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La crisis del euro y el freno de los emergentes lastran la economía global

El Banco Mundial rebaja la previsión de crecimiento global para 2012 y 2013

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La crisis en la zona euro y el crecimiento más débil de los países emergentes están lastrando el crecimiento global. Esa es la principal conclusión de las Perspectivas Económicas Globales 2012 presentadas hoy en Pekín por el Banco Mundial. El conjunto de los países emergentes crecerá un 5,4% este año, frente al pronóstico del mes de junio, que lo situó en el 6,2. Los desarrollados se quedarán en el 1,4% (frente al 2,7%) y los países de la eurozona decrecerán el 0,3%, frente a una previsión positiva anterior del 1,8%.

Con estos datos, el Banco Mundial espera que la economía del planeta crezca el 2,5% en 2012 y el 3,1% en 2013, cuando el pronóstico anterior para ambos años era del 3,6%.

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No obstante las sombrías perspectivas para Europa, el informe destaca que las recientes medidas tomadas en el continente, como el fortalecimiento del Fondo de Rescate o el progreso hacia la unidad fiscal en la zona euro, han logrado reducir la presión sobre la deuda soberana de países como Grecia, Italia, España o Francia. Pese a ello, el Banco Mundial alerta en su informe sobre el peligro de que la crisis financiera y la reducción de la demanda de las economías avanzadas se extiendan a los países emergentes, por lo que la economía global podría caer en una recesión "igual o mayor que la de 2008/09".

Respecto a España, el informe señala que el nuevo Gobierno del Partido Popular salido de las elecciones del 20 de noviembre se ha comprometido a acelerar "de forma considerable" las reformas estructurales y fiscales iniciadas por al anterior Ejecutivo socialista.

Alerta a los países en desarrollo

La ralentización del crecimiento ya es visible en el debilitamiento del comercio y del precio de las materias primas, afirma el informe. La exportación de bienes y servicios crecieron un 6,6% en 2011 (desde el 12,4% de 2010) y se espera que aumente solo el 4,7% en 2012. Mientras tanto, los precios globales de energía, metales y minerales y los productos agrícolas han bajado el 10%, el 25 y el 19 respectivamente desde los picos de principios de 2011.

Según el Banco Mundial, esta caída de los precios de las materias primas ha contribuido a mantener a raya la inflación en la mayoría de los países desarrollados. Sin embargo, aunque los precios de los alimentos han disminuido en los últimos meses el 14% desde sus máximos en febrero de 2011, la alimentación de los más pobres, incluyendo a los del Cuerno de África, sigue siendo una preocupación capital.

"Los países en desarrollo deben evaluar sus vulnerabilidades y prepararse para más crisis, mientras todavía haya tiempo", ha advertido el primer economista y primer vicepresidente de Economía del Desarrollo del Banco Mundial, Justin Yifu Lin.

La institución remarca que los países en desarrollo tienen ahora menos espacio fiscal y monetario para aplicar medidas correctivas en comparación con 2008 y 2009, por lo que alerta de que si el flujo financiero internacional se agota y se deteriora súbitamente el comercio mundial, "su capacidad para reaccionar podría estar limitada".

Para prepararse para ese escenario, el director del Grupo de Análisis de las Perspectivas de Desarrollo del Banco Mundial, Hans Timmer, sostiene que los países en desarrollo deberían encontrar financiación anticipado para sus déficits presupuestarios, dar prioridad al gasto en redes de protección social e infraestructura y someter a pruebas de esfuerzo a sus instituciones bancarias nacionales".

Sede central del Banco Mundial, en Washington D. C.
Sede central del Banco Mundial, en Washington D. C.AP
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