Los animales del Bioparc combaten el calor con baños y helados gigantes

El jefe de cuidadores del zoológico, Rubén Pardo, ha explicado que el protocolo de nutrición del parque diferencia las necesidades de los animales en invierno y en verano, por lo que los gorilas, lemures y rinocerontes incrementan su ración de verduras frescas, frutas y verduras.
Esta comida baja en calorías se prepara previamente en las cocinas de animales y se congela para suministrarla a modo de helados, ya sea de frutas, verduras, pescado, carne e incluso de flores.
"Al igual que a nosotros, les encantan los helados y el azúcar. Por eso, los cuidadores preparamos mezclas con zumos, algo de fructosa y verdura", ha señalado Pardo, quien ha reconocido que esto último, la verdura "les gusta un poquito menos".
También ha explicado que a los herbívoros, que no pueden comer hielo, se les refresca con "agua fresquita" con mangueras y lluvia fina.
Así, el grupo de elefantes aprovecha el profundo lago y juegan bajo la cascada, mientras que el rinoceronte del parque disfruta del agua y se revuelca por el barro para protegerse del calor y de los insectos.
Estos cambios en la alimentación no solo se deben a una cuestión de nutrición, sino que según ha explicado Pardo, por entretenimiento.
"También les damos helados para que pasen más tiempo entretenidos, porque así son más felices y están más sanos mentalmente", ha añadido.
De esta forma se consigue alimentar adecuadamente a los animales, refrescarles y realizar con ellos actividades especiales para motivarles en estos meses de altas temperaturas.
Para sofocar el calor, los recintos donde viven estas especies también recrean sus hábitats de origen y cuentan con vegetación autóctona de estos ecosistemas para ofrecer una amplia sombra que los animales utilizan para descansar.


























































