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Telefónica recorta el dividendo para mantener la inversión y bajar la deuda

La operadora repartirá 1,5 euros por título en 2012 frente a los 1,75 prometidos - En el segundo pago de 2011 se combinará ahora dinero efectivo y acciones

Telefónica decidió ayer modificar a la baja la política de retribución al accionista que había prometido al mercado en 2009. La compañía, que había mantenido sus objetivos de dividendo frente al creciente escepticismo de los inversores, justifica este giro de timón debido a que las condiciones económicas "han cambiado significativamente". El objetivo de la operadora es mantener una "remuneración atractiva", pero que al mismo tiempo le otorgue la suficiente "flexibilidad financiera" para seguir con sus inversiones y la reducción de la deuda. El anuncio, que afecta a cerca de un millón y medio de accionistas, se hizo tras el cierre de la Bolsa, en una sesión en el que los títulos de la teleco cayeron un 1,79%. Hoy, sus títulos han abierto con un recorte del 1,9%, aunque tras este batacazo inicial han moderado su descenso al 1,4% a media mañana.

En el pago con cargo a los resultados de 2011 la cantidad prevista para el dividendo no variará -1,6 euros por acción, un 14% más que en 2010- pero sí se modificarán las condiciones de la retribución. La operadora pagó 0,77 euros en noviembre pasado. El importe restante se dará el próximo mes de mayo, aunque a diferencia de lo que había sido la tónica de los últimos años (pagar todo el dividendo en efectivo), la empresa combinará el dinero en metálico y el dividendo en especie mediante la distribución de acciones en autocartera por un importe máximo de 0,3 euros por título.

El Consejo de Administración también analizó la remuneración con cargo a los resultados de 2012 y 2013. Y aquí sí que hay un recorte tangible del dividendo. Hasta la reunión de ayer el órgano de dirección de la compañía había mantenido su compromiso de distribuir un dividendo por acción de 1,75 euros en 2012. Adicionalmente, la compañía tenía un objetivo de retribución "mínima" anual al accionista de 1,75 euros por acción a partir de ese ejercicio.

Ahora el pago total a los accionistas para el año 2012 cae hasta 1,5 euros por acción, "incluyendo el pago de un dividendo en efectivo de 1,3 euros por acción y una recompra de acciones por el importe restante". Las acciones propias que se adquieran serán amortizadas. En el caso de 2013 Telefónica establece un "mínimo" de remuneración total por acción "similar a la del año 2012". "La forma de pago (dividendo, recompra de acciones o combinación de ambas) se decidirá teniendo en cuenta las condiciones de mercado y las preferencias de los inversores en ese momento", explica la operadora en el hecho relevante enviado a la CNMV.

Asimismo, Telefónica reiteró al supervisor bursátil su objetivo de mantener un ratio de endeudamiento en el rango de dos a dos veces y media su resultado operativo antes de amortizaciones (OIBDA), "avanzando progresivamente hacia el punto medio de este rango en el medio plazo". La compañía destaca que los compromisos de retribución al accionista no serán pagados con deuda y que continuará "optimizando" su cartera de activos no estratégicos. Al cierre del tercer trimestre de 2011 la deuda financiera neta se situó en 55.430 millones de euros, 2,55 veces el OIBDA.

Tras comunicar la nueva política de remuneración a la CNMV, Ángel Vilá, director financiero de Telefónica, mantuvo una conferencia con analistas. En este encuentro el directivo subrayó la sostenibilidad del dividendo y confió en que las agencias de calificación crediticia no varíen la nota actual de la deuda de la operadora. En agosto pasado S&P rebajó en un escalón el rating hasta BBB+ (a solo tres niveles del bono basura) debido a las menores expectativas de generación de caja de la compañía. La agencia calificó en ese momento de "agresiva" la política de remuneración de Telefónica.

Por otro lado, el consejo aceptó la dimisión del consejero dominical (en representación de BBVA) y vicepresidente Vitalino Nafría Aznar. Además, nombró a Ignacio Moreno consejero dominical (BBVA) y a José María Abril vicepresidente.