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La crisis financiera

La subida de Wall Street frena las pérdidas en las Bolsas europeas

El rebote en Nueva York permite a los índices del Viejo Continente cerrar con leves recortes de hasta el 0,50% y subidas en Milán, París o Londres

La apertura de Wall Street, que ha empezado la sesión tras el varapalo del lunes con ganas de rebote, no ha disipado las dudas al otro lado del Atlántico, aunque al menos han aliviado las caídas y ha permitido a algunos de los índices de referencia europeos cerrar en verde. Pese al tono más optimista que ha dejado la sesión, que en cualquier caso supone la octava jornada consecutiva en negativo para el parqué español o la décima para Fráncfort, el repunte del resto no supone dejar de lado el temor a una recaída en la economía mundial. En su lugar, según explican los analistas, hay que achacar la evolución de este martes a las compras de inversores atrevidos en busca de gangas tras el desplome de las pasadas jornadas.

De hecho, "la dinámica de tensión bajista sigue ahí y da mucho miedo, no se puede hablar de un cambio de tendencia", resume desde MG Valores Nicolás López. Según añade, en épocas de grandes dudas como la actual suelen ser habituales este tipo de vaivenes y que, tras batacazos como el del lunes de Wall Street, cuyo principal índice, el Dow Jones de Industriales se dejó un 5,5% en su peor sesión desde diciembre de 2008, tocaba apostar por el rebote. Eso, añadido a la decisión de la Reserva Federal de mantener los tipos, ha permitido a Wall Street cerrar la sesión con un crecimiento de casi el 4%. Al menos, el repunte en Nueva York permitió a los parqués europeos moderar las fuertes pérdidas de primera hora y que, en el caso extremo de Fráncfort, provocaron caídas de hasta el 7%.

Tras disparar las alarmas con este batacazo por la mañana, al cierre, sin embargo, el parqué alemán se dejó apenas un 0,40%, aunque se mantiene en sus niveles más bajos de los últimos 13 meses. También acabó el día en rojo el español Ibex 35, que bajó un 0,36%, con lo que este miércoles abrirá en un nuevo mínimo anual en 8.428 puntos. Fuera de estas dos plazas de referencia, el resto de parqués europeos logró acabar la jornada en verde y poner fin a la racha negativa de las últimas jornadas. El que más sube ha sido Londres, con un avance del 1,30% y eso que a mitad de la sesión dijo adiós durante algunas horas al nivel psicológico de los 5.000 enteros. Mientras, París ha remontado un 1,10% y Milán, por su parte, ha subido un 0,50%. Esta subida, en cualquier caso, no es suficiente para dejar atrás su actual nivel de cotización, que es el más bajo desde marzo de 2009, cuando Europea atravesaba la fase más grave de la Gran Recesión.

Según explica Daniel Suárez, de Analistas Financieros, el origen del correctivo sigue estando en las previsiones de que la economía internacional sufrirá un importante frenazo en lo queda de año. Ante la avalancha de datos que apuntan a un cambio del ciclo económico, los mercados están ajustando el valor de las empresas cotizadas, cuyos niveles "eran incompatibles con un estancamiento en el segundo semestre", añade. No obstante, este proceso de adaptación al nuevo escenario que se espera para los próximos meses ha sido doloroso. "Se está vendiendo mucho", admite.

Las órdenes de venta, además, se han cebado con los sectores más cíclicos. Esto es, los que están más relacionados con la evolución de la economía y el consumo como son la industria pesada, los fabricantes de automóviles o los servicios básicos. Por el mismo motivo también fue la Bolsa de Fráncfort, donde la industria tiene más peso y donde cotizan las grandes compañías del sector europeas, el parqué del Viejo Continente más castigado en este último episodio de turbulencias, según explica Suárez.

Frente a ello, otros índices europeos donde la banca tiene más presencia, como es el caso del español Ibex 35, se sitúan en el grupo de cola de las pérdidas, aunque estas Bolsas ya sufrieron lo suyo cuando las dudas se centraban el riesgo financiero -banca- o en el mercado de deuda.

"Es cierto que hay auténticas gangas y empresas que simplemente en rentabilidad por dividendo son una inversión muy atractiva, pero ahora esa no es la cuestión, lo primordial para muchos es la seguridad, aún a costa de perder oportunidades de ganancia que, obviamente existen", informa Reuters citando a un gestor de fondos. "Estos días hemos vivido en nuestras carnes la irracionalidad de los mercados y una volatilidad intradía que dibuja un perfil de riesgo enorme", añade.

En los mercados de divisas, el euro remontó posiciones tímidamente frente al dólar por las dudas que se ciernen sobre la recuperación de la primera potencial mundial tras el tijeretazo de S&P y, tras acabar el lunes en 1,41 dólares, lograba situarse sobre los 1,42.

También en Asia, tras una apertura dominada por el pánico, las pérdidas se fueron moderando a medida que avanzaba la jornada. La Bolsa de Tokio, que llegó a caer un 3%, ha limitado sus pérdidas en la última parte de la sesión y al final se ha dejado un 1,68%, lo que le deja en 8.944 puntos, en cualquier caso por debajo de la barrera psicológica de los 9.000 puntos y en su mínimo desde el pasado 17 de marzo. La bolsa de Hong Kong, por su parte, ha sido de las más castigadas y ha cerrado con un batacazo del 5,66% en el Hang Seng. El pánico de los inversores también ha afectado a la Bolsa de Seúl, donde el índice Kospi ha cerrado con un recorte del 3,64%.

Con este enrarecido ambiente, la Reserva Federal está reunida bajo una creciente presión para que adopte alguna clase de medida que permita frenar el desplome de los mercados financieros ligado a los temores de una nueva recesión en Estados Unidos. Mientras, en Europa, aumenta el número de analistas que no descarta que el Banco Central Europeo de marcha atrás y opte por rebajar los tipos de interés tras adelantarse al resto de bancos centrales al subirlos en abril y junio hasta el 1,5% actual.

En la deuda, la intervención del BCE en ayuda de España e Italia, los dos países del euro que han centrado el castigo de los especuladores en los últimos meses, se seguía notando en la rentabilidad exigida a sus títulos que cotizan en el mercado secundario, donde se intercambian los bonos una vez emitidos. Gracias a la mejora, la prima de riesgo, que es el diferencial entre el tipo de interés de los títulos españoles a 10 años frente a los alemanes, de referencia por su estabilidad, seguía bajando tras el fuerte alivio de ayer, cuando cerró su mejor jornada de le era euro.