Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Las pruebas al sector financiero

La Comisión Europea insta a los suspendidos a aumentar su capital

Bruselas celebra que las entidades este año son "más fuertes" pero pide a las débiles que tomen medidas

La Comisión Europea ha hecho una valoración moderada de los resultados de las pruebas de esfuerzo a la banca. Por una parte valoran que la situación ha mejorado respecto a hace un año y sacan pecho ante los mercados porque la mayoría de las entidades ahora son más fuertes. En un comunicado conjunto, los comisarios de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, y de Mercado Interior y Servicios Financieros, Michel Barnier, consideran que la publicación de los test representa "un paso más" en la reparación del sector bancario, pues "la gran mayoría de las entidades europeas son ahora más fuertes y capaces de resistir a los choques". De la misma forma, sin perder de vista que la presión de los inversores es mucha, también enfatizan que todavía existen balances que hay que mejorar. Así, confían en que los bancos que han suspendido las pruebas de resistencia tomen las medidas necesarias para reforzar su capital.

"Aquellos bancos que no han alcanzado el umbral y los que lo han hecho pero reflejan debilidades sustanciales, esperamos que adopten los pasos necesarios para reforzar sus posiciones de capital", dice textualmente el comunicado. Algo que, en la práctica, no vale para las cinco entidades suspendidas españolas ya que todas cuentan ya con el capital que van a necesitar. Y en línea con la idea de transmitir un mensaje de calma y seguridad, recuerdan que los ministros de Finanzas europeos confirmaron en su reunión del 12 de julio que cuentan con los instrumentos necesarios para subsanar todas las debiliades que quedasen reflejadas en los exámenes. Es decir, que Europa está ahí como bloque para apoyar a las entidades suspendidas si fuera necesario.

En el comunicado también aluden destacan que los criterios de examen de este año "son más rigurosos" que los empleados el año pasado, con "una definición de capital más estricta, escenarios más severos", así como prácticas coherentes y consistentes entre los distintos estados miembros. "Enfatizamos la completa y detallada transparencia asociada a estos exámenes, por ejemplo en cuanto a la exposición a la deuda soberana", dice el texto. Por otro lado, afirman también que este ejercicio debe ser examinado dentro de un esfuerzo más amplio para reformar el sector financiero en la Unión Europea, en el que todos los actores deben ser "adecuadamente regulados y supervisados".