados negativos en el cien por cien de las muestras (108) analizadas en el Centro Nacional de Alimentación para detectar rastros de fenilbutazona.