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Alcatel-Lucent pierde la batalla legal por el derrumbe de su sede en Madrid

El árbitro dice que la tecnológica no fue culpable del desplome de sus oficinas en diciembre de 2009, pero le obliga a pagar 21,8 millones en alquileres a la inmobiliaria

En la madrugada del 16 de diciembre de 2009, dos plantas de la sede de Alcatel-Lucent en Madrid se derrumbaron por causas desconocidas, aunque se especuló con una explosión de gas. La hora del accidente evitó que produjera víctimas personales y la reacción de los gestores de la empresa permitió mantener a la compañía operativa. Sin embargo, el siniestro le ha salido caro a la compañía tecnológica, que ha perdido un arbitraje con la inmobiliaria Colprado por el que tendrá que pagar 21,8 millones de euros pese a no ser culpable del desplome, según ha informado la empresa francoestadounidense en documentos a sus accionistas.

Como consecuencia del derrumbe, el Ayuntamiento de Madrid ordenó la inmediata demolición del edificio y prohibió el acceso a otros edificios adyacentes que también estaban ocupados por Alcatel-Lucent como inquilino de la misma inmobiliaria. La empresa decidió reducir el pago de alquileres a Colprado en proporción a los edificios destruidos o fuera de uso y el 15 de marzo de 2010 notificó a la inmobiliaria la rescisión del contrato en virtud de una de las cláusulas del mismo. Colprado, una inmobiliaria participada al 50% por Ahorro Familiar, la filial de AXA presidida por un primo del rey Juan Carlos, se opuso a la ruptura del contrato y exigió el pago de todo el alquiler. Luego, Colprado rompió el contrato por falta de pago y se quedó con depósitos y avales de Alcatel por importe de 10,85 millones.

El 7 de abril de 2010, de acuerdo con la cláusula del contrato, Alcatel solicitó un arbitraje ante la Corte Civil y Mercantil de Arbitraje (CIMA) de Madrid, reclamando la devolución de las cantidades que se había quedado Colprado en concepto de garantía y depósito. El 8 de octubre de 2010, Colprado puso una contrademanda solicitando a Alcatel-Lucent 38,9 millones de indemnización por los daños causados, costes de demolición y reconstrucción del edificio, los alquileres pendientes hasta marzo de 2012 y la cláusula penal del contrato.

Tras las vistas celebradas a mediados de noviembre pasado, el árbitro designado por el CIMA dictó un laudo según el cual el derrumbe del edificio no fue provocado por Alcatel-Lucent. El árbitro entendió que la compañía tecnológica no estaba obligada a pagar el alquiler del edificio derrumbado. Sin embargo, estableció que Alcatel-Lucent no podía romper el contrato de alquiler de los otros edificios que tenía alquilados a Colprado pese a la prohibición de acceso a los mismos por parte de las autoridades locales. En consecuencia, el árbitro dictó que Alcatel-Lucent pagase los alquileres hasta la fecha de expiración del contrato, en marzo de 2012. Eso supone que Alcatel-Lucent no solo pierde los 10,8 millones sino que además ha de pagar otros 11 millones adicionales a Colprado.

Ambas firmas han pedido aclaraciones sobre el laudo. Alcatel-Lucent reclama un reducción de 755.000 euros de la cantidad a pagar, mientras que Colprado pide 6,9 millones más. Alcatel-Lucent España está estudiando además instar la nulidad total o parcial el laudo.

La inmobiliaria, por su parte, además del pago de los alquileres de Alcatel-Lucent ha recibido también una indemnización de 15 millones de euros de las compañías aseguradoras, según comunicó à la Comisión Nacional del Mercado de Valores Ahorro Familiar, la empresa presidida por Alfonso de Borbón y Escasany.