El Banco de España prevé que la economía crezca este año el 0,8%, frente al 1,3% del Gobierno

El organismo augura una tasa de paro superior al 20% hasta 2013. -El supervisor cree que no se cumplirán los objetivos de déficit público de 2011 y 2012

La crisis, al menos en el mercado laboral, no ha dicho su última palabra. Las nuevas previsiones del Banco de España, incluidas en su último Boletín Económico, cuentan la misma historia que en los últimos cuatro años: en 2011, habrá menos puestos de trabajo y más paro. Cuatro años de deterioro continuado que desembocan en cifras elocuentes. La tasa de paro subirá otro escalón, hasta un 20,7%. Y si se cumple el pronóstico del organismo supervisor, el número de parados, en promedio anual, llegará a 4,8 millones de personas.

Si el vaticinio del Banco de España es certero, el mercado laboral rondará los cinco millones de parados en los peores meses del año para el empleo (en la serie estadística, el primer y el cuarto trimestre). La vicepresidenta económica, Elena Salgado, ha sostenido, por activa y por pasiva, que esa cifra "no entra" en las previsiones del Gobierno. Pero la falta de acierto de Economía al anticipar la evolución del mercado laboral alimenta las dudas. En 2010, la tasa de paro se elevó al 20,1% de la población activa, cuando el Ejecutivo apostó porque no pasaría del 19,8%. Y el pronóstico oficial para 2011 (19,3%), hecho en mayo del año pasado, ha quedado desfasado.

El Banco de España sí coincide con el Gobierno en que habrá creación de empleo (más puestos de trabajo que en el mismo periodo del año anterior) en la segunda mitad de 2011. Pero, en ningún caso suficiente para compensar la destrucción de empleo que se producirá hasta el verano. En promedio, habrá un 0,6% menos de puestos de trabajo que el año pasado, según las cuentas del supervisor.

Los expertos del Banco de España han optado por mantener la previsión que hicieron el año pasado sobre cuánto crecerá el PIB en 2011: un 0,8%. La decisión es llamativa por, al menos, dos razones. El supervisor toma como referencia ahora un precio internacional del petróleo de 112 dólares por barril, cuando hace un año hizo el mismo pronóstico con una referencia de 83,3 dólares. Y con la misma evolución del PIB, su pronóstico sobre lo que ocurriría en 2011 con la tasa de paro era mucho menos pesimista (19,7% frente al 20,7% que prevé ahora).

Según las estimaciones del Banco Central Europeo y de la Comisión Europea, un alza del precio del petróleo de tal calibre debería traducirse en menos crecimiento -entre dos y tres décimas menos en la variación del PIB-. El supervisor cree que lo que resta el alza de los costes energéticos se compensará por "un comportamiento más favorable de los mercados de exportación". El banco central pronostica un crecimiento aún muy notable de las ventas al exterior, con incrementos interanuales superiores al 6% en 2011 y 2012.

El alza del petróleo también incidirá en el consumo privado, todavía con tasas de crecimiento muy débiles. Y la inversión en construcción seguirá haciendo de lastre un año más (se prevé un retroceso del 7,5% en 2011), aunque ahora deba más al ajuste en la obra pública que al escuálido número de viviendas iniciadas.

La eficacia del tijeretazo en la Administración es también determinante para explicar, junto a "un pequeño avance de la población activa", que el pronóstico sobre la tasa de paro empeore, aún con la misma previsión de crecimiento económico. "En el bienio 2011-2012, el comportamiento del empleo será resultado de su fortalecimiento en el sector privado y de su reducción en las Administraciones Públicas", indica el boletín del Banco de España. El organismo que dirige Miguel Ángel Fernández Ordóñez no deja pasar la ocasión para pedir "actuaciones más enérgicas" en las "reformas pendientes", en referencia al nuevo pacto sobre la negociación colectiva que fraguan sindicatos, patronal y Gobierno.

El Banco de España sostiene que, sin una reforma ambiciosa, que "permita adaptar las condiciones laborales a las necesidades específicas de las empresas", la generación de empleo en el sector privado será baja. Y la tasa de paro, en 2012, seguiría en niveles muy elevados (20,4% de la población activa).

En todo caso, el Banco de España cree que la recuperación tardará en entrar en calor. Si para 2011 augura una subida del 0,8% en el PIB -el último pronóstico del Gobierno es que será un 1,3%-, para 2012 vaticina un crecimiento del 1,5%, muy lejos del 2,5% que estima Economía para ese mismo año. Esa notable diferencia se evidencia también en el juicio sobre si las Administraciones serán, o no, capaces de cumplir con los objetivos presupuestarios.

El Banco de España da crédito a los notables programas de reducción de gasto presupuestados para este año y cree que el déficit de las Administraciones se situará en el 6,2% del PIB, apenas dos décimas por encima del objetivo marcado. En 2012, sin embargo, con una previsión de crecimiento sensiblemente más baja que la que maneja el Gobierno, anticipa muchas más dificultades. El banco central cree que el saldo negativo del sector público se quedará el próximo año en el 5,2% del PIB, cuando el compromiso es dejarlo en el 4,4%. El supervisor matiza que cuando se conozcan en detalle los planes de recorte para 2012 este balance puede cambiar.

A diferencia de lo que ocurre con el mercado laboral, el Gobierno estuvo mucho más atinado al anticipar la evolución del PIB (-0,1%) y del déficit público (-9,2%) en 2010. En menos de un mes, Economía actualizará sus previsiones. Habrá que esperar hasta entonces para saber si el Gobierno también ve más paro en el horizonte de 2011.

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