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La banca española también sufre por las dudas sobre Grecia

Las entidades vuelven a aumentar en mayo el recurso a la barra libre de liquidez del BCE coincidiendo con el recrudecimiento de la presión contra la deuda

El repunte de las dudas sobre la crisis griega y los problemas de déficit de los países periféricos del euro registradas durante el pasado mes se han traducido en más dificultades de financiación para la banca española. Según ha informado esta mañana el Banco de España, las entidades volvieron a aumentar el recurso a la financiación del Banco Central Europeo en mayo por segundo mes consecutivo con un repunte del 26% frente a abril. Además, los 53.047 millones que los bancos y cajas españolas pidieron al instituto emisor, casi 11.000 más que en el mes anterior, suponen la segunda mayor cifra del año.

En relación al resto de la eurozona, los fondos prestados por el BCE (al 1,25% de interés) dentro de su programa de medidas extraordinarias de liquidez han aumentado del 12% que se considera como coherente en relación al peso de la banca española en la Unión Monetaria de abril hasta el 15,8%. El organismo se ha comprometido a mantener en vigor estas ayudas al menos hasta final de año para paliar los problemas de acceso a la financiación por las vías tradicionales. El dinero prestado en mayo a todos los bancos del euro aumentó un 4,4% frente a abril hasta los 334.784 millones de euros.

Tal y como advirtió ayer el presidente del BBVA, Francisco González, la evolución de la prima de riesgo -que es el sobreprecio exigido a la deuda española frente a la alemana, de referencia, y el mejor barómetro de la confianza de los inversores en las finanzas de un país- tiene una relación directa con las facilidades para acceder al crédito y crear empleo. En el primero de estos apartados, la prima condiciona a las entidades a la hora de salir a buscar financiación, ya que son penalizadas por la marca España. El motivo es que los prestamistas trasladan el incremento registrado en la prima o riesgo país a lo que cobran a los bancos por prestarles dinero. Esta es la causa que lleva a las entidades a recurrir al BCE para evitar tener que pagar un mayor coste por los fondos con los que luego dan los créditos en España, lo que a la larga provoca un descenso de sus márgenes.

Así, en los últimos meses, la evolución de la apelación de la banca al BCE ha corrido pareja a la marcha de la prima en los mercados. Los descensos registrados entre enero y marzo -ya que en febrero se mantuvo plana- fueron acompañados con un descenso en el volumen de dinero prestado al BCE. En abril, volvió a aumentar la prima e hizo lo propio el recurso a la barra libre del instituto emisor. En mayo, el riesgo país aumentó en 30 puntos básicos hasta cerrar el mes en los 234, lo que supuso su mayor subida mensual desde el pasado noviembre, cuando la debacle de Irlanda causó un ataque de pánico en los mercados e impulsó a este indicador en más de 100 puntos básicos. Para la banca, este incremento se tradujo en la mayor subida en el capital solicitado al organismo con cerca de 11.000 millones desde mayo de 2010, cuando se desbordaron los problemas de Grecia y empezó la crisis.