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CRISIS DEUDA

Se reduce la presión para que España pida el rescate, según los expertos

Interior de la Bolsa de Madrid el pasado jueves. Ampliar foto
Interior de la Bolsa de Madrid el pasado jueves. EFE

Así lo han puesto de manifiesto varios expertos consultados por Efe que creen que ahora, cuando la prima de riesgo se sitúa en el umbral de los 400 puntos básicos y el rendimiento del bono nacional a diez años por debajo del 6 %, la presión para pedir ayuda es inferior.

No obstante, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, decía el viernes que la decisión sobre la petición de ayuda debe analizarse con calma y prudencia, y no puede tomarse "ni a bote pronto ni de la noche a la mañana".

Al respecto, añadía que de momento sólo se conoce la posición expresada por el BCE y que la próxima semana se irán conociendo todos los detalles que implica solicitar el citado programa durante las reuniones de los próximos 14 y 15 de septiembre del Eurogrupo y el Ecofin.

Ante la prudencia mostrada por Moncloa, algunos expertos como Ignacio Cantos, de ATL Capital, han manifestado que ahora "España no tiene prisa".

Y es que, según ha dicho Cantos en declaraciones a Efe, con el simple anuncio de ayuda "ilimitada" concretado esta semana por parte del BCE, la presión sobre la deuda de España puede seguir en descenso.

Esto favorecería un menor coste de financiación para el país, y por lo tanto, reduciría la necesidad de pedir ayuda.

En la última semana, la prima de riesgo se ha reducido en 141 puntos básicos, en tanto que el bono nacional a diez años ha pasado de casi rozar el crítico 7 % hace un mes, al 5,6 % en el que cerró la víspera.

Solo en las dos últimas sesiones, desde el anuncio del BCE, el riesgo país ha perdido casi 100 puntos básicos.

En su reunión del consejo de gobierno celebrado el jueves, el BCE acordó comprar de forma ilimitada deuda soberana de los países con problemas, como España e Italia, aunque no obstante, condicionó su intervención a que el país solicite antes ayuda al fondo de rescate temporal (FEEF) o permanente (MEDE).

El presidente del BCE, Mario Draghi, aseguró que el objetivo de este apoyo es el de reducir las primas de riesgo para garantizar que funciona el mecanismo de transmisión de la política monetaria.

El organismo "esterilizará" la operación, lo que supone que retirará liquidez del sistema para evitar un incremento de la inflación, en tanto que podrá decidir la continuación de la ayuda, o su suspensión si el país no cumple las condiciones impuestas.

Al respecto, Marisa Mazo de Ahorro Corporación ha estimado que España no se aventurará a pedir la ayuda hasta no conocer las condiciones que impone Europa.

Realmente, asegura la analista, la condicionalidad no debería ser mayor que la que ya exigieron los socios europeos a España tras solicitar apoyo para sanear el sector financiero, aunque según ha reconocido, no se puede descartar que Europa sí pueda pedir más medidas concretas como ya hicieron con la subida del IVA.

Pese a ello, en su opinión, si los mercados siguen la tónica de mejoría registrada esta semana, España no tendría que pedir ayuda, y ha mostrado su deseo de que simplemente con el hecho de que el BCE haya dicho que ayudará de forma ilimitada a los países con dificultades, se pueda parar la corriente especulativa del mercado.

Por su parte, los expertos de Fidelity creen que tras el paso que ha dado el BCE, "ahora la pelota está claramente en el tejado de España, que ha de firmar un programa de línea de crédito sujeta a condiciones".

"No acudir a esta opción llevaría a una venta masiva en los mercados que España no puede permitirse", han matizado.

Al contrario de los analistas que aseguran que España tiene tiempo para analizar si pide la ayuda o no, el banco de inversión Goldman Sachs prevé que la petición de apoyo se presentará de forma inmediata.

En concreto la próxima semana, y una vez el Eurogrupo de a conocer las condiciones del apoyo financiero necesarias para recibir el respaldo de los socios.