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La crisis del euro

España cierra con éxito una nueva subasta de deuda pese a la rebaja de S&P

El Tesoro coloca letras a 12 y 18 meses por 4.880 millones tras recortar a la mitad sus intereses

España ha cerrado hoy con un nuevo éxito la segunda subasta de deuda del año y la primera después de que Standard & Poor's decidiese rebajar su nota de solvencia en dos peldaños (de AA- a A). La devaluación, que ya ayer no tuvo incidencia en los mercados ni en una emisión de Francia, no ha afectado a los planes del Tesoro, que ha colocado 4.880 millones en letras a 12 y 18 meses y ha logrado reducir los intereses a la mitad.

Eso sí, frente a lo sucedido en las subastas más recientes, cuando el Tesoro superó holgadamente sus objetivos máximos de emisión aprovechando el descenso de precios y la abundante demanda, en esta ocasión ha optado por no forzar la máquina. Así, se ha quedado a 120 millones del tope de 5.000 millones fijado. Según ha admitido el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, la colocación, que ha calificado de "bastante positiva", no ha ido "más allá" porque al Tesoro "no le hacía falta más liquidez". También se explica por la estrategia del Tesoro de apostar más por el largo plazo frente al contexto de crisis de los mercados de deuda soberana.

Pese al difícil entorno económico, tal y como ha reconocido De Guindos, tanto a 12 como a 18 meses el tipo abonado es el más bajo desde octubre de 2010. A ello ha contribuido, sin embargo, que se ha cortado la emisión antes de alcanzar los máximos. Cuanto más dinero emites, más suben las rentabilidades por el método de subasta a través del cual se realizan estas subastas.

Alta demanda

En concreto, el organismo dependiente de Economía ha colocado 3.007 millones a un año con una rentabilidad media del 2,04%. Hace un mes, sin embargo, tuvo que ofrecer un 4,05% para superar las dudas de los inversores sobre el conjunto de la eurozona. En total, se han solicitado 3,5 veces más de títulos que los finalmente vendidos, por encima de la ratio de cobertura de 3,14 veces de diciembre.

A 18 meses, España ha vendido un total de 1.873 millones entre los inversores, que en las pasadas subastas fueron en su mayor parte bancos, lo que con toda probabilidad se habrá repetido hoy. A este plazo, la rentabilidad media comprometida por el Tesoro ha sido del 2,399%, también unos dos puntos porcentuales menos que el 4,226% abonado en diciembre.

En cuanto a la demanda, el descenso en las rentabilidades de las letras a 18 meses sí ha pasado factura al organismo presidido por Iñigo Fernández de Mesa Vargas. Si hace un mes se solicitaron títulos por 4,9 veces más que los vendidos, hoy la relación se ha quedado en 3,23 veces, lo que en todo caso representa una demanda fuerte.

Estos dos factores, la bajada de dos puntos porcentuales en los intereses de un solo golpe y el mantenimiento de la demanda en niveles altos, son muy positivos para España en tanto en cuanto demuestran una mayor confianza en el país. En cualquier caso, sin las medidas extraordinarias de liquidez a la banca del BCE puestas en marcha a finales de 2011, no habría habido el dinero en circulación necesario para ello.

Con el permiso del BCE

Los analistas vinculan la mejora acumulada en las últimas seis subastas a la decisión del instituto emisor de poner a disposición de las entidades toda la liquidez que precisen a un tipo de interés del 1%.

"Está claro que las medidas extraordinarias de liquidez del BCE están logrando una relajación del credit crunch (restricción de crédito) que se extendía por Europa y han abierto una vía indirecta de financiación para los estados periféricos que ha tranquilizado bastante los mercados", ha explicado a Reuters Nicolás López, director de análisis y Mercados de M&G Valores.

La operación para los bancos es redonda, ya que mientras piden prestado al BCE a este precio mínimo, con el dinero acuden a las subastas a comprar bonos o letras que, en este caso, rinden más del doble de lo que pagan al organismo presidido por Mario Draghi. Eso sí, todavía está por ver que los fondos acaben llegando a las familias y empresas a través de créditos.

Bolsas y prima de riesgo

La subasta ha tenido un impacto positivo en los mercados ya que ha dado fuelle a las subidas de primera hora y ha permitido al español Ibex 35 llegar a repuntar un 1,4% tras conocerse su resultado (11.00). Sin embargo, la mejora, que también ha estado sostenida por el crecimiento de China, ha ido perdiendo fuelle a medida que avanzaba la sesión y, por la tarde y ya con los resultados de Citigroup y Wells Fargo sobre la mesa, se han moderado en la mayoría de Bolsas europeas.

Al cierre, sin embargo, se ha recuperado cierto optimismo y Fráncfort ha avanzado un 1,82%, París un 1,40% y Madrid un 1,01%. En las divisas, el euro ha logrado remontar a 1,27 dólares tras llegar a tocar los 1,28 a mitad de la sesión.

En los mercados secundarios de deuda, donde se negocian los títulos de deuda soberana una vez emitidos, el sobreprecio exigido a los bonos españoles a 10 años frente a los alemanes, mantenía el descenso de ayer y bajaba de los 333 puntos básicos, unos 8 menos. Los diferenciales entre la deuda italiana frente al bund de referencia también se reducía, en unos 14 puntos hasta los 470 puntos.

La prima de riesgo de Francia o Bélgica, por el contrario, cambiaba de tendencia con respecto a la jornada anterior y aumentaban ligeramente a 127 (un punto básico más) y 237 (cuatro más). Portugal, que mañana vuelve a acudir al mercado de financiación a emitir letras a 11 meses por primera vez en meses, bajaba en 30 puntos a 1.233.

La pérdida de la AAA no pasa factura al fondo de rescate

El Fondo Europeo de Estabilidad Financiero ha emitido hoy sin problemas 1.500 millones de euros en letras a seis meses un día después de que Standard & Poor's le privase de la AAA, una especie de matrícula de honor de la solvencia. Pese a que el instrumento de rescate de los países del euro con problemas de financiación o de sus bancos ahora cuenta con una nota de AA+, lo que en cualquier caso sigue representando un nivel muy alto, los inversores han seguido apostando por su deuda.

Gracias a ello, la demanda ha más que triplicado la oferta con una ratio de 3,1 más títulos solicitados que los emitidos, ligeramente por debajo del 3,2 de la subasta de diciembre, aunque aquella fue de letras a seis meses. En cuanto a la rentabilidad, esta se ha situado en el 0,2264%, aunque en este apartado no hay comparación posible. Eso sí, está por encima de lo que le cuesta financiarse a Alemania, que tiene el lujo de colocar sus títulos a corto plazo con intereses negativos.

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