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El Ibex sube un 2,88% ante la expectativa de una solución europea para la banca

El Indicador cierra en 6.239,5 puntos, tras perder los 6.000 en la apertura

La tensión sobre la prima de riesgo se rebaja y cede hasta 520 puntos básicos

El mercado español ha vivido hoy una jornada de optimismo, tras una semana de intensa actividad diplomática por parte del Gobierno español, en la que ha tratado de recabar apoyos para que los bancos españoles puedan recapitalizarse mediante un recurso directo al Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), fondo europeo para países en dificultades financieras que entrará en vigor el próximo 1 de julio. Hoy, el vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, ha vuelto a señalar -como ya hiciera el portavoz de la Comusión Europea, José Manuel Durão Barroso- esta vía para el saneamiento de los bancos españoles. Ello ha sido suficiente para impulsar el Ibex un 2,88%, su segunda mayor subida del año, y situarlo al cierre en 6.239,5 puntos.

La Bolsa había iniciado el día con una caída del 1,15% con la que perdía el nivel de los 6.000 puntos. Poco después, sin embargo, iniciaba un ascenso que lo ha llevado hasta un máximo en el día de 6.273,3 puntos, un alza del 3,4% respecto al cierre de ayer.

La prima de riesgo, medida de la confianza de los mercados en la solvencia de la deuda soberana española, ha comenzado la sesión en 535 puntos básicos, nivel en que cerró el pasado viernes. La presión se ha relajado desde la primera hora de negociación y esta referencia ha llegado a descender hasta 514 puntos, para situarse al final del día en 520. La semana pasada alcanzó un nuevo máximo histórico al situarse en 547 puntos, avance que empujó el tipo de los bonos a 10 años hasta el 6,6%.

En la jornada bursátil de hoy, Sacyr Vallehermoso ha sido el valor con mayores ganancias (+7,34%), seguido de Santander (+4,86%) y Mediaset  (+4,5%). Todos los bancos salvo Bankia, que ha terminado la sesión con un leve retroceso del 0,49%, han cerrado con ganancias.

El último barómetro sobre el mercado laboral español ha contribuido a elevar el ánimo de los inversores:  el número de parados registrados en las oficinas de los servicios públicos de empleo bajó en mayo en 30.113 personas, con lo que registró su segundo mes de descensos gracias a las contrataciones de la campaña turística.

El mercado de renta variable español se desmarca en la jornada de hoy del alemán, que ha acusado el nuevo dato que confirma el enfriamiento de la economía china, un importante destino de sus exportaciones. El índice de gestores de compras PMI del sector no manufacturero cayó hasta 55,2 en mayo frente a 56,1 en abril, según informaron ayer la Oficina Nacional de Estadísticas y la Federación China de Logística y Compras. Una lectura de este índice superior a 50 indica expansión.

El mercado londinense hoy permanece cerrado por ser festivo en el Reino Unido, pero Fráncfort ha retrocedido un 1,19%. París ha avanzado un 0,14% y Milán un 1,19%.

Wall Street también está dando por hecho que el crecimiento en Estados Unidos este trimestre será inferior a lo esperado. El pasado viernes se supo que en mayo se creó la mitad de puestos de trabajo que se esperaba y hoy el Departamento de Comercio ha anunciado que los pedidos industriales bajaron inesperadamente un 0,6% en abril, tras un descenso del 2,1% en marzo.

Los tres principales índices bursátiles estadounidenses se anotaban pérdidas a media sesión: el Dow Jones caía un 0,34%, el Standard & Poor's un 0,45% y el Nasdaq un 0,43%.

Dos hitos destacan en la agenda económica de esta semana. El próximo miércoles el Comité de Política Monetaria del Banco Central Europeo (BCE) celebra su reunión mensual y la rueda de prensa posterior de su presidente, Mario Draghi, podría ofrecer algunas pistas sobre la posibilidad -o no- de nuevas intervenciones del emisor para estabilizar los mercados de deuda.

Además, el próximo jueves el Tesoro Público subastará obligaciones da 10 años y bonos a 14 y 16 años, emisiones que servirán para valorar la confianza de los inversores en el mercado español. Hoy se ha hacho público el volumen máximo, 2.000 millones de euros, cifra inferior a la de colocaciones previas, como consecuencia del encarecimiento que ha sufrido la financiación pública.

La incertidumbre que pesa sobre la zona euro se está reflejando en la debilidad de la moneda común, que la semana pasada llegó a caer hasta 1,2288 dólares, su menor cotización desde el 1 de julio de 2010. Hoy ha comenzado la sesión en 1,2434 y se cambia a 1,2418 dos horas después del comienzo de la sesión bursátil.

Las próximas semanas serán cruciales para el futuro del euro y para la búsqueda de una solución a la crisis de la deuda pública de los países periféricos. El 17 de junio se celebran de nuevo elecciones en Grecia, convocatoria que se ha convertido en un plebiscito sobre la permanencia o no del país en el la eurozona, puesto que los partidos en liza son partidarios (Nueva Democracia) o contrarios (Coalición de la Izquierda Radical) al mantenimiento de las medidas de ajuste impuestas por las instituciones internacionales como condiciones del rescate de 130.000 millones de euros aprobado el pasado marzo.

Mientras tanto, los líderes europeos tratarán de llegar a la cumbre de jefes de Estado o de Gobierno que se celebrará el 28 y 29 de junio en Bruselas con una agenda de reformas en pos de una unidad bancaria europea (con la creación de un fondo de garantía común) y de una integración fiscal que abriría el camino a la emisión de eurobonos.

El pasado sábado, la canciller alemana, Angela Merkel,  señaló que no respaldaría los eurobonos  "bajo ninguna circunstancia", aunque hoy su portavoz, Steffen Sibert, ha matizado que opciones "parecidas a eurobonos" serían concebible tras un proceso de integración europea que duraría "muchos años".

Si la opción de los eurobonos presenta un horizonte temporal que los hace poco útiles para las necesidades inmediatas de España, el uso de fondos del MEDE para rescatar bancos directamente, y no países, como estipulan las actuales condiciones del fondo, puede ser una solución más factible.

El camino no está expedito, puesto que sería preciso modificar el tratado según el que se rige el futuro fondo europeo y, antes de ello, Alemania tendrá que abandonar su abiertamente declarada oposición a este cambio. En esta solución, sin embargo, el Gobierno español cuenta con el respaldo del francés, tal y como ha reiterado hoy el ministro de Finanzas galo, Pierre Moscovici. El ministro de Economía, Luis De Guindos, se reunirá el miércoles en París con su homólogo francés.