El contrato único rebajará la prima de riesgo, según Fedea

14 economistas presentan una propuesta para una nueva reforma laboral

A pocos días de que el Gobierno de Mariano Rajoy presente su proyecto de reforma laboral, la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) ha presentado su propuesta de cambios en el marcado laboral. Ya lo hizo con el Ejecutivo de Zapatero. Y lo hace ahora, esta vez con 10 líneas básicas de actuación. Entre ellas destaca la creación de un contrato indefinido único con indemnización por despido creciente. "Hay conexión entre las reformas de oferta, como la laboral, y la prima de riesgo. Esta no es una reforma para salir de la crisis sino para solucionar un problema estructural", explicó Samuel Bentolila, profesor del Centro de Estudios Monetarios y Financieros y colaborador habitual de Fedea.

Para esta fundación, el principal problema del "bulímico mercado laboral español" es la gran desigualdad que existe entre los trabajadores fijos, "un grupo de trabajadores muy protegidos", y el resto, un colectivo compuesto por trabajadores temporales y parados que son "alrededor de nueve millones". Sus propuestas, explican, están destinadas a reducir esta brecha y por ello reclaman una reforma laboral "sea o no acordada por los agentes sociales".

La reforma laboral, en opinión de Fedea, una fundación patrocinada por las grandes empresas españolas, no basta para solucionar la crisis. "El problema bancario es grave", explica Bentolila. Y, además, sus efectos no serán inmediatos. Ahora, Juan José Dolado, profesor de Economía Laboral en la Universidad Carlos III, y Bentolila, los encargados de presentar la propuesta, comentan que así se manda una señal muy clara a los mercados.

La teoría ortodoxa liberal de la economía dice que en las crisis los Estados tienen que aplicar recetas de ajuste fiscal y hacer reformas para ganar competitividad, que persiguen contener o rebajar los salarios, como camino para salir de la crisis. La segunda parte de la teoría es que entonces los mercados dan tiempo y relajan la presión sobre la prima de riesgo, es decir, prestan dinero más barato a las administraciones y a las empresas. El Gobierno de Zapatero aplicó estas recetas desde mayo de 2010. Pero entonces la prima de riesgo española estaba entre los 100 y los 150 puntos básicos y ahora cotiza en torno a 330.

Esto para Fedea tiene una explicación. "Las reformas laborales de 2010 y 2011, si bien partían de un diagnóstico correcto de los problemas existentes, se plantearon con un enfoque parcial, preservando los principios básicos de una regulación laboral ineficiente e injusta y repitiendo los errores cometidos en todos los intentos de reforma llevados a cabo desde 1994".

El contrato indefinido único es la bandera más reconocible de los 14 expertos que se aglutinan en torno a Fedea. Ya en 2009 presentaron una propuesta similar, aunque entonces iba avalada por 100 economistas. Ahora aclaran que la iniciativa es la misma y para evitar confusiones dicen que no proponen acabar con los contratos temporales, siempre que la interinidad esté justificada: sustituciones, bajas,...

Este cambio en la entrada a los puestos de trabajo se complementa con una rebaja en los costes del despido. Este nuevo contrato tendría una indemnización inicial de entre ocho y doce días por año, e iría creciendo conforme crece la antigüedad del trabajador. Además, Fedea defiende que en los expedientes de regulación de empleo para reducir plantilla no sea necesario la autorización de la autoridad laboral (el Ministerio de Empleo o la Comunidad Autónoma, según la dimensión del ERE).

Además de esta vuelta de calcetín a la contratación, Fedea propone un cambio en las políticas de protección al desempleo. En su opinión el gasto en este capítulo tiene que orientarse a las políticas activas de formación y reinserción laboral, y concentrarse especialmente en los 2,5 millones de parados.

La tercera pata de esta profunda reforma laboral serían los cambios en la regulación de los convenios. La idea fuerza de su propuesta sería dar prevalencia a los pactos firmados en las empresas sobre los sectores. Además, este punto habría que completarlo con la posibilidad de que las empresas puedan descolgarse del convenio en cualquier momento si no pueden cumplir sus condiciones, dejando las reclamaciones posteriores en manos de los jueces. El tercer cambio que propone Fedea sobre convenios implica acabar con la ultraactividad, esto es la prórroga automática e indefinida de los convenios en tanto no se renuevan.

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