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Los inversores extranjeros copan más de la mitad de la deuda del Estado

El pasivo público aumenta un 14% en 2010 y marca un récord por encima del medio billón de euros pese al recorte de las emisiones

Más de la mitad de la deuda española (un 53,4%) está en manos extranjeras. Los inversores no residentes aumentaron casi siete puntos porcentuales el año pasado su peso como primer colectivo inversor en títulos de deuda española, una posición que ya habían conquistado en 2009. Los datos, presentados esta mañana por el Banco de España, reflejan el mayor apetito extranjero por unos instrumentos de deuda (letras, bonos y obligaciones) cuya rentabilidad ha mejorado.

Por segundo año consecutivo, los extranjeros desbancan a los que tradicionalmente copaban la mayor parte de la deuda: inversores institucionales (fondos de inversión, de pensiones, aseguradoras...). Estas firmas aglutinan un 17% de la deuda en circulación, con una ligera subida respecto a 2009.

El resto de los colectivos reduce su cartera de deuda pública, un movimiento acorde con las mayores estrecheces de liquidez que han sufrido. Los que más, bancos y cajas, que acumulan un 12,3%. Las Administraciones públicas aumentaron las tenencias de deuda, pero menos que los dos colectivos a la cabeza, con lo que su peso disminuyó ligeramente. También redujeron un punto, hasta el 5,2%, las empresas y familias, según ha explicado el jefe de instrumentos de política monetaria del Banco de España, Javier Maycas.

Más allá del tipo de inversor, las emisiones de deuda experimentaron en 2010 el primer descenso neto desde que se inició la crisis. Descontadas las amortizaciones, las Administraciones que emiten con el Banco de España se redujeron un 45%, hasta alcanzar 64.147 millones. El organismo atribuye este descenso a las medidas de reducción del déficit que activó el Gobierno el año pasado y que han reducido las necesidades de financiación.

La demanda de títulos de deuda pública aumentó, pero también el coste medio (es decir, el interés que se abona a los inversores por esos títulos), fruto de las tensiones financieras y las dudas de los mercados respecto a los países en dificultades. La rentabilidad pasó al 2,54%, con una subida de 0,37 puntos porcentuales respecto a 2009.

Aunque se emitiera menos que en 2009, el saldo de deuda siguió creciendo hasta alcanzar 526.144 millones de euros el año pasado. Este volumen no recoge todo el endeudamiento público registrado en España en 2010, pues hay comunidades autónomas (Asturias, La Rioja, Cataluña y el País Vasco) que emiten por su cuenta y otra parte del endeudamiento, de cualquier Administración, que no requiere emisiones públicas (se vehicula, por ejemplo, mediante préstamos).

Pese al coto al endeudamiento de las comunidades, estas administraciones se mostraron bastante activas en la emisión, aunque algo menos que en 2009, cuando esas restricciones aún no habían entrado en vigor. Las comunidades que emiten en el Banco de España lanzaron emisiones netas de 5.136 millones de euros. Las mayores correspondieron a Madrid, Comunidad Valenciana y Baleares. En los dos últimos años, los saldos autonómicos han aumentado casi un 69%.