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BPI CRISIS

El BPI señala que aumentan las inversiones en riesgo sin respaldo de un crecimiento económico

El director general del Banco de Pagos Internacionales (BPI), Jaime Caruana. EFEArchivo Ampliar foto
El director general del Banco de Pagos Internacionales (BPI), Jaime Caruana. EFE/Archivo EFE

El Banco de Pagos Internacionales (BPI) observa un aumento de las inversiones en riesgo, como acciones, que no va acompañado de resultados macroeconómicos que reflejen el optimismo de los mercados.

En su último informe trimestral de marzo, el BPI señala que "las amplias políticas de apoyo han infundido una renovada sensación de optimismo en los mercados financieros".

"La persistente debilidad económica ha propiciado una considerable relajación monetaria y cierta moderación en el rigor fiscal", según el BPI, que es el banco de los bancos centrales y cuya sede se encuentra en la ciudad suiza de Basilea.

Como resultado, la percepción de menores riesgos a la baja ha estimulado los mercados financieros y ha atraído a los inversores hacia clases de activos de mayor riesgo, añade el informe, que analiza la situación de los mercados desde enero y hasta mediados de marzo.

Los participantes del mercado reaccionaron con optimismo a las políticas que han adoptado EEUU, Japón y Europa para apoyar la frágil recuperación económica.

Al disminuir los flujos hacia activos refugio, aumentó la inversión en acciones e instrumentos de deuda de mayor rentabilidad, incluidos los activos de mercados emergentes y de la periferia de la zona del euro.

El índice de renta variable global ha ganado un 5 % desde comienzos de enero y un 23 % desde el mínimo de junio de 2012, cuando la crisis de la zona del euro estaba en pleno apogeo y el crecimiento global parecía tambalearse.

Las principales bolsas internacionales ganaron impulso en noviembre, presentaron un rally en enero y han acelerado la tendencia alcista en las últimas dos semanas.

El Dow Jones de Industriales de Wall Street alcanzó esta semana valores máximos históricos, y el DAX 30 de la Bolsa de Fráncfort se ha situado en niveles máximos desde finales de 2007.

La volatilidad en la mayor parte de los mercados de renta variable ha caído gradualmente hasta su nivel más bajo desde mayo de 2007.

Italia y España emitieron deuda en subastas con una demanda robusta pese a las recesiones y la incertidumbre política, añade el informe.

El BPI apostilla que "con todo, los indicadores macroeconómicos todavía no reflejan en su totalidad el renovado optimismo del mercado".

El BPI ya observó en diciembre una subida de los precios de los activos de riesgos -pese a unas peores perspectivas para el crecimiento- favorecidos por una relajación de las políticas monetarias, sobre todo de la Reserva Federal de EEUU.

La rentabilidad de la deuda soberana estadounidense y alemana, generalmente vista como una inversión segura en épocas de elevada incertidumbre, subió en enero sin un aumento proporcional en las expectativas de inflación.

Los fondos de inversión también se han dirigido a la deuda corporativa en mercados desarrollados y se observan asimismo flujos de capital a fondos de mercados emergentes, sobre todo a fondos de capital y a bonos.

Los flujos de capital global también han estado asociados a la notable depreciación del yen.

Los inversores extranjeros se dirigieron a la renta variable japonesa, a la espera de beneficios más elevados de las empresas niponas, especialmente del sector exportador, como consecuencia de la depreciación del yen.

Arantxa Iñiguez