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La banca reduce en un 2,6% hasta los 176.000 millones su exposición al riesgo inmobiliario

El Banco de España calcula que más de la mitad del crédito al sector constructor presenta algún tipo de problema. -Vaticina que la morosidad seguirá subiendo

El Banco de España calcula que la banca española tenía a cierre de junio del pasado junio 176.000 millones de euros en créditos concedidos a promotores e inmobiliarias y que están considerados como de riesgo. Este volumen de activos representa más de la mitad del dinero (un 52%) que las entidades tienen prestado al sector de la construcción, que atraviesa su cuarto año consecutivo de crisis ante el parón en las ventas y las dificultades de financiación. En comparación con respecto al mismo mes de 2010, la cifra representa una mejora, ya que en aquel momento su exposición al riesgo inmobiliario se situaba en 180.800 millones. El recorte en 4.800 millones acumulado en estos doce meses supone un descenso del 2,6%.

Este ritmo de mejora, en cualquier caso, es insuficiente para aplacar el problema subyacente de los miles de millones concedidos al ladrillo en los años de boom y que ahora son difíciles de recuperar para las entidades. De hecho, a razón de 5.000 millones al año, el sector financiero español tardaría más de 36 años en acabar con la cartera de activos problemáticos relacionados con la construcción.

Según afirma el Banco de España en su Informe de Estabilidad Financiera correspondiente a la primera mitad del año, los datos relativos al mes de junio reflejan que "la exposición problemática (dudosos, adjudicados -inmuebles o suelo canjeados por deuda impagada- y normales bajo vigilancia) vinculada a la actividad de promoción inmobiliaria para bancos y cajas de ahorros asciende a 176.000 millones de euros, esto es, un 52% de la exposición total a promoción inmobiliaria".

En base a los cálculos del organismo que preside Miguel Fernández Ordóñez, el saneamiento realizado por las entidades españolas desde que se iniciara la restructuración del sistema financiero hasta junio de 2011 alcanza los 105.000 millones de euros, lo que supone en torno al 10% del PIB español.

Frente al conjunto del dinero prestado por las entidades, el volumen de exposición problemática representa un 11,4% de la cartera crediticia y un 5,2% del activo consolidado. Asimismo, tal y como recuerda el supervisor en el informe, estos activos están sujetos a la constitución de provisiones.

Sobre este punto, el documento revela que la banca tiene un colchón gracias a sus provisiones específicas (las que se le exigen para hacer frente a los activos dañados) y genéricas suficiente como para cubrir un tercio de sus activos problemáticos. Con este grado de protección frente a posibles pérdidas, las entidades no sufrirían problemas para afrontar los números rojos derivados del escenario de referencia que se fijó en las pruebas de resistencia europeas llevadas a cabo por la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés).

En el escenario más adverso de estos exámenes y cuya probabilidad de ocurrencia es muy reducida, en opinión del antiguo instituto emisor, quedarían cubiertas en un 88% mientras, en el tensionado, supera el 120%.

Con vistas al futuro, el Banco de España vaticina que la inestabilidad de los mercados financieros a cuenta de la crisis de deuda pública y la débil evolución de la economía, que se estancó en el tercer trimestre, causan una incertidumbre que podría derivar en incrementos "adicionales" de la morosidad, que en junio estaba en el 6,8% aunque ya, con datos de septiembre, ha superado el 7%. "El panorama actual en la zona del euro se caracteriza por la existencia de tensiones financieras desconocidas desde la crisis de Lehman Brothers, resultado de las tensiones aún abiertas sobre la crisis de la deuda soberana", asegura el supervisor.

El organismo atribuye el repunte en la tasa de morosidad registrada en el primer semestre al repunte del 24,9% de los activos dudosos de los créditos al sector privado en junio. El descenso en la concesión de créditos también explicaría la subida pues, según precisa el Banco de España, esta tendencia se ha intensificado en los últimos meses y es "relativamente generalizada" entre las entidades financieras, tras caer un 2,8% en junio respecto al mismo periodo de 2010.

En cuanto al balance agregado del sector entre enero y junio, los bancos y cajas ganaron entre todas las entidades 7.835 millones de euros. Con este balance, su rentabilidad bajó del 9,5% de 2010 al 7,4% por la necesidad de seguir dotando los activos dañados. También ha pasado factura al sector el descenso en los márgenes que ha provocado el deterioro generalizado de la economía y el menor negocio. El Banco de España añade que esta disminución de la rentabilidad de los recursos propios se ha producido, en particular, entre aquellas entidades que se han mostrado más activas a la hora de ofrecer altos intereses por los depósitos de los ahorradores.