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SAAB presenta su segunda suspensión de pagos en tres años

La decisión de la compañía, que ya estuvo bajo tutela judicial en 2009, no afecta a España

El fabricante sueco de automóviles Saab ha decidido presentar ante el juez la solicitud de "reorganización voluntaria", figura similar al concurso voluntario de acreedores de la legislación española, ante la limitación de sus recursos financieros y la imposibilidad de hacer frente a sus obligaciones de pago a corto plazo. La filial española ha precisado que este proceso afecta a las sociedades Saab Automobile AB, Saab Automobile Powertrain AB y Saab Tools AB, quedando exentas de la reorganización todas las demás entidades, como Saab Parts AB, y todas las divisiones en el extranjero, incluida Saab Automobile Spain. Esta es la segunda vez que la empresa recurre a la suspensión de pagos desde 2009 por el impacto de la crisis en sus ventas.

Saab, propiedad de Swedish Automobile (antigua Spyker), explica que la Justicia sueca nombrará un administrador concursal que asumirá la gestión de la empresa de forma conjunta con la actual dirección. Además, el Estado sueco garantiza el pago de los salarios a los trabajadores.

La corporación prevé presentar el plan de reorganización a los acreedores en un plazo máximo de tres semanas, y espera recibir su visto bueno para poner en marcha en proceso, que tendrá una duración inicial de tres meses, prorrogable por otros tres trimestres hasta un máximo de un año.

La firma escandinava ha propuesto al abogado Guy Lofalk como administrador concursal. Lofalk, que de ser designado por el juez compartirá la dirección de la empresa con el actual presidente de la marca, Victor Muller, gestionó el proceso de tutela judicial al que se acogió Saab en 2009, por lo que conoce la situación de la compañía.

Según la empresa, este proceso de reorganización no afecta a las líneas básicas de su plan estratégico, incluida la renovación de su gama de producto y las alianzas con las firmas chinas PangDa y Youngman. Victor Muller ha explicado que este procedimiento servirá como paso intermedio hasta que la empresa obtenga los fondos pactados con sus socios chinos. Asimismo, ha subrayado que Saab es una compañía viable y ha agradecido su apoyo a empleados, concesionarios y proveedores.

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