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La empresa "verde" Fersa venderá parques eólicos no estratégicos

La compañía de renovables espera sacar 100 millones con sus desinversiones y prepara un plan de inversiones de 425 millones para cuadriplicar su capacidad operativa

La compañía catalana de energía renovable Fersa se han propuesto seguir creciendo pese a la crisis, pero para lograr este hito el plan estratégico para los próximos cuatro años establece un cambio radical en el que ha sido el modo de proceder de la empresa hasta la actualidad: dejará de realizar ampliaciones de capital (solían producirse cada dos años, la última de ellas en 2007, con 150 millones de euros) y en contrapartida seguirá un "plan de desinversiones totales o parciales", es decir, venderá parte o la totalidad de su participación en parques eólicos que ya no son estratégicos para la compañía. Así lo ha anunciado el presidente de Fersa, José María Roger, en la junta de accionistas celebrada hoy en Barcelona.

Roger ha admitido que la situación de crisis y de "volatibilidad de mercados" ha empujado a la compañía a tomar esta decisión, que le permitirá "no poner en manos de terceros" su plan estratégico. La desinversión permitirá, según el presidente de la empresa, "generar caja para la compañía", de unos 100 millones de euros, y "acometer con recursos propios el crecimiento de la empresa", aunque también deberá recurrir a la financiación bancaria, que, según Roger, no ha cerrado el grifo a la industria del ramo de la energía eólica. El objetivo de Fersa es invertir unos 425 millones de euros para cuadruplicar la capacidad eólica operativa hasta 2014, de manera que los 138 megavatios actuales que posee la compañía crecerán hasta los 560,7.

Roger no ha detallado cuáles serán los parques eólicos de los que Fersa se desprenderá para obtener capital, pero recordó que la empresa ya ha dado algunos pasos en este sentido, como la venta, el pasado enero, de un 18% de su participación en el parque eólico Altos de Voltoya, con instalaciones en Ávila y Segovia.

Fersa, nacida en Barcelona en el año 2000 como un grupo inversor en renovables, fue la primera compañía española de este sector en cotizar en el Mercado continuo. En la actualidad, su negocio se concentra en España, en un 45%, frente al 25% que posee en el resto de Europa y un 30% en el resto del mundo. Su objetivo es incrementar su presencia en España, hasta el 50%, y en el resto de Europa (un 35%), en países como Polonia, Turquía e Italia. La empresa eólica obtuvo el año pasado un beneficio neto de 1,3 millones de euros, un 5,8 % más que el ejercicio anterior.

La celebración de la junta de accionistas de Fersa ha coincidido con el anuncio del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que no habrá retroactividad en el recorte de las primas a las energías renovables, es decir, que la reducción sólo afectará a las instalaciones futuras. Para Roger, se trata de una noticia "estratégica" para el sector eólico, que, explicó, ha resultado duramente castigado con fuertes caídas de las acciones a causa de la "incertidumbre" de los últimos meses sobre cómo iba a afectarle el recorte de las subvenciones del Gobierno. "Confiamos que la noticia retorne la confianza a los mercados", ha sentenciado Roger.

Ariadna Trillas Fonts

Economía

Ediciones El País | Grupo Prisa

Tel. +34 93 401 05 09

atrillas@elpais.es

Consell de Cent, 341

08007 Barcelona

-

De: Costa-Pau Bea. Marta

Enviado el: miércoles, 23 de junio de 2010 19:44

Para: Trillas Fonts. Ariadna

Asunto: Fersa pel digital

Marta Costa-Pau, Barcelona

La compañía catalana de energía renovable Fersa se han propuesto seguir creciendo pese a la crisis, pero para lograr este hito el plan estratégico para los próximos cuatro años establece un cambio radical en el que ha sido el modo de proceder de la empresa hasta la actualidad: dejará de realizar ampliaciones de capital (solían producirse cada dos años, la última de ellas en 2007, con 150 millones de euros) y en contrapartida seguirá un "plan de desinversiones totales o parciales", es decir, venderá parte o la totalidad de su participación en parques eólicos que ya no son estratégicos para la compañía. Así lo anunció el presidente de Fersa, José María Roger, en la junta de accionistas celebrada ayer en Barcelona.

Roger admitió que la situación de crisis y de "volatibilidad de mercados" ha empujado a la compañía a tomar esta decisión, que le permitirá "no poner en manos de terceros" su plan estratégico. La desinversión permitirá, según el persidente de la empresa, "generar caja para la compañía", de unos 100 millones de euros, y "acometer con recursos propios el crecimiento de la empresa", aunque también deberá recurrir a la financiación bancaria, que, según Roger, no ha cerrado el grifo a la industria del ramo de la energía eólica. El objetivo de Fersa es invertir unos 425 millones de euros para cuadruplicar la capacidad eólica operativa hasta 2014, de manera que los 138 megavatios actuales que posee la compañía crecerán hasta los 560,7.

Roger no detalló cuáles serán los parques eólicos de los que Fersa se desprenderá para obtener capital, pero recordó que la empresa ya ha dado algunos pasos en este sentido, como la venta, el pasado enero, de un 18% de su participación en el parque eólico Altos de Voltoya, con instalaciones en Ávila y Segovia.

Fersa, nacida en Barcelona en el año 2000 como un grupo inversor en renovables, fue la primera compañía espñaola de este sector en cotizar en el Mercado continuo. En la actualidad, su negocio se concentra en España, en un 45%, frente al 25% que posee en el resto de Europa y un 30% en el resto del mundo. Su objetivo es incrementar su presencia en España, hasta el 50%, y en el resto de Europa (un 35%), en países como Polonia, Turquía e Italia. La empresa eólica obtuvo el año pasado un beneficio neto de 1,3 millones de euros, un 5,8 % más que el ejercicio anterior.

La celebración de la junta de accionistas de Fersa coincidió ayer con el anuncio del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de que no habrá retroactividad en el recorte de las primas a las energías renovables, es decir, que la reducción sólo afectará a las instalaciones futuras. Para Roger, se trata de una noticia "estratégica" para el sector eólico, que, explicó, ha resultado duramente castigado con fuertes caídas de las acciones a causa de la "incertidumbre" de los últimos meses sobre cómo iba a afectarle el recorte de las subvenciones del Gobierno. "Confiamos que la noticia retorne la confianza a los mercados", sentenció Roger.